Breves

Información, conocimiento y sabiduría

Explorando el blog me doy cuenta que mi interés en la sabiduría viene de antiguo (aquí y aquí) aunque muy recientemente parece que ha vuelto a mi cabeza aunque con un tinte más específico (aquí y aquí). Sin embargo hace ya algún tiempo que no posteo nada sobre esta idea de sabiduría como un estadio superior del conocimiento.

Pero llegar a París me hace ponerme alerta al respecto pues, debido a mi edad, sigo considerando a Francia como la cuna de la sabiduría o de un cierto tipo de sabiduría. He traído conmigo un ejemplar de La Vanguardia y he leído un reportaje sobre la celebración del décimo aniversario del BSC-CNS (Barcelona Supercomputing Center- Centro Nacional de Supercomputación). Refiriéndose a la creciente capacidad de computación y la abundancia de datos, decía el director asociado de el dicho centro, Francesc Subirada: «veremos cosas que no podemos ni imaginar».

Pero sí que, en su opinión hay una tendencia clara. Como la cantidad de datos que generamos es cada vez más ingente habrá que desarrollar tecnologías de la computación para extraer significado de esos datos. Para que sean útiles y mejoren la vida de los ciudadanos «hay que convertir los datos en información, la información en conocimiento y el conocimiento en comprensión».

Y es esa comprensión la que constituye una forma de sabiduría que merece la pena explorar como algo que no puede surgir sin esfuerzo del mero conocimiento generado por la información. ¿Qué tipo de esfuerzo hay que realizar para ser sabios hoy en el mundo de los infinitos datos?

Quizá la respuesta esté en el título de una exposición a la que he dedicado horas esta mañana en París «La folie pratique». La exposición era de Fornasetti.

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Juan Urrutia , economista y filósofo mundano. Bitácora en la red desde 2003.