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Introducción

Advertencia. Ayer , día 25 de Febrero tuve el honor de pronunciar la segunda conferencia del Aspen Institute España Fellowship Program bajo el título de «Lo que no hemos aprendido de la Gran Recesión». Como me pasa a menudo, mi charla era demasiado larga por lo que tuve que saltarme algunas partes. Con el permiso de Aspen Institute España voy a tratar de reproducir aquí todo lo que tenía programado decir pero de una forma un tanto peculiar. Voy a cambiar el estilo de escritura para construir una parte de un intento de novela que comencé hace tiempo supuestamente en París y que todavía no tiene nombre definitivo pero que aquí denominaré El Discurso de la Academia. Y lo voy a hacer en varios posts que irán apareciendo bajo este nombre precedidos por un enlace a esta advertencia.

Introducción

discursoBuenos tardes y muchas gracias por la disposición que muestran ustedes, distinguidos miembros de esta Academia, a escuchar a este humilde candidato al ingreso. Me dispongo a exponer en alta voz lo que llevo pensando hace años, que no hemos aprendido nada de esta crisis económica que, con el nombre de la Gran Recesión, hemos sufrido desde julio del 2007 hasta hoy en varias fases que han afectado de manera diferenciada a distintos y países y zonas económicas en un mundo globalizado y que hoy todavía nos tiene en vilo a los europeos por el asunto de Grecia y su reto a la U.E a partir del triunfo de Syriza.

Se han escrito miles de páginas al respecto que podría clasificar. Podría así mismo resumir las innumerables ideas en unas pocas claves que parecen haber ganado crédito en estos años en el mundo de las publicaciones técnicas. Podría también dar una opinión, más o menos informada, sobre el éxito relativo de unas u otras medidas de política económica e incluso puedo filosofar un poco sobre el significado de «aprender». Podría hacer todo eso y algo de todo ello haré, pero creo que es sano y honrado que, desde el principio, de este discurso les diga, ilustres académicos, que ante la pregunta «¿qué hemos aprendido de la crisis?» voy a responder que nada y que, eso, saber que no sabemos nada que no supiéramos, es ya mucho, pues nos abre todo un espacio de trabajo significativo y creo que rupturista.

A partir de este momento dividiré mi exposición en cuatro partes. En primer lugar y por un deseo de completitud comenzaré exponiendo lo que todos sabemos es la Economía con mayúsculas separando estratégicamente lo que es el modelo básico microeconómico y cómo del surgen dos familias de modelos macroeconómicos. En segundo lugar trataré de aclarar cómo las ideas explicativas sobre la Gran Recesión proceden, en parte, de una u otra de estas familias y cómo esas ideas llevan a sugerencias de políticas económicas alternativas. En tercer lugar contestaré en negativo la pregunta sobre lo que hemos aprendido lo que me llevará a un epílogo en el que avanzaré mi convicción de que debemos cambiar no solo nuestra manera de trabajar en Economía sino también lo que entendemos por aprender y lo que consideramos es la verdad.

En los siguientes posts iré completando este programa en la esperanza de que constituyan quizá la parte final de la la novela con la que lucho delatando el carácter débil y contemporizador de su protagonista salpimentado con ciertos toques de protesta y de acusaciones amargas.

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Webmenciones

  • Discurso de la Academia. 5:Epílogo

    […] Recordar la advertencia inicial a este discurso […]

  • DISCURSO DE LA ACADEMIA: 3.La Crisis y sus exlicaciones y soluciones alternativas

    […] Recordar la advertencia […]

  • DISCURSO DE LA ACADEMIA:2. Sobre Economía: micro y macro

    […] Recordar la advertencia […]