¿Otoño?

Dicen, o mejor, decían, que no llegaba; pero algunos signos eran evidentes. El primero el de la caída de las castañas de los castaños de nuestro jardincito; pero como ya nos conocemos, las castañas y yo, este año no me han golpeado el coco. Pero Halloween es inevitable; tanto que nuestros nuevos vecinos de la casa de al lado pusieron una clavera en una ventana que veo constantemente mientras hago gimnasia y los niños de la vecindad tocaron el timbre en busca de caramelos, esos caramelos de los que este año disponíamos.

Pero en contra de estas evidencias nos encontramos con una falta de lluvias que empieza a ser preocupante y con una caída de las hojas de los árboles nada contundente. Sí, estas hojas ya cambian de color, pero no caen en las cantidades a las que estaba yo acostumbrado. Y tengo una prueba definitiva. Esta gimnasia a la que me referido en el párrafo anterior me lleva a recorrer un espacio relativamente pequeño y a hacerlo de oeste a este, desde la biblioteca hasta la ventana que da al jardín de mi otro vecino y deja al norte al de la calavera. Hace unos años taló mucho los árboles de su jardín y dejó un pequeño brote que surge de una rama mayor y mira al cielo, un nieto de árbol que observo muy a menudo y que, poco a poco, me ha ido recordando más y más a un pene circuncidado.

Y una extraña sensación me recorre el cuerpo al recordar mi propia fimosis infantil. Pues esa sensación este año se hace esperar porque las hojas de ese árbol abuelo del árbol nieto no acaban de caer y ocultan este fruto del otoño.

Luna llena

En la noche del jueves pasado la luna llena presagiaba un cambio muy grande. ¿En qué? Creo que en todo; pero yo pensé, por la influencia del asunto catalán, en un cambio en el procedimiento. Desde siempre he pensado que el cómo es muy a menudo tan importante como el qué y, a veces, es constitutivo de ese qué.

Pensemos en el derecho procesal público si es que hay algo que pueda denominarse así. De existir parecería que debería haber entrado en juego justo después de la decisión de aplicar el artículo 155 de la Constitución del 78. En esa aplicación se puso a los ya exconsellers a disposición de la Audiencia Nacional y a la mesa del Parlament a la del Tribunal Supremo. Como ya se sabe la juez Lamela metió en la cárcel preventivamente a todos los exconsejeros presentes por posibles delitos como rebelión, sedición, etc. mientras el Juez, Llanera creo que se llama, del Tribunal Supremo, concedió a los parlamentarios una semana adicional para preparar su defensa.

Pero en la prensa digital y en la televisión he creído entender que la Audiencia, además de esa prisa que hubiera podido producir indefensión, no es competente para alguno de esos delitos. Quizá he entendido mal o quizá no; pero lo importante es que la prensa de España no ha sabido, o no ha querido, plantearse en serio estas disyuntivas procesales.

Lo que la luna llena nos decía es que todo deberá cambiar y cuando la luna dice eso hemos de entender que el cambio ha de incluir el respeto al procedimiento que es, justamente, la garantía de la presunción de inocencia.

Horóscopo

El pasado domingo 29 de este mes de octubre que acabó ayer Karin Silveyra dio en el clavo como siempre:

Mil ideas sin concretar! Es inútil solamente soñar con ojos cerrados y/o abiertos. Sea valiente y concrete su deseo

Estoy en ello y un tanto perdido. Tengo que preocuparme de la segunda edición de El Síndrome de Capataz y he de perfilar definitivamente su continuación bajo el nombre de Conocimiento y Sabiduría. Espero tener un borrador limpio para el fin de semana.

Pero luego ¿qué? He pensado recluirme para investigar no solo los escritos pasados que ya tengo localizados, sino también esos otros escritos nunca publicados y por ahora almacenados en unas 20 cajas de cartón bien grandes. Sin ninguna finalidad especial más allá de la de recordar ese pasado reciente pero definitivamente pasado.

