Breves

Las ramas viejas y altas

ramassecasaltasEn el último minipost les decía que me sentía seco como la rama de un árbol muerto, sin ideas nuevas y harto de repetir las mismas todo el tiempo. Hoy confirmo la impresión de falta de ideas nuevas y de la continua repetición de las viejas. En mis entrenamientos que practico tres veces por semana, he aprendido que es necesario desconectar unos músculos de otros a pesar de que esa conexión podría venir bien cuando se trata de hacer un esfuerzo especialmente grande. El ejemplo más ridículo de esa conexión es la utilización de los hombros para estirar bien los gemelos. Ejemplo de conexión ridícula, en efecto, pero también de su utilidad, pues a menudo no hay forma de mantener la pierna correspondiente lo suficientemente lejos como para que de verdad se estire el gemelo sin, al tiempo, apoyar los brazos en alguna superficie y cargar los hombros. El resultado de esa ayuda entre partes del cuerpo es que el gemelo no se estira todo lo que podría. Es naturalmente este entrenamiento que practico hace años el que ha hecho de mi un confederalista político: que cada miembro de ese cuerpo que llamamos confederación se las arregle como pueda sabiendo que no es lo adecuado con el espíritu del arreglo pedir demasiada ayuda y que solo se debe contar con un centro aparentemente de sobra y, sin embargo, crucial. Como los abdominales. Pero esto ya lo había dicho aquí, por lo que siento que estoy más seco de lo que pensaba y que no me extrañaría que tuviera que acudir a ese tipo de podador que corta ramas altas amenazadoras mediante una especie de palo rematado por un tijera que se abre y se cierra con ayuda de una cuerda que se maneja desde abajo. Porque estas ideas serán viejas, pero son altas.

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Juan Urrutia , economista y filósofo mundano. Bitácora en la red desde 2003.