Breves

Fisiognómica munichesa

goethe_stieler_1828Ya de vuelta. Llegamos ayer por la tarde y bastante cansados pues el tráfico era muy denso. Pero refrescados de la rutina. Muchas cosas podría contar de München y casi todas buenas, desde la belleza de sus gentes y sus calles hasta la increíble riqueza museística. Pero prefiero contar cómo he recobrado mi potencia fisiognómica. En el café del museo Lenbauhaus -cómo no, puesto al día por Foster- reconocí a Belén López, la bella y malvada Tía Elena de «Amar es para Siempre». Y en una exposición de fotografía de Avedon reconocí a Toni Zabalza en un retrato de Cioran. y después de varios días de propinas, el maître de desayunos del hotel me confesó que me encontraba la versión rejuvenecida de Blatter el de la FIFA. Sin embargo, el verdadero shock vino al reconocer en el retrato de Goethe con una carta en la mano derecha en la Nueva Pinacoteca, a mi doble. No me había fijado, pero de repente me di cuenta de que no podía salir de una cierta sala porque me seguía la mirada del retrato de un hombre por otro lado muy parecido a Txillida, del que yo llevo camino de ser su vivo retrato.

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Juan Urrutia , economista y filósofo mundano. Bitácora en la red desde 2003.