Fogonazos XXIX: Pink Floyd

pink-floyd-dark-side-of-the-moon-coverEl ritmo de campo te va pillando y acabas lo que llamaría adormilado, pero que igual es el estado de ánimo más receptivo. Pero ¿receptivo a qué? Pues a lo más inesperado. Escarbando entre papeles y objetos olvidados encontré ayer un cd de The «The Dark Side of the Moon» de los Pink Floyd, mi grupo favorito de juventud, recuperado quizá hace dos o tres años una vez reconocida la pérdida del vinilo correspondiente en cualquiera de las mudanzas. Lo oigo con unción y me ensimismo en alguna de las letras. Nunca había prestado atención a la de TIME, pero después de cuarenta años la encuentro apropiada a mi edad y al sentimiento de estos días lluviosos y algo tristongos.

TIME

Ticking away the moments that make up a dull day
Fritter and waste the hours in an offhand way
Kicking around on a piece of ground in your home town
Wating for someone or something to show you the way

Tired of lying in the sunshine staying home to watch the rain
You are young and life is so long and there is time to kill today
And then one day you find ten years have got behind you
No one told you when to run you missed the starting gun

And you run and you run to catch up with the sun but it´s sinking
Racing around to come up behind you again
The sun is the same in a relative way but you are older
Shorter of breath and one day closer to death

Every year is getting shorter never seem to to find the time
Plans that either come to naught or half a page of scribbled lines
Hanging on in quite deseration is the english way
The time is gone the song is over tought I´d something more to say

Home home again
I like to be here when I can
When I come home cold and tired
It´s good to warm my bones beside the fire
Far away across the field
The calling of the iron bell
Calls the faithfull to their knees
To hear the softy spoken magic spell

Aquí tienen la traducción al español. Me parece mala, pero no estoy seguro de que yo la pudiera mejorar. En cualquier caso mañana cogemos el TGV en Figueras y nos vamos a París en donde cenaremos con amigos y seguro rememoraré la alegría que sentía al cruzar la frontera en aquella juventud. Aunque me llevo el ordenador para estar conectado, no creo que pueda postear mucho. Ya les contaré a la vuelta.

Clientelismo

clientelismoHace muy mal tiempo y no tengo ganas de salir a pasear hasta que cese la llovizna. Así que no tengo acceso al periódico de papel y me consuelo con leer on line «El País». Cada vez está más falta de interés esta publicacion diaria, pero de vez en cuando hay alguna columna o editorial que me llaman la atención. El editorial de hoy sobre los datos económicos no ha sido el caso aunque sí me gusta que acusen al gobierno de hacer triquiñuelas contables atrasando el reconocimiento de deudas como las devoluciones del IRPF. En cambio la Tribuna sobre el clientelismo me ha alegrado la mañana. Se trata de una forma más de capitalismo de amigotes y de utilización de rentas para fidelizar a gente sin capital social propio. Sin duda eso es cierto y repelente, pero lo interesante es que poco a poco se va reconociendo este fenómeno espantoso que prácticamente todos los días se denuncia en «El Correo de las Indias». Por ejemplo ayer aunque no sea el ataque más descarnado que se pueda imaginar.

Fogonazos. XXVIII: Los girasoles enhiestos

HeliosSiempre es luna llena en el Baix Empordà. Debe de ser que siempre venimos a Foixà por vacaciones y estas vacaciones nuestras tienen un origen religioso y, por lo tanto, relacionado con antiguas ceremonias que se corresponden con constantes astronómicas. Esta sería una explicación racional de algo raro, pero no todos los fenómenos que aquí observo tienen una explicación tan racional y tan convincente. Hoy mismo, además de extasiarme una vez más con la visión de las islas Medas, me he topado con la magia del lugar quizá también relacionada indirectamente con lo astronómico ya que antes unas vacaciones tan tempranas explicarían una historia extraordinaria que me ha ocurrido hoy, día de sábado de pasión.

Si bien dentro de unos pocos días, cuando y ya me haya ido, se harán adultos, florecerán, millones de girasoles programados para desnucarse, hoy, uno de los primeros días de primavera, todos los girasoles de esta generación todavía joven, están tiesos como lanzas y no rinden pleitesía al sol. Como paseo todos los días para, yo también, librarme de inclinar la cabeza ante cualquiera aunque ese cualquiera sea el médico que me lo recomienda, no es raro que hoy, de buena mañana y con el sol despuntando por el este, me haya encontrado sin planearlo con una superficie de girasoles adolescentes brotando enhiestos de una tierra húmeda y en medio de una hierba de un verde jugoso al borde mismo de la carretera tan secundaria que ni siquiera tiene número. Sin detenerme he pensado en alta voz: «estos girasoles que traicionan su nombre han de ser míos».

