La lógica del óptimo subsidiario (II):Alakrana
Una vez que sabemos de qué va esa idea del óptimo subsisiario, intentaré aplicar su lógica a la manera en que se aborda la dicusión sobre el secuestro de los marineros del Alakarana. Empecemos por caernos de un guindo y pregunatarnos qué pensaríamos si aplicáramos la lógica del óptimo de primer orden consistente en “simplemente” y “solamente”, supongamos, desarrollar Somalia, eliminar las mafias internacionales, disciplinar a los pescadores y liberar a los marineros secuestrados sin abandonar los límites establecidos por el estado de Derecho. Pensaríamos razonablemente que es inalcanzable.
Consecuentemente,comenzaríamos a pensar con una lógica distinta tratando de encontrar las condiciones que definen el óptimo de segundo orden en este caso.
Es fácil ver que algunas de las medidas que se proponen no serían las idóneas para caracterizar ese óptimo subsidiario. Por ejemplo parece ser que salvar la vida de los marineros y retener a los piratas atrapados por la Armada española no son posibles simúltáneamente. Si el mantenimiento de la vida tuviera más peso, en la función objetivo a maximizar, que el Estado de Derecho no está claro que no haya que fijarse en las vidas futuras que se pondrían en peligro si se cede al chantaje. Pero si lo que pesa más en esa función objetivo es el Estado y su fortaleza quizá no sea posible acoger a Somalia en el concierto de las naciones impidiendo así su desarrollo y estemos abocados a desentendernos de los secuestrados.
Y otra infinidad de posibles combinaciones extrañas de posibles caracterizaciones del ótimo de segundo orden, cada una de lascuales depende de las restricciones que reconozcamos en el problema en cada forma de mirarlo.
Lo que no tiene sentido es pensar que el óptimo de primer orden no se va a alcanzar por la incompetencia o maldad o debilidad del gobierno. Y lo que todavía es peor es pontificar desde la sabiduría impostada para conseguir un objetivo distinto y de otro orden aunque fuera el simple de tener razón.

Me acabo de levantar y estoy recién sentado delante de mi ordenador. Me doy una vuelta por tu blog para calentar los motores y retrasar un poco el momento de empezar las tareas del día. Los títulos de tus dos últimos posts me seducen. Me hacen pensar que nos vas a hablar del espinoso asunto de la inconsistencia temporal. Un tema que me fascina desde una noche hace ya más de cuatro décadas en la que la Nona, mi abuela italiana, me contó la historia de Guzmán el Bueno. Los leo intrigado buscando una nueva forma de enfocar este asunto y me cuesta mucho trabajo entender lo que dices. Los borrokis detestamos la caligrafía incomprensible de expresiones como “el óptimo subsidiario¨. Queremos saber tu opinión sin disfraces sobre si D. Alonso, o el Gobierno de España, deberían haber tirado o no el puñal. Mientras espero tu respuesta el comentario sobrecogedor de Marisa resuena en mi cabeza. Puede que no me llegue a quitar el sueño. Pero seguro que me va a hacer un poco más amarga la mañana.