El atractivo de una «causa»

Solo faltan cuatro días para el 1-O, ese día en el que se celebrará o no un referendum en relación a la independencia de Cataluña. Tal como están las cosas no es fácil predecir el resultado y muy posiblemente la participación no será la que hubiera sido en con otras circunstancias. En cualquier caso tal como se han desarrollado los acontecimientos es como si nos encontráramos con dos «causas» frente a frente: la unionista y la independentista.

Todos los argumentos utilizados por unos o por otros son interesantes e incluso importantes; pero lo que quisiera señalar es que ningún grupo de argumentos utilizados por unos u otros conforman una «causa» por la que algunos estén dispuestos a morir. Y esta actitud y solo esta es la que transforma unos argumentos en una «causa».

La cuestión de la independencia ha sido a menudo el fondo de una o dos «causas», la de los rompedores y la de los conservadores y entre los unos y los otros han contado siempre con héroes de una «causa». En el mundo actual en el que el número de países aumenta y su tamaño disminuye (tal como nos dijeron Alesina y Spolaore) esto de la independencia está quedando antiguo como origen de «causas» heroicas. Vamos poco a poco hacia una confederación mundial y en una confederación mundial una «causa» cualquiera puede movilizar tanto y tan poco como un campeonato de futbol.

Ciencia y Mitología

Me encuentro simultáneamente con dos anuncios en los periódicos sobre dos productos de RBA coleccionables.Uno de ellos es una colección sobre conquistas de la ciencia editado por National Geographic con el título Las Fronteras de la Ciencia y el otro, Sobre Figuras Míticas se llama Mitología y está editado por Gredos.

En mis paseos cuasi diarios que he retomado a la vuelta de vacaciones, echo siempre una miradita a cada kiosko con el que me topo y allí están o bien los anuncios correspondientes o bien el primer volumen de cada colección. Me entran ganas de comenzar ambas colecciones haciéndome con el primer volumen de cada una de estas dos. Pero todavía no lo he hecho pues me parece que cada una traiciona la otra y me hace sentir como un bígamo desvergonzado aunque no se muy bien porqué. Saber más sobre el funcionamiento del cerebro puede no ofrecerme ningún ejemplo sobre la vida, la obra y la manera de pensar de Einstein su influencia en el Big Bang y darle vueltas a la figura de Zeus no me va a abrir la mente a la comprensión del origen del mundo.

Ambos ámbitos del saber parecen totalmente compatibles siempre que no pretendamos utilizar uno para criticar al otro. Pero solo hasta cierto punto pues no podré tildar de milagro divino a cualquier fenómeno explicado satisfactoriamente por la ciencia. O sea que me planteo, al menos de una forma retórica, qué colección elegir y me encuentro a mí mismo pagando un Zeus. Vaya usted a saber porqué.

John le Carré

He compado ya en el Ampurdán las memorias de John Le Carré, y estoy pasando un buen rato leyéndolas pues me vienen a la cabeza muchas de lass tramas de sus novelas y los caracteres de los pesonajes de este escritor de Cornualles.

Muy al principio de estas memorias este autor escribe esto que sigue y que me retrotrae a mi reciente post sobre el idiotismo:

Todas estas son historias verdaderas contadas de memoria por lo que tenéis derecho a preguntaros qué es la verdad y qué los recuerdos en un escritor de ficción que se encuentra en lo delicadamente podríamos llamar el crepúsculo de su vida. Para un abogado, la verdad son los hechos sin adornos. Que sea posible hallarlos eso ya es otra historia. Para el escritor de ficción, los hachos son la materia prima; no su guía, sino sus instrumento, y su labor consiste en arrancarle música. La auténtica verdad no reside en los hechos-si es que reside en algún sitio- sino en los matices.

Memoria: suspiro de alivio

Para ir a Can Rei una tienda de muebles en la que habíamos comprado muchas cosas hace años y que se encuentra en Girona capital, optamos por dos formas de vencer nuestra desmemoria. La primera era preguntar a SB que nos dió unas referencias que tampoco nos sonaban, en vista de lo cual optamos por la segunda: seguir las indicaciones de Google maps. Nos llevó por unos sitios extrañísimos que, en nuestra desesperación, acabaron depositándonos al aparcamiento de los juzgados al que podríamos haber llegado directamente pues es nuestro parking habitual.

