Mesmerizado
Ayer, al hablar de la presentación de la Memoria de Ibermática y postear mi aportación a ella, decía lo siguiente
Resulta, además y para terminar, que como nuestros manuales de instrucciones no son sino parte de la realidad social a explicar, la desencriptación del código que incorpora nuestra sabiduría económica no tiene más remedio que medirse con cualquier otra y consigo misma generando así una recursión infinita que no nunca alcanzará la clave de la comprensión del libro de la sociedad. Un ejemplo éste que evidencia que, en Economía, todo código siempre contendrá un secreto último y que toda maquinaria descodificadora será siempre falible.
Y hay en este final cierto tono rítmico trufado de contenido misterioso como para conecter con la sensibilidad etraña de una parte de la presentación de la que hablaba ayer.
Quizá ya bajo la influencia de ese ritomo vital asistí memerizado a una demostarción del arte del arreglo floral japonés de una cierta escuela. La unción con la que, sobre un fondo musical muy especial, los dos alumnos de la profesora y ella misma componían cada uno un arreglo florall distinto, me dejó limpio de corazón, digamos.
Así que no les extrañará que el pensamiento simiente que me envía Joaquín Tamames cada mañana me resultara extrañamente apropiado en esta ocasión. He aquí una parte pequeña de ese pensamiento
“Amigos, mirad hacia adelante, olvidad el pasado, pensad sobre el servicio a
prestar en el futuro, y vendré a aconsejaros.
Exalta a otros en espíritu y mira hacia adelante
¿ Cómo pasar del estado hipnótico a la exaltación?
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Den tur aproksimashon na e diaspora nan, su evolushon i desaroyo, persona nan ta keda skondí bou etikèt nan komo
Como
Siguen los cambios, y entre ellos uno no menor: unificamos los emails. A partir de ahora lo que eran correos 
[...] Justo cuando les dejé en la estación de autobuses para que tomaran el que les habría de llevar de vuelta a Bilbao, me vino a la cabeza parte de una charla sobre el lenguaje de las flores que nos ilustó la presentación de la Memoria de Ibermática de la que hablaba el otro día. [...]