Termino el paseo y voy directamente a google maps, localizo la parcela y noto que es más grande de lo que yo pensaba. Tomo los datos topográficos y me voy al Ayuntamiento para ver a quien pertenece. Está cerrado por incomprensibles razones locales, pero dejan un número de teléfono para urgencias. Como mi idea es realmente urgente llamo inmediatamente. Quien me contesta resulta ser, descubro después de un breve preámbulo, además de edil del pueblo, el propietario del terreno y que sí, que lo vendería siempre que lleguemos a un acuerdo sobre el precio, sobre el diezmo sobre el aceite producido cada año a partir de la pepitas y sobre las ganancias posibles de un trato con el ladrón de cobre que lo devuelve a cambio de una propina generosa. Esta última condición aparece cuando le cuento el experimento que quiero realizar.

Quedamos para mañana pues ya no importa la fiesta local y, por lo tanto, me da tiempo a ponerme en contacto con un miembro de mi extensa familia que se dedica a las placas solares. Ya he calculado la superficie que necesito para mi experimento y le pregunto el coste de los distintos modelos preocupado por el mantenimiento y, naturalmente por los robos. Pero no le cuento mi idea. Lo que quiero es realmente algo loco. Quiero, en primer lugar, estudiar la forma del terreno para colocar las placas solares, no allí donde más sol vayan a captar a lo largo del día, sino allí donde su reflejos engañen a los jóvenes girasoles y crean éstos estar siempre mirando al sol cuando en realidad estarán continuamente en la misma postura, con las cervicales en posición de firmes, mirando no al sol que describe un arco, sino al reflejo de su luz sobre uno u otro panel, todos ellos a la misma altura. Así construiré el primer campo de girasoles erectos jamás contemplado. Y el precio de semejante proeza me parece asequible aun contando los diezmos y los sobornos.

Mañana comenzaré los tratos necesarios después de firmar todos los papeles, pero ahora puedo disfrutar de mis ensoñaciones. Llegarán de todas las partes del mundo para ver mi campo de girasoles y se asombrarán de un efecto surrealista más del Empordá a añadir a los de Dalí y Gala en Pubol. Yo mismo oficiaré de introductor de la magia del campo y así podré ir perfilando mi idea, la que desde el principio me cautivó en el paseo matinal. Proclamaré que el campo nos dice a gritos que ya no hay necesidad de claudicar, de dar la razón a quien manda, de arrodillarse humildemente; que ya todos podemos, como estos girasoles de mi plantación, mirar siempre al amo sin inclinar la cabeza. Solo yo sabré que el amo, el sol, sigue ahí tan contento creyendo que todos nos inclinamos ante él, pero nosotros ya sabemos ahora que ese sol ya no es el amo de verdad, sino solamente el que ilumina a quienes nos permiten entre todos ellos mantenernos erguidos.

XLI: El poder de las ideas

Confederation

confederationHace dos días escribía desde Madrid sobre la aceleración de la rotación del poder resaltando la virtualidad de la clase media en la tarea de aplanar la pirámide de la sociedad y en consecuencia, de reducir la importancia del poder en el control social. El día siguiente, viernes, acudía al Instituto de Empresa para escuchar a McCloskey disertar durante cerca de 90 minutos sobre los dos primeros libros de su programada trilogía sobre las virtudes y la potencia de la burguesía. Este primer libro editado en el año 2006 y este segundo editado en el 2010. Ambos llevan años en mi mesilla de noche y ya era hora de cerciorarme de si había entendido bien su mensaje después de una lectura muy poco cuidadosa y a la espera del tercer volumen. Así que hoy, ya en Foixà, me pongo a tratar de fijar lo que creo aprendí.

Sí que había entendido bien que lo que trata de encontrar esta autora exótica es una verdadera explicación del increíble salto en riqueza que la humanidad experimentó con la revolución industrial. A pesar de ser un economista neoclásico y un experto en historia económica cuantitativa, mi interés en su trabajo siempre estuvo en sus escritos sobre retórica económica. De ahí que no me extrañara mucho la primera impresión que en su día saqué de estos dos primeros volúmenes como tendentes a poner el énfasis en las palabras. Esta impresión es correcta, pero ayer tuve la oportunidad de completar esa impresión con otras ideas complementarias que, en conjunto encajan en ese post sobre la rotación del poder y, en general, lo hacen con esta intención de ir dando pasos hacia una nueva narrativa que nos sirva como heurística que ordene nuestra conducta en sociedad.