Y es aquí donde mi memoria se puso en marcha y en pocos minutos dirigí nuestro pasos exactamente hasta la puerta del establecimiento.

Foixà

Ya estamos aquí y cumpliendo los planes, especialmente los de caminar y leer. Como siempre quedo pasmado de la belleza del lugar y especialmente del campo en general y de algunos puntos de la costa en particular. Respecto a esto último hoy me gustaría ir a la Gola del Ter y presentar mis respetos a las Islas Medas, cosa que, bien pensado, también puedo hacer desde otras playas.

En mi caminar obligatorio este verano mis ojos del alma ven cosas nuevas. Por ejempplo he descubierto que bien podría aislarme en esta zona y leer y escribir diferentes obras simultáneamente. No solo puedo tratar de finiquitar la segunda parte del Síndrome del Capataz; sino que también podría ir perfilando relatos biográficos enlazados en forma de memorias. Estoy seguro que de este intento nacerían otras ideas literarias.

Y ayer decidí conducir hasta el Estartit y, aunque ya lo sabía, me maravilló la enorme cantidad de gente nórdica que hay por alli. Caminé hacia el Molinet y descubrí que en esa zona hay muchas posibles viviendas para un solitario que solo quiere contemplar el mar, escribir y pasear tanto a pie como en barco para poder acercarme al paraíso de las Medas.

Dos cosas extrañas

Stranger Things

Stranger ThingsQue la política en España está revuelta parece indiscutible. Que los políticos, algunos digo yo, han estado envueltos en asuntos turbios, tampoco admite dudas. Y se me antoja que, como uno de los resultados de estos cambios que algo tienen de generacional, ocurren cosas extrañas.

Pensemos en primer lugar en la actitud del Ministro del Interior y en su rechazo de la sugerencia de aligerar las penas impuestas a los etarras que lo soliciten después de haber cumplido una buena parte de su pena y que pidan perdón. Alega que, primero, ETA se debería disolver formalmente y entregar todas las armas. Y añade que solo después de esto y solo después llegaría el «estado de derecho», en el que, debemos entender, cabría atender la peticiones mencionadas ¿Hemos de entender que antes no había eso llamado estado de derecho?. Entonces, pienso, es que estábamos en guerra y me resulta muy extraño pensar en aquellos años de plomo como una guerra.

Y, en segundo lugar, me es muy dificil entender que la fiscalía pida 50 años de cárcel para los asiduos del bar Koxka de Alsasua que apalearon a dos guardias civiles y sus parejas. Nada menos que 50 años de cárcel. Y la única manera de encontrar una explicación entendible es que los fiscales están tratando de hacerse notar por algún asunto interno que desconocemos.

Espero que cosas como estas dos no se conviertan en cosas naturales.

CETA

CETA («Comprehensive Economic and Trade Agreement») es un acuerdo para, hablando de manera muy general, la la liberación del Comercio, entre Canadá y los Estados de la Unión Europea que, para entrar en vigor, debe ser aprobado por todos los Estados miembros. El anunció del PSOE de no votar a su favor en el Congreso ha levantado un escándalo del que se habla mucho estos días.

Sin embargo se mira bajo la lente política y se olvidan los fundamentos económicos de la libertad de comercio a pesar de ser esta una idea iniciática en el estudio de la Economía. Se supone que abrir los mercados podría mejorar a todo el mundo en cada país. Sin embargo esta es una cuestión que habría que mirar en cada caso y en cada situación macroeconómica general. Esta es la aportación que hizo Mas Colell e EL PAÍS en el año 2010 cuando se trataba de denigrar las ides proteccionistas del momento teniendo en cuenta problemas epistemológicos que surgen en cuanto nos salimos del conocimiento común.

Por mi parte volví muy recientemente a estas ideas en este post que vuelve a citar y reproducir algunas de las ideas de Andreu. Me parece indignante que en relación a la posición del PSOE ante el CETA no haya habido todavía ningún economista serio, o al menos enterado, que no haya dicho algo más allá de la politiquería.