• Otoño
    Artículos

    Otoño

    Desde hace unos días, el suelo de la ciudad está cubierto de hojas secas de muy diversos colores. Todavía resisten algunas hojas verdes colgadas de los árboles y de los arbustos mezcladas con las blancas que se mantienen; pero muchas se han caído y mutan su color hacia el marrón, pasando por el amarillo o hacia el rojo dando, curiosamente, un rosa blanquecino. Ha llegado el otoño y el mundo a mi alrededor me acerca de súbito a mi País Vasco original, ya sea el del norte (Iparralde), ya el del sur(Egoalde), tal como ha mostrado la TVE en la retransmisión de la Vuelta a España en sus primeras etapas…

  • Artículos

    Ya solo falto yo

    Llegué al hospital para que me infiltraran no sé qué en el hombro derecho y ya iba entristecido por el fallecimiento de mi compañero de colegio, J.A.Z, del que me enteré justo antes de salir de casa camino del hospital. La infiltración de ese algo me produjo una somnolencia que traté de vencer tomando una coca-cola baja en cafeína a fin de poder trabajar un poco. Quizá por la mezcla de ambos líquidos me costó mucho dormirme y durante un tiempo, que me pareció eterno, caí en unos recuerdos de hace muchos años que acudían a mí atraídos por un acontecimiento triste como la muerte de este buen amigo bilbaíno.…

  • Artículos

    Arquitectura Espiritual: 4ªPlanta

    La cuarta planta es difícil de describir y todavía más difícil de justificar. No llega el ascensor a ella ni tampoco la escalera general, sólo una especie de estrecha colección de escalones desgastados. No dispone de ventanas sino que tiene una enorme cubierta transparente hecha de una especie de cristal resistente a prueba de rayos. Lo único original es una ilocalizable luz artificial que ilumina el exterior desde esa altura que alcanza esta cuarta planta: al norte los rascacielos, al sur la planicie, al oeste el verdor de los ríos y al este un descenso rápido hacia el mar. Una especie de cápsula de las que todavía se lanzan al…

  • Ascensor - Arquitectura espirirtual
    Artículos

    Arquitectura espiritual: 3ª planta

    En la segunda planta comienza el recorrido del ascensor y la enorme superficie de éste sirve de nuevo espacio para libros un tanto inclasificables y, curiosamente, como complemento a los elementos de relajo de cada planta a partir de la segunda. En esta segunda planta, dedicada a la Literatura, este relajo es importante pues, así como la Economía puede ser difícil y su estudio genera mucho esfuerzo solo curable con descanso y posible salida de casa, tanto la filosofía como la literatura solo lo exigen cuando uno cree saber que «entender» en esas áreas no es necesariamente lo adecuado ya que el nihilismo es especialmente aplicable a ellas en el…

  • Artículos

    Arquitectura espiritual: 2ª Planta.

    Aunque la escalera continúa hasta la cuarta planta, a partir de esta segunda comienza un ascensor muy amplio que puede usarse desde la planta baja para facilitar el acceso a personas mayores. Se recomienda, sin embargo, que se use solamente a partir de esta segunda planta debido a que el contenido de esta y de la siguiente pueden marear de tal manera que llegue a hacerse necesaria la ayuda mecánica para cualquiera que se tome en serio esos contenidos, mucho menos técnicos y más elusivos que los de la primera planta. Uno entra pues en esta planta bien por la puerta a la que lleva la escalera, bien por la…

  • Artículos

    Arquitectura espiritual: 1ª Planta

    En el post anterior trataba de describir lo que entiendo como la forma de dotarme de vida con sentido a través de una forma de ser y de pensar que denominaba arquitectura espiritual y que trataba de explicitar a través de las cinco plantas de mi vivienda madrileña entre las que la planta baja sería «la puerta de acceso», decía en efecto: Es este acceso lo que constituiría la iniciación a la «arquitectura espiritual». Una escalera alta y sumamente empinada partiría de ahí y subiría a cada una de las otras cuatro plantas, a cada una de las cuales se accedería por medio de una puerta que daría acceso a…

  • Artículos

    Arquitectura espiritual

    Hace mucho tiempo ya que poseo tres casas en tres zonas distintas de la Península Ibérica. Una en Madrid, otra en Cataluña y una tercera en Bilbao. Cada una de ellas responde no solo a circunstancias específicas de mi vida, sino sobre todo a formas características de entender mi propia personalidad. Si bien Madrid responde a la conquista de mi presunta persecución del éxito profesional, tanto Cataluña como el País Vasco se pueden entender como dos distintas formas de ejercitar mi negacionismo de lo razonable. Mi casa de Foixà en Girona significa mi deseo siempre presente de vivir aislado y conocer el mundo solo por los periódicos y desde Europa…

  • Artículos

    Pavos reales

    Hace dos días, en una joyería de la calle Serrano de Madrid contemplé la imagen de un pavo real en todo su esplendor, lo que me devolvió a tiempos muy antiguos. Aquellos años en los que yo pasaba mañanas y tardes en el parque de Bilbao antes de comenzar a ir al colegio pues la vida de un niño no era como ahora cuando acude a la escuela infantil desde los tres años. Yo fui educado por una profesora particular hasta los 8 años y, por lo tanto, pasé un par de años con todos mis amigos ya en el cole y yo todavía disfrutando del parque. Mi familia vivía…

  • Artículos

    ¿Recuperando mi mundo?

    Este principio de temporada se me ofrece como algo distinto a otros principios de temporada y no tiene nada que ver con la pandemia que sufrimos. Tiene que ver más bien con la falta de memoria que se me impone directamente o que inconscientemente uso como justificante de otros problemas de la edad. Los problemas simples de mi falta de memoria se me antojan genuinos. Como este verano no hemos pasado por nuestra casa de Foixà en el Baix Empordà, pero recibo comentarios de la siguiente generación que sí que ha pasado por esa casa, me doy cuenta de que, desde hace solo medio año, he olvidado muchos nombres de…

  • Artículos

    Despedida y llegada

    Ayer volvimos de Las Arenas (Guecho) a Madrid después de mes y medio de extrañas vacaciones. Los botes anclados en el Abra indican con claridad, a través de su deriva, dónde están los puntos cardinales. Si, como conté en el post anterior, un cierto atardecer fue ciertamente insólito, ocultando el sol por el este, la despedida fue casi todavía más insólita. A una hora temprana me volví hacia el este, en este caso, hacia el interior de nuestra vivienda, y descubrí que me veía a mí mismo en una imagen proyectada desde el mar, es decir el oeste. La luz entraba a través de la ventana del salón y continuaba…