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Castells sobre el euro

Sin Permiso, que recibo puntualmente a través de APA, es una fuente de ideas y de temas de discusión. Esta vez me encuentro con un artículo de Castells cuya lectura recomiendo pues nos alumbra una discusión oportuna, relevante y estimulante.La discusion es sobre democracia vs. finanazas, dilema que surge ahora, con independencia de su origen ancestral, y surge imparable a partir del referendum frustrado griego que acabó con el político Papandreu cuya trayectoria no he seguido, pero que goza de todas mis simpatías por el conocimiento desde hace muchos años,en aquellos en que todavía pensábamos más allá de la enésima vuelta a um modelo determinado, de su padre como metodólogo.

La discusión que Castells quiere reiniciar, cuando en realidad es hace tiempo parte de los movimientos de los ocupantes de distintas plazas simbólicas, está basada en la presunción de que las finanzas han capturado al soberano con la connivencia de los economistas, señores estos que deberían susurrar al oído de aquel y no desplazarlo directa o inderectamente. Directamente en el caso de Grecia en donde Papademos es un economista que fue, entre otras cosas, goberndordel Banco de Grecia y vicepresidente del BCE y también en el caso de Italia en donde Monti ha sido asesor de Goldaman Sachs y Comisario europeo. Indirectamente por innumerables economistas que demuestran la imposibilidad de ciertas políticas o sus consecuencias nefastas.

Toda la discusion del trabajo de Castells está basada en el supuesto implícito de que la economía financiera (la sangre del sistema de producción real)no tiene nada de real. Aquí cabría citar a Zizek en el que Castells podría, pero no debería, apoyarse y que se pregunata retóricamente:

¿Qué extraña sangre vital es esta que no es parte dela»economía real»? ¿Es que la»economía real», en sí misma, es un cuerpo sin sangre?

La economía financiera es, en efecto, tan real como la producción de textiles y en el fondo todo el capitalismo está basado en esa usurpación del futuro que es la financiación de la producción. Otra cosa distinta es pensar que hoy hay una especie de huelga de inversiones por parte de los empresarios capitalistas que seguramente guardan sus beneficios en algunos activos financieros que consideran seguros frente a la crisis que ciertamente ha sido financiera o así podemos llamarla porque surge de la desregulación de un sector tan real como los demás, pero que había caído en el fetichismo del activo financiero derivado. Podemos criticar al capitalismo y con razón, pero la salida pronta o la solución más a largo plazo no está en eliminar las finazas, sino en regularlas bien.

Y, en eso se está, en la reregulación que, al tener que ser global, requiere muchos consensos y mucho tiempo. Pero va marchando.Si alguien quiere una deriva social hacia un a alternativa al capitalismo debe darse prisa porque en poco tiempo volveremos a un sistema más o menos controlado…hasta la próxima crisis.

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Juan Urrutia , economista y filósofo mundano. Bitácora en la red desde 2003.