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El Amor o la Vida

Espero que dentro de unos días, el 5 del próximo mes para ser exactos, los médicos me dejen quitarme el corsé que ahora protege la soldadura del esternón de estornudos o toses. De momento para compatibilizar este cuidado con la exigencia simultánea de pasear cada día un poco más, estoy usando una camiseta y sobre ella el corsé, todo ello tapado por una camisa elegante de forma que parezco más bien un viejo indiano repatriado y lleno de vicios ocultos que un infartado.

De esa guisa voy caminando cada día más lejos e incluso solo comiéndome el terror de que algo me pase sin tiempo a tomar n taxi a urgencias. Pero hoy por primera vez me he aventurado en una caminata nada corta y durante algunos minutos me he olvidado de que cada pasito es un éxito, pero también un peligro. Y con la mente suelta han vuelto a esta pobre cabeza adormecida pensamientos salvajes, de esos de los que había que confesarse en la infancia y, en lugar de alegrarme me han entristecido.

Son estos pensamientos como un ladrón que te ataca de repente y en lugar de la Bolsa o la Vida te exige que elijas entre tu vida y y darle gusto al cuerpo, lo que puede ser por ahora un peligro para el corazón, o conservar la vida. Si dejo que mi corazón se dispare sin someterlo al corsé quizá me prive del Amor pero mantendré la Vida.

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Juan Urrutia , economista y filósofo mundano. Bitácora en la red desde 2003.