Guardar las distancias

Archivado en: dietario — Juan Urrutia a las 10:31 pm el Miércoles, Noviembre 22, 2006

Yo no abrazo a los amigos, ni beso a las señoras, ni comparto mi casa con mucha gente, ni impongo mi presencia a nadie, ni mantengo orgulloso mi cabeza erguida ante el ciudadano Juan Carlos, como llamaba la Pilar Rahola al Rey. Todas esas faltas de calor, como ese aprovecharme del cumplimiento frío del protocolo, tienen un mismo signifiado: guardar las distancias.

Y es que sin distancias no hay diferencias y sin diferencias no hay convivencia sino una masa informe que ni se reconoce ni puede pensarse. Sin diferencias no hay lenguaje y la gramática no es que sobre, es que no nace. No hay forma de decir nada si no sabemos distinguir, al menos el sujeto del objeto del que ese sujeto quiere predicar algo.

El triángulo formado por padre, madre e hijo parece como la naturalización de esa necesidad de la diferencia y el tabú del incesto parece como condición necesaria para el mantenimiento de las distancias. Freud no descansó hasta que cerró el triángulo con el añadido del superego a la pareja id-ego. Y ¿qué sentido tiene el Espíritu Santo en la teología cristiana si no es el de mantener las diferencias entre el Padre y el Hijo que sin ese Espíritu Santo acabarían por desaparecer en una sola entelequia de la que no se podría hablar?

Si mi intuición no me engaña lo que mantiene las cosas unidas es precisamente las distancias diferenciadoras. Las cosas son, por lo tanto, como un sistema de planetas que necesitan estar a distancias precisa unos de otros para organizar la atracción y las masas de forma que el conjunto mantenga al todo. Así es creo yo la sociedad, se mantiene porque los individuos mantienen las distancias y las mantienen porque hay diferencias.

Creo recordar que en Física había algo llamado el Principio de Exclusión de Pauli que se puede interpretae, más allá de su funcionalidad concreta en química, como algo necesario para poder garantizar que el cosmos no colapase en una masa diminuta de materia indeferenciada y densísima. Se necesitaba un Principio porque no habría manera de demostrar, en base a la propia deriva de la teoría física, que ese colapso era imposible.

Mantengamos las distancias mediante el canto de nuestras diferencias y no caigamos en la tentación de abrazarnos tan amorosamente que acabemos axfisiados.

10 Comentarios en “Guardar las distancias”

  1. Berlin Smith comentaba que:
    Noviembre 23rd, 2006 a las 7:22

    Sin embargo, nada como abrazar a ese amigo que sólo ves tres veces al año. Esas amistades que no se pueden corromper por, precisamente, la ausencia de roce y su mantenimiento por carta (el e-mail es una carta), la llamada telefónica ocasional o la puya por la derrota futbolera.

    Creo que mis mejores amigos lo son porque no viven en la ciudad que vivo y estamos obligados a guardar las distancias.

  2. comentaba que:
    Noviembre 23rd, 2006 a las 9:42

    Esto tiene miga, Juan.

    Semánticamente, las diferencias pueden recibir un montón de denotaciones, y supongo que a muchos tu intuición les caerá mal, porque podría llegar a legitimar las desigualdades.

    Epistemológicamente, la cosa es un clásico: “partes extra partes”. Otra cosa es el paso que tú das; deducir de un principio epistemológico una ley moral (convivencia).

    Varias de las escenas que describes son profundas, a poco que uno se pare a pensarlas. Dar un abrazo, besar a las señoras… Se trata de oportunidades en las que los cuerpos se funden. He ahí la diferencia fundamental, que soporta todas las restantes. Reformulando lo que tú dices: “la sociedad se mantiene porque los individuos mantienen las distancias y las mantienen porque son cuerpos”. Cuánto nos tiene que enseñar sobre ésto el imaginario religioso, plagado de cuerpos y de disputas sobre cuerpos.

    Keith Sweat ya lo cantaba: “my body, your body…”

  3. comentaba que:
    Noviembre 24th, 2006 a las 8:23

    Otra cosa interesante: ¿cómo analizarse uno mismo sin desdoblarse físicamente? ¿basta con el clásico del espejito?

    Un gran sitio que nos recuerda la importancia trascendental del cuerpo es monstrous.com (especialmente la sección de “freaks” y de “monsters”). Justo uno de los monstruos clásico es el basilisco, que se caracterizaba por tener una mirada aniquiladora (el analista que guarda las distancias). Pero ¿sobreviviría él a su propia mirada?

  4. Juan Urrutia 4.0 » Más apuntes en mi Goulue comentaba que:
    Diciembre 31st, 2006 a las 12:48

    [...] Para generar energía o para descascarillar neutrones, que no es lo mismo, tenemos que perder el respeto a las distancias y romper esa distancia que nos mantiene pardójicamente juntos. [...]

  5. Juan Urrutia 4.0 » Los toros comentaba que:
    Enero 1st, 2007 a las 12:54

    [...] Estas navidades se ha roto ese silencio, aunque solo por un instante. En estas fechas siempre exploro la biblioteca de mi juventud y allí esta rebosante de ácaros una vieja copia de Ortega y los Toros de la colección austral. Me bastó una ojeada más que rápida para entender que Ortega había captado la geometría del toreo, las figuras dibujadas en la arena por el baile de hombre y bestia unidos para siempre. Unidos pero distanciados, sin embarullamientos, cada uno a lo suyo. Guardando las distancias [...]

  6. Juan Urrutia 4.0 » La vida de los otros comentaba que:
    Febrero 27th, 2007 a las 8:58

    [...] Pero de esto ya he hablado en otra ocasión. [...]

  7. Juan Urrutia 4.0 » Como si fuera australiano o canadiense. comentaba que:
    Marzo 29th, 2007 a las 19:38

    [...] Me defiendo pensando en las virtudes de la confederación o de las distancias que el R.U. siempre ha mantenido en todo y especialmente con sus socios en la Commonweath. Sí, compartimos una riqueza común; pero no nos confundamos. Esa Commonwealth es algo muy distinto del Acervo Comunitario o acquis communautaire. Este conjunto de papeles de burocráta no guarda las ditancias.  [...]

  8. Juan Urrutia 4.0 » Activismo accionarial comentaba que:
    Abril 19th, 2007 a las 9:09

    [...] Tenemos también el ejemplo de Siemens. Si la solución a algunas de las debilidades de la private equity era el gobierno dual con énfasis en el Consejo de Vigilancia resulta que este útimo el que falla en Siemens. Cuando eso falla no que da más que el activismo accionarial. Esta movilización de los fondos y otros accionistas significativos es un ejemplo maravilloso de guardar las distancias. [...]

  9. Juan Urrutia 4.0 » Gramática y tecnología comentaba que:
    Junio 25th, 2007 a las 9:38

    [...] temo que seguiré aferrado a guardar las distancias que permiten el sostenimiento de mis yoes y de mis lealtades sin que todo colapse. No puedo estar [...]

  10. Juan Urrutia 4.0 » El metro y el encierro:cuestión de distancia comentaba que:
    Agosto 19th, 2007 a las 11:05

    [...] curioso es que un periódico sirva para mantener las distancias. Y sobre esa especie de paradoja merece la pena reflexionar. Otro [...]