Divagaciones de fin de semana
El viernes por la mañana me desayuné en Bilbao con el nuevo episodio de la pasarela de Calatrava. El juez de lo mercantil retiene para sà el expediente porque no atiende a las razones del Ayuntamiento de la Villa que pretendÃa llevarlo por la vÃa de lo contencioso administrativo ya que la propiedad intelectual no aplicarÃa a una obra públic aal servicio del ciudadano. Planos y maquetas podrÃan estar protegidos por la propiedad intelectual; pero no la obra en sÃ. Pues bien,el juez dice que la pasarela de Calatrava, Zubi-zuri para los locales, es una obra de arte en sÃ. En el próximo cuadro que me compre voy a pedir permiso al artista para poderlo colgar donde yo crea conveniente o incluso para retirarlo a la sombra de un sótano.
Leo con interés los comentarios de Las Indias Electrónicas sobre el siguimiento en red del debate entre los dos candidadtos a la presidencia de Francia. Todo un signo de la potencia de la red y todo un reto para la televisión. La noche del jueves seguà la parte final de ese debate en CNN+ y me quedé asustado de la pobreza de la traducción simultánea. Como no siempre un hombre traducÃa a Sarkozy y no simpre una mujer a Segolène, aquello era un guirigay incomprensible adicionalmente dificultado por la poca calidad de los traductores. Como acababa de utilizar el puente del 1 de Mayo para leer lo último de John Le Carré, La Canción de los Misioneros, pensé sobre la importancia de la interpretación y sobre el poder de la palabra.
Llego a tiempo para ir al estreno mundial de una producción propia del Real. La tercera ópera de Jose MarÃa Sanchez-Verdú. Maravillosa música un poco dejada de lado por la pretenciosidad de la puesta en escena. Misticismo cristiano y sufà al servicio de una aventura espiritual con referencias al presente que no hacen falta. Los que odian lo intelectual, o más bien la posición polÃtica de los intelectuales, se enfadarán. Pero yo me enfado porque la señora de la fila 7 butaca 9 pasó las dos horas cortas consultando su agenda electrónica sin sonido pero con una luz de pantalla que me molestaba y me desconcentraba, algo que no suelen hacer los intelectuales. En cualquier caso allá estaban desde Antón GarcÃa Abril hasta Halfter pasando por Tomás Marco. Espero que la señora desconocedora de las más elementales reglas de la frataternidad no pertenezca a ese grupito. También circulaba por allàJuan Goytisolo, autor del libro en el que se inspira el libreto del propio Sanchez-Verdú.
El PaÃs me hace empezar el sábado con una cierta alegrÃa derivada de la lectura del artÃculo de Pérez Royo. Si no lo dice revienta, eso cuenta él. Y no me extraña porque ya está bien de sutilezas legales alrededor de una Ley, la de Partidos, que nunca debió existir por mucho que la apoyaran los dos partidos mayoritarios. Pérez Roy afirma con contundencia que una lista de ANV en la que apareciera Otegui no podrÃa ser invalidada más que saltándose la Constitución a la torera. El partido es legal y Otegui un ciudadano en pleno disfrute de sus derechos hasta que le prive de ellos la sentencia de alguna de las muchas causas pendientes. No nos gusta, pero es asà o asà me parece a mÃ.
Y paso el sábado con dolor de cuello tratando de poner en lenguje coloquial y a poder ser inteligible la transcripción de una charla que dà hace un par de meses. SerÃa mejor empezar de nuevo. El habla no tiene nada que ver con a escritura. Uno habla con todo su cuerpo; pero escribe solo con la palabra. ¿Por qué no nos acostumbramos a grabar las intervenciones y distribuirlas asÃ, con sonido e imagen?
Menos mal que dentro de un par de horas me voy al cine y luego a Las Batuecas:el mejor hÃgado de Madrid. Mejor que el de Jockey. Mañana les sigo contando.
El hÃgado no me defraudó; pero el Retrato de una Obsesion sobre la vida de Diane Arbus me pareció una pelécula fallida. No hay conexión visual entre su incomprensible caracter y su gusto por los freaks. Sin embargo me divirtió ejercitar mi capacidad fisiognómica. El pobre marido es igual que Passolini cuando está sin barba e igual que Nani Moretti cuando aparece con ella en un intento patético de hacerse pasar por un monstruo. Y Kidman recuerda a la doctora Cameron de House.
Y ahora vuelta con la intrpretación de mà mismo que debo hacer con mi piecita sobre el tamaño del Estado. Bueno creo que me voy a pasar a otra cosa. Quizá los últimos toque a Relexividad, un artÃculo para la Enciclopedia Iberoamericana de FilosofÃa ( en el volumenn editado por Juan Carlos GarcÃa Bermejo) o quizá a examinar unas cuantas propuestas o proyectos de investigación que me he comprometido a evaluar.
Pero ahora que lo pienso, creo que no tengo más remedio que estudiar con cuidado el librito explicativo sobre el proceso de votación para el 27 de mayo ya que , para mi horror, me ha tocado ser presidente de mesa. Estaré recluÃdo en unas escuelas ese domingo de 8 a.m. hasta las once de la noche si todo va bien. ¿estarán los interventores de ANV?
Después de ojear El PaÃs, El ABC y El Mundo, me parece que la lista de ANV de mi pueblo ha sido impugnada, aunque parece que el TS no ha podido ilegalizar ANV. Ya me decÃa mi penalista favorito que saber, saber, solo el Supremo. Pues menos mal. Me entero en el telediario de las tres de la tarde que los señores jueces de la sala 61 han anulado la mitad de las listas de ANV. Ya saben lo que opinarÃa Pérez Royo aunque lo hayan hecho por unanimidad.
He pasado la tarde trabajando en la maldita transcripción y también he terminado lo de Reflexividad. He dado mi paseo higiénico hasta las ocho, hora en la que me he enterado que Ha ganado Sarkozy. En cualquier caso Francia no seguirá siendo la Francia agotada de Chirac, ni el Partido Socialista Francés volverá a ser el mismo.
Les prometo escribir sobre mayo del 68.