Después de desgranar todas las explicaciones utilizadas para dar cuenta de los datos del gran salto que un día se dio en Europa, el menos esperable de los posibles lugares, afirmó que la clave estaba en la clase media, esa de la que yo hablaba en este blog menos de 24 horas antes de asistir al seminario de McCloskey. Evitó detenerse en la enumeración de las virtudes de la burguesía como trasunto de esa clase media y, como digo, trató de engarzar las ideas que voy a tratar de delinear ahora.

La clave está pues en los valores de libertad e igualdad asociados a la dignidad individual de un ser humano. Estos valores se van consolidando con las revueltas de los territorios periféricos de los imperios, revueltas que intentan y terminan consiguiendo debilitar las jerarquías previas adquiriendo así un descaro que es el que permite imaginar lo inimaginable y elaborar ideas impredecibles. Así se acaba con la rutina del pensamiento y se genera un lenguaje que ya con cierta autonomía (esto lo añado yo en homenaje a los filósofos analíticos) es capaz de sorprender con ideas alocadas e imposibles de predecir que constituyen el campo de cultivo de la figura de los emprendedores y posibilitan su éxito amparado también por la mayor difusión de esas ideas que la imprenta y la lectura permiten.

Termino ya pues estoy cansado de un viaje largo y pesado, pero no sin subrayar que esta entrada quiere ser como una garantía de que vamos por el buen camino cuando, como hace dos días, ponía énfasis en las [[topologías de red|redes distribuidas]] como ejemplo de la ruptura de las jerarquías propias del poder y como la posibilidad hoy ya real de enredarnos en una verdadera conversación a salvo de los sofisticados dispositivos de poder que desde ya pueden ser evitados y mañana podrán ser destruidos.

El filósofo es un Kontraren Kontra

michel-foucaultHace unos días profesores y alumnos de Filosofía utilizaron un trocito discreto de la Puerta del Sol para manifestar su disgusto por la marginalización de la Filosófía en los planes de estudio mediante la lectura de textos de esa «cosa». Además se vendían unas camisetas azules que mostraban por delante el lema de la convocatoria: «¿Quién teme a la filosofía?» y por atrás citaban a Descartes: «Vivir sin Filosófía es tener los ojos cerrados sin tratar de abrirlos jamás». Parecería que la Filosofía es pues ir por la vida con ojos de pez, no cerrarlos nunca. Algo no tan distinto nos contaba Manuel Cruz en El País ese mismo día, creo. Se negaba a contestar a la pregunta típica de que para que sirve la filosofía acercándonos de paso a lo que sea esa «cosa» tan vetusta: «que la filosofía sea capaz de preguntarse con radicalidad incluso por su propio ser es una clara muestra de que la esencia última de su actividad es ponerlo todo —absolutamente todo— en cuestión». De ahí que ser filósofo es justamente ser un kontraren kontra.

XL: La rotación acelerada del poder

Stock footage swirl tunnel hole and ripple pulse rotation energy blackhole halo field have power attractive

stock-footage-swirl-tunnel-hole-and-ripple-pulse-rotation-energy-blackhole-halo-field-have-power-attractiveEn el último post sobre el camino hacia un nuevo relato volvía mi atención una vez más hacia los dispositivos de poder como clave de casi todos los asuntos que merecen el interés teórico en cualquier campo y, en consecuencia, como inevitable explicación de lo que pasa en esta época entre relatos. Por eso me encantó leer a Moisés Naim en el País el pasado día 17 opinando sobre el Poder. Para empezar destacaba que:

El poder ya no es lo que era. Se ha vuelto más fácil de obtener, más difícil de usar y mucho más fácil de perder. Un ejecutivo puede celebrar su ascenso a la dirección de su prestigiosa compañía solo para descubrir que una empresa recién creada está arrasando con sus clientes. Un político que llega a primer ministro puede encontrarse maniatado ya que una multitud de partidos minoritarios bloquea sus iniciativas. Un general puede comandar un enorme y costoso ejército sabiendo que su moderno armamento es inútil frente a explosivos caseros y terroristas. suicidas.

En el mundo empresarial resulta que la probabilidad de que una empresa pierda su posición entre el 20% de las mejores de su sector en cinco años ha pasado en veinte años de 10% al 25%. En el mundo de la política acabamos de ver que la iniciativa legislativa popular puede forzar la discusión parlamentaria en contra de la opinión del partido político que sostiene a un gobierno con la ayuda de una mayoría absoluta. En el mundo militar el décimo aniversario del inicio de la Guerra de Irak nos demuestra que el dominio armamentístico no es suficiente.

