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V: Juegos cooperativos

En bibliometría se llama sleeping beauties a las líneas de investigación o artículos concretos que podrían haber abierto otras formas de pensar revolucionarias y que, sin embargo, ningún príncipe supo besar con cuidado hasta un momento determinado. Ya he hablado a propósito del descubrimiento arqueológico de la economía del desequilibrio y de una manera especial de estudiarla que nadie siguió.

Hoy traigo a colación la Teoría de juegos y , dentro de ésta, la teoría de los juegos cooperativos una línea de investigación adormilada (tal como decía hace ya 7 años) y que, sin embargo, debería ser espabilada por las circunstancias cambiantes. Una vez sacada toda la savia del Teorema de Equivalencia no parecía que pudiera ser interesante continuar investigando conceptos de solución novedosos de los juegos cooperativos. En cuanto que el conjunto de asignaciones correspondientes a un equilibrio competitivo coincide con el conjunto de asignaciones en el nucleo de un juego cooperativo en el que se pueden formar todas las coaliciones posibles ya podemos olvidarnos de un punto de vista holístico y concentrarnos en el punto de vista estrictamente individualista y estudiar el equilibrio de una economía de mercado que al fin y al cabo puede considerarse como el equilibrio de Nash de un juego estratégico no cooperativo

And yet….

  1. En el mundo en que vivimos parece obvio que no todas las coaliciones se pueden formar. El estudio de la formación de coaliciones ha pasado del mundo de la Social Choice al mundo de las [[teoría de redes|Redes]]. En este último mundo podemos pensar que el heho de que todas las coaliciones se pudieran formar exigiría que la red de sujetos fuera completamente distribuida (y no meramente distribuida) de manera que la distancia entre dos nodos cualesquiera fuera siempre 1.
  2. En casos intermedios interesaría bastante saber si la cooperación genera resultados que se acercan a lo que lo que la competencia poría conseguir. Y aquí caben preguntas interesantes. Por ejemplo si la distribución de la renta o la envidia hacen imposibles ciertas coaliciones. Una hipótesis interesante, y verificable a través de la psicología, sería que no se pueden hacer coaliciones entre gente que se envidia mutuamente.
  3. Y como parece sensato pensar que, por una u otra razón, no todas las coaliciones se pueden formar deberíamos estudiar más profundamente otras soluciones cooperativas de las varias existentes, entre ellas la del Valor de Shapley que tantas luces arroja sobre repartos y sobre visiones novedosas de los resultados de la libre competencia a través del mercado.

Estas nociones que corren el peligro de adormecerse son sin embargo súmamente esclarecedoras para iniciar un nuevo relato. Por esa razón habría que recuperarlas y hacerlo de manera urgente pues lo que está en juego estos años son formas distintas de crear riqueza, eliminar la pobreza y permitir que cada sujeto tenga una idea de sí mismo que le mantenga vivo y consciente de su individualidad.

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Juan Urrutia , economista y filósofo mundano. Bitácora en la red desde 2003.