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Iluminaciones I: Vivir como Rilke

Exploraré el límite sorprendente y paradójico de la lógica de la abundancia comenzando por la conversación con Luis y Jose Ignacio en la que me lancé a explicar por qué el regalar las cosas, y especialmente las ideas geniales, no solo te gana una reputación (frágil) y te puede dar una ventaja competitiva (temporal) si consigues establecer un estándar (siempre precario), sino que es posible que nunca cobres nada pues siempre regales todo incrementando tu reputación pero sin un euro en el bolsillo.

«¿Et alors?» me preguntan expectantes. Pues que acabarás viviendo como Rilke, de Palacio en Palacio, de poetisa inteligente en marquesa sensible, como un nómada de la inteligencia y de forma que tus necesidades te serán cubiertas y tus lujos te serán proporcionados por alguien que gusta de tus ideas sin necesidad de tener un centavo en la cuenta corriente.

Sonrisas. Pero «¿es eso sostenible?» me preguntan. Pues ahí está la gracia, en imaginar un mundo en el que todos y todas somos Rilke. Pero, «¿es eso alcanzable?» replican suspicaces. No del todo-contesto- mientras haya escaseces, pero el creciente incremento de la participación del valor de los intangibles en el valor añadido global nos acerca a un límite, único lugar en el que un economista se encuentra cómodo, en el que «todo» será intangible y reproducible sin costo y todos viviremos como Rilke, de palacio en palacio, de Italia a Bohemia. A cambio de la falta de raíces y de la traición a la fidelidad con uno mismo y su entorno más inmediato, alcanzaremos el pleno deasarrollo de todos nuestros avatares.Y en el mundo se habrá hecho realidad la exhortación de Aïvanhof: «…ya no hay destino para el hombre que ha llegado a vivir en la luz. Ha cambiado de plano, las leyes ya no son las mismas, ha salido del mundo de la fatalidad para entrar en el de la gracia. ¡Transformar la fatalidad en gracia!

La economía ha dejado de ser la ciencia lúgubre y se ha transformado en una alfombra mágica.

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Juan Urrutia , economista y filósofo mundano. Bitácora en la red desde 2003.