• Artículos

    Nostalgia del eterno verano

    Para San Pedro y San Pablo yo tenía el cuerpo totalmente quemado. Sí, me dolía, pero ¿qué importancia tenía tal cosa si quedaban por delante casi cuatro meses de vacaciones, de felicidad, con todas las mañanas en la playa y todas las tardes nadando en lugares inusitados y siempre en compañía de la pandilla veraniega que juntos comenzábamos a aprender a vivir?

  • Artículos

    Cena en una terraza

    Les quedaba pues poco tiempo para verse antes de dejar Madrid y quedaron en tratar de cenar una de estas noches madrileñas los cuatro juntos en una terraza al aire libre en ese Madrid que parece vigilar que el sol se ponga

  • Breves

    Neptuno y Piscis

    Que estoy vulnerable es cierto y, en cierta medida, me consuela saber que se trata de Neptuno y que quizá no es para siempre.

  • Artículos

    Cuestiones patrimoniales

    Ramón no estaba dispuesto a confundir la belleza con la verdad. Según él con la belleza se podía topar uno, pero la verdad era algo muy serio que se escurría entre las manos de los que solo se valían de ella para dotarse de una especie de fin de fiesta al que todos incluido yo- afirmó con cierta fiereza subiendo el tono- deberíamos referirnos con lealtad pero sin excesivos detalles.

  • Vista del Abra desde el Molino de Aixerota
    Breves

    Dos calles

    He pasado dos noches y casi tres días en Bilbao. La razón es la de siempre: cuestiones administrativas y financieras. Pero algo tan aburrido como eso viene compensado por el olor del mar y la lluvia (o llovizna en esta ocasión). Pocas cosas tan hermosas hay como abrir la puerta de tu casa, darle al botón de apertura de todas las ventanas y en unos 15 segundos ver ante tí el Abra con sus barcos atracados con mercancías o turistas, con veleros indicando la dirección del viento y con el sol ya cayendo sobre el horizonte. Como siempre me premié con un paseo maravilloso aunque tuviera que acarrear el paraguas,pero…

  • Artículos

    El ensayo

    Tenía un poco de tiempo para llegar al hotel y acompañar luego a Machalen al ensayo con todo en el teatro; pero su subconsciente le retuvo distrayéndose por las calles entre la estación de ferrocarril y el hotel pensando que no quería ver de fente a esta directora a la que quería desde hace muchos años sin pasar previamente por la música pues ella le habría preguntado por Mercedes y no deseaba verse obligado a mentir o a ocultar parte de la verdad. Quería comentar sus sospechas sobre los dineros de Mercedes y Ramón y sopesar la conveniencia de imitarles en caso de que esas sospechas se confirmaran; pero algo…

  • Breves

    Estoy vigilado

    Quizá por esta profusión de series negras y policíacas que insisto en disfrutar casi todas las noches, creí estar seguro de que se trataba de dos policías secretos tanto por su manera de hablar como por su manera de vestir que no encontraba su lugar entre el traje del ejcutivo y el viejo terno heredado de un profesor universitario poco exitoso.