Juan Urrutia, el autor y el economista
Desde las primeras páginas de este trabajo nos damos cuenta de que tenemos entre manos uno de esos folletos que cambiarán el tiempo en que vivimos. El profesor Urrutia parece en un principio seguir en él la línea del profesor Barabási: divulgar con rigor algunos resultados de Teoría de Redes desarrollados por físicos, economistas y biólogos en los últimos diez años. Pero no. En apenas una veintena de páginas lo que nos propone es convertir esos resultados en una verdadera ingeniería del cambio social.
La pregunta clave que anima este trabajo es cúando los individuos modifican sus pautas de comportamiento cambiando consigo la red social en la que actúan. Nos introduce entonces en el concepto de umbral de rebeldía, el número de miembros de mi red que deben estar dispuestos a cambiar su comportamiento para que yo mismo lo cambie. Un concepto que lleva a plantearnos cómo la densidad y estructura de las redes las hacen más o menos estables, ya que lo que influye en el comportamiento no es tanto cuantos miembros de la red estén dispuestos a mutar, sino cuantos sé realmente que están dispuestos a hacerlo y cuantos saben bajo qué condiciones lo estoy yo. Es decir, el conocimiento común existente en la red.
Llegamos entonces al paradójico resultado de que existe una relación inversa a la hora del cambio revolucionario entre umbral de rebeldía y densidad de la red: para umbrales de rebeldía bajos es tanto más fácil que la llama revolucionaria prenda, nos demuestra el profesor Urrutia siguiendo el trabajo de Chew, cuanto más fuertes sean las relaciones entre los agentes que están en red mientras que para umbrales de rebeldía altos es tanto más fácil que la revolución prospere cuanto más débiles sean esas relaciones entre los agentes. A este sorprendente último resultado se llega incorporando un nuevo elemento, la capacidad de crecimiento de la red, si las redes menos densas son las más estables, también son las que más fácilmente crecen y esa facilidad incluye también su capacidad para incorporar nuevos mutantes que acaben generando cambios sociales.
Pero el profesor Urrutia va más allá y nos propone fundamentar la teoría de la rebelión en su teoría del aburrimiento:
Una sociedad, cuyos miembros individuales siguen pautas que conforman un equilibrio, será una sociedad aburrida que genera el aburrimiento en sus miembros. Y esto es así porque en un equilibrio no hay sorpresas en los comportamientos individuales (ni en el mío ni en el de los demás) que han sido como son durante un largo periodo de tiempo debido a que nadie quiere desviarse unilateralmente de una situación que en cada caso es la mejor para él dado lo que hacen lo demás. Sin embargo sabemos muy bien que ese equilibrio de Nash puede ser subóptimo de forma que si todos se pusieran de acuerdo de forma coordinada en cambiar de pauta de conducta, la sociedad que estamos considerando podría alcanzar un equilibrio superior en el que todos mejorarían pero que no se llega a alcanzar porque nadie está dispuesto a dar el primer paso debido a que, si los demás no le siguen, quizá acabe peor de lo que está ahora a pesar del aburrimiento presente. Es tentador conjeturar que el aburrimiento sería ese estado del alma correspondiente a ese comportamiento individual de equilibrio, previsible por parte de todos respecto a todos y que, sin embargo, contiene el germen de una posible mejora.
El aburrimiento generado por la estabilidad de una red que podría mejorar pero no lo hace, el inevitable hastío del conservadurismo y la seguridad, podrían generar por si mismos mutantes o impulsar a la sociedad a aceptar nuevos agentes con pautas diversas. El aburrimiento, bajo determinadas circunstancias y en determinadas redes, podría ser, el primer paso del cambio.
Pero es en la parte final, donde el profesor Urrutia apunta su aspecto más innovador, el que le ha llevado a convertirse en el teórico más influyente de la Internet en lengua española y el referente de los ciberpunks. Preguntándose por el efecto de las redes virtuales y partiendo de los flash-mobs a través del concepto más amplio de ciberturbas, nos lleva a descubrir la importancia social de kedadas, encuentros y todo tipo de saltos de la virtualidad a la materialidad de la red: el fenómeno de las ciberturbas puede ayudar a que prenda la revolución (...) porque son una forma de convertir en conocimiento común el número de agentes con un umbral determinado de rebeldía.
Todo este análisis de Economía postmoderna apunta finalmente un modelo de Sociedad Red. Una red diversa, en grumos, nada aburrida y consecuentemente mucho más estable que cualquier modelo construido sobre la homogeneidad y la seguridad. Un modelo social cuyo análisis queda sin embargo para otro trabajo.
La ingeniería del cambio social que se abre con este folleto, traerá en el futuro mil debates. Algunos desearíamos que mucho más: La conversión de aquellos para los que hasta ahora, como para los independestistas de la novela de Robert Heinlein, el futuro ha sido un cruel amante, en divertidos y libérrimos protagonistas de un presente diverso.
David de Ugarte
Madrid, noviembre 2003
Aburrimiento, Rebeldía y Ciberturbas | Introducción: Una aproximación de Economía Desmercada