A veces la estepa…

En Murcia se estaba bien, especialmente por los amigos que menciona David , pero también por otros que te renuevan el espíritu aunque sea hablando de lo bizarro o de de esa cosa denominada cultural analytics. Pero volver a la capital del imperio, levantarse temprano y salir al jardín descalzo a por el periódico envuelto en un viento gélido, acorde con la lucidez que me embriaga desde las primeras horas del día, es un placer extraño. Camino sobre un manto de pétalos rosa palo caídos de las flores de mis castaños y de un golpe de vista contemplo la explosión de rosas rosas de los arbustos que lo circundan mientras desde dentro de la casa la Reina de la Noche pone el contrapunto. A veces la estepa… es hasta agradecida.

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