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No llores David

Hace poco nos anunciabas un posible nuevo libro sobre redes de objetos; pero nos dejaste con las ganas de probar el sabor del nuevo guiso. Los tres últimos posts, tal como tu mismo anuncias, constituyen un trocito de algo seguramete nuevo, pero que uno puede ver como continuación de De las Naciones a las Redes. He aquí tu petición de cariño:

Seguramente todos os habréis dado cuenta de que los tres últimos posts en mi blog (1, 2 y 3) forman los dos primeros capítulos de un nuevo libro que continúa lo comenzado con De las naciones a las redes. Son apenas 2.000 palabras. Un ensayo de los nuestros tiene entre 30 y 33.000 sin contar información, créditos y prólogo, así que aún queda bastante. Lo que me da vértigo es que en estos tres días parecen haberse secado los comentarios. ¿Me váis a dejar solo? Sin apuntes ni críticas creo que ya no sabría escribir

No no estás solo, no llores. Pero déjanos digerir el libro con cuya presentación me fajo todos los días. Aquí está el párrafo clave de De las Naciones a las Redes:

La nación fue la comunidad que imaginamos para explicar las relaciones sociales que nos envolvían cuando el mercado creció más allá de lo local, la comunidad que imaginamos para dar marco a una vida que se ramificaba en el territorio, trayéndonos el mercado a cada aspecto de la cotidianidad. No fue fácil renunciar a la identidad tradicional, basada en la familia y la religión, que agrupaba sólo a personas cuyos nombres conocíamos en espacios que conocíamos palmo a palmo. Por eso la nación tardó siglos en madurar hasta parecer que siempre había estado ahí. Pero hoy las nuevas venecias corporativas y sus nacientes espacios virtuales seguramente expliquen mejor y de forma más tangible, más personal, menos abstracta, más cercana a una comunidad real, la vida de centenares de miles de personas que se mueven por las grandes enredaderas comerciales y financieras del mundo.

Mi sugerencia de apoyo es que nos hagas ver con claridad cómo las comunidades reales y no solo imaginadas se tejen por alguien, porqué ocurre que son esos alguienes y no otros los que hacen red y porqué la identidad de una red germina y la de otra red potencial no lo hace

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Juan Urrutia , economista y filósofo mundano. Bitácora en la red desde 2003.