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Un intermedio

Kaminska y GaricanoHago hoy un intermedio para comentar dos posts y reflexionar sobre el uno, el otro y los dos. Y todo ello sin entrar en detalles.

Leo hoy en «Nada es Gratis» un post largo de Luis Garicano, coautor de aquel artículo en El País que critiqué con cierta amargura, especialmente en alguno de sus párrafos. El segundo es el que hoy escribe María en El Correo de Las Indias y me descubre una serie de trabajos de Izabella Kaminska en Alfhaville, el blog de teoría económica del F.T. .

Lo que me interesa es la diferencia entre uno y otro en lo que al relato se refiere.

El de Garicano es un análisis bien articulado de las opciones que tiene Europa en las dos o tres semanas próximas. Está bien argüido y está elaborado en el contexto del antiguo relato en el que las instituciones son algo no problematizado, el trabajo y la productividad, definidos sin ambigüedad, son cruciales y el capital debe ser considerado como el rodeo de la producción, es decir tiempo. En el contexto de este relato las dificultades provienen de la existencia del Poder y de la escasez.

El análisis de I.Kaminska es justamente un examen, como María destaca, de esas categorías en un mundo que ya está aquí, al menos en buena parte. Un mundo en el que la organización de la producción refleja la forma de comunicación que articula los contactos humanos en redes, la escasez es artificial en buena medida y el trabajo en general no se traduce en relaciones de dependencia.

Ante la contemplación de estas dos formas de pensar que, por cierto, no pretenden discutir entre ellas pues persiguen objetivos retóricos diferentes, nos encontramos de sopetón con la necesidad de comparar relatos de fondo, que murmullan con timbres y colaturas muy distintos. Es ese murmullo de fondo el que a algunos nos interesa sobremanera precisamente ahora.

El viejo murmullo resonaba en nuestra cabeza de manera tal que hacía plausibles las prácticas a las que estábamos acostumbrados y que configuraban un mundo con heurística en el que se podía vivir sin necesidad de pensar antes de cada paso que diéramos. Pero esa heurística se ha acabado y ahora tenemos que pensar largamente antes de cada pasito y meditar todos los supuestos implícitos que nos contaminan. Quizá el mundo es menos fácil en esta tesitura, pero es mucho más rico en posibilidades de dotar de sentido a nuestra presencia en el mundo.

Tomar este contraste como leitmotive de la interrelación que subyace al serial sobre el nuevo relato es imprescindible y, además, es menester documentarlo para que cuando surja una nueva heurística no volvamos a creer que es la definitiva.

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Juan Urrutia , economista y filósofo mundano. Bitácora en la red desde 2003.