Artículos

Millán sobre la desaceleración

Nuestro amigo común Alfredo Pastor escribió ayer en la cuarta de El Paí­s un artí­culo interesante sobre la situación macroeconómica que les recomiendo encarecidamente. Un artí­culo así­ contradice mi queja respecto a la profesión que permanece callada en estos momentos.

Como reacción a esa opinión Teo Millán, otro macroeconomista, y un poco picado porque hace unos dí­aí­as me quejaba yo de que tampoco los banqueros de inversiones decí­an nada serio, me enví­a la comunicación siguiente que les ofrezco un poco editada y comentada con la sana intención de fomentar la conversación.

Estoy totalmente de acuerdo en la gran injusticia de sindicar el coste de las equivocaciones de los particulares que han participado en la burbuja inmobiliaria/crediticia. Al fin y al cabo la situación de fondo es que ciertos activos (inmobiliarios y financieros proxies de inmobiliarios) han resultado sobrevalorados y han sufrido un ajuste a la baja. Subvencionar el ajuste es un concepto no justificable y probablemente dañino para el desarrollo futuro de las prácticas económicas.

Esta opinión es especialmentr relevante al dí­a siguiente, por así­ decirlo, de la nacionalización de Northern Rock: de modo que Alfredo y Teo tendrí­an que discutir un poco con Gordon Brown.

Continúa Teo:

El ajuste está dando lugar a dos tipos de efectos

a) por un lado, ha producido incertidumbre respecto de los balances de ciertas instituciones tenedoras de dichos activos, dificultando el préstamo de liquidez entre instituciones; para recuperar la normalidad, el mercado de dichos activos se ha de estabilizar y la información sobre los balances ha de hacerse pública

Esto parece evidente y la ausencia de una buena limpieza del sector financiero es lo que explica la persistencia de la crisis inmobiliaria japonesa de hace unos 20 años.

b) por otro lado, dicho ajuste ha afectado a la economí­a real en dos formas, por el efecto riqueza de los particulares, lo que deprime el consumo, y por la reducción de empleo asociada a la menor actividad del sector inmobiliario, que también incide en el consumo.

Esto parece evidente. Así­ que continuemos

Se junta entonces un colapso en la redistribución de liquidez y una ralentización económica. Un efecto parece ser transitorio, la ineficiente asignación de liquidez, y el otro permanente, el menor consumo. EL riesgo es si el primero conducirá al estrangulamiento total del sistema financiero y si el segundo producirá una recesión generalizada.

No es ni mucho menos claro que los problemas del sector financiero sean transitorios. Va a depender precisamente de la agilidad institucional para sanear el sector, de forma que puede estrangularse. Y, ami juicio, tampoco es evidente que el frenazo al consumo sea permanente. Depende de la renta permanente y ésta depende a su vez de. las expectativas, imposibles de modelar de una manera realista. es posible que que una recesión generalizada pueda ser evitada.

Y, finalmente, Teo comienza a terminar:

Los intentos de los bancos centrales por actuar como prestamistas de última instancia atajan el primero efecto, recuperar el consumo sabemos que es más complicado. EEUU se ha adelantado tratando de combatir la recesión, bajando tipos de forma brusca. Ello no va a resolver el problema de los mercados financieros ni los ajustes necesarios en los balances de las instituciones financieras tenedoras de activos depreciados. Pero se espera que ayude a recuperar el consumo. En Europa se ha optado por que el banco central facilite liquidez a los bancos sin bajar tipos. Con ello se está tratando de atacar el problema de liquidez obviando el de economí­a real. Son dos apuestas asimétricas. Un ejercicio interesante.

Sin duda el ejercicio es interesante; pero no es fácil de evaluar porque no podemos controlar algunas diferencias entre las dos zonas. Pero Teo quisiera sacar eventualmente una de las dos conclusions siguientes que responden al planteamiento de Alfredo:

De tener razón la postura americana, veremos cómo en Europa sube el desempleo, y habremos de pregonar el éxito en combatir la inflación. De ser al revés, en los próximos meses repuntará la inflación en EEUU. Lo cierto es que EEUU se ha quedado sin munición, su apuesta está echada. El Banco Central aún tiene capacidad de reacción, aunque podrí­a tratar de hacerlo demasiado tarde.

Sí­, fí­jimonos atentamentre en las asimetrí­as y tratemos de aprender. De todas formas no hay porqué restringirse a la polí­tica monetaria tanto más cuanto que se habla en todas partes de impuestos y algunos hablamos de gasto público productivo

mm

Juan Urrutia , economista y filósofo mundano. Bitácora en la red desde 2003.