Naim en su artículo pone otros ejemplos, pero lo importante es su diagnosis de este debilitamiento del poder, una diagnosis que podemos leer en un libro y sobre el que comenta The Economist. Dice esta semanario en su columna Schumpeter del viernes previo que las revoluciones destacadas por Naim (como son «la del más», «la de la movilidad» y «la de la mentalidad») son importantes para comprender los cambios que se están produciendo en la estructura de clase llevándonos a una clase media ilustrada que ya no se deja manejar con facilidad, pero que también hay que tener en cuanta Internet y su descentralización. Yo diría que esta última es la clave pues en un mundo con un evidente incremento de la desigualdad una más relevante clase media solo es posible si el poder de clase que se va descentralizando. Y no todas las TIC son descentralizadoras aunque a menudo se citen como las más importantes las menos descentralizadoras.

El fenómeno que deberíamos de destacar para comprender que el poder no es lo que era y que igual es un poco tonto el perseguirlo es que la buena vida o la vida digna ya se puede conseguir sin necesidad de asociarse al poder en ningún ámbito. Los dueños de su vida no son ya los bien vestidos de imitación o los rodeados de guardaespaldas inoperantes o los que cuentan los palos de sus yates por múltiplos de tres aunque sean bajitos. Los verdaderos dueños de su vida son los que solo necesitan para vivir una vida feliz, que la conversación no decaiga, sino que se enriquezca cada día con nuevas voces. Esto y nada más es lo que en El Capitalismo que Viene se procuraba hacer, ver cuando se mencionaba que en un mundo digital verdaderamente descentralizado todo el mundo tendrá sus quince minutos de gloria suficientes para poder vivir dignamente y que no volverán por mucho que se les busque porque la competencia por muy fraternal que sea y por mucho que colabore a la gobernanza global, es brutal cuando se trata de conservar el poder para uno mismo.

XXXIX: Chipre y Pensiones

Cyprus-RT

Cyprus-RTSi la falta de relato irrita, la pretensión de que hay un relato y su utilización para tomar políticas tontas o para hacerlas incomprensibles o para ambas cosas, irrita doblemente. Así que he pasado este fin de semana largo enfadado con las autoridades europeas y españolas y también con los periódicos y otras publicaciones accesibles que, en materia de política económica y salvo excepciones como esta, se organizan un lío que se transmite a los lectores que solo pueden agarrarse a lo que parece obvio sin poder pensar en serio sobre la política de que se trate debido a que ésta no se explica con la suficiente sencillez.

Esto es lo que ha pasado, creo yo, tanto con la decisión del Eurogrupo en relación al rescate del sistema bancario chipriota y como con las decisiones del gobierno de España en relación a las pensiones. Uno de de los principales retos de un nuevo relato consiste precisamente en la necesidad de aprender a escribir, es decir, aprender a explicar con sencillez e incluso con simpleza cuestiones complejas, aun a sabiendas de que, si se admite el reto, muchas cosas van a quedar en la oscuridad. Pero es que la necesidad de luz a veces lleva a tratar de colocar una iluminación que funde los plomos.

Pensemos en Chipre y en las pensiones tratando de simplificar. El problema es económicamente el mismo en ambos casos. Se trata de lo que se llama bancarrota. Es decir, de esa situación en la cual el deudor no puede pagar sus deudas con el valor de sus activos. Estas deudas vencen en el tiempo y los activos del deudor generan rendimientos también en el tiempo. Por lo tanto es imprescindible, más sencillo y no muy distorsionador, acercarnos al problema en términos de valor descontado presente sabiendo de antemano que los cálculos dependerán del valor de parámetros que llamaré primitivos como serían por ejemplo la tasa de descuento temporal, la tasa de crecimiento de la institución de que se trata, el desempleo y el empleo coherente con esa tasa, etc. Muchas de las cosas destacadas por la prensa se refieren a alguno de esos parámetros primitivos y el destacarlos nos aleja de la esencia del problema.

La bancarrota de Chipre debería entenderse como el hecho de que ese estado de la UE y de la euroárea no puede pagar lo que debe y sus ciudadanos no pueden pagar sus deudas, lo que actuarialmente quiere decir que CHIPRE vale menos en términos presentes que sus deudas. Que esas deudas sean en gran parte las que tiene su sistema bancario es, si no irrelevante, sí despistante si queremos entender lo que pasa. La bancarrota del sistema de seguridad social español (que es un sistema de reparto) consiste en que las salidas de la HUCHA, por el pago de pensiones, son mayores en términos de valor presente, es decir actuarialmente, que las entradas de las cotizaciones de empresarios y trabajadores. Que esto sea en parte un problema demográfico es otra vez relevante, pero también despistante. Lo importante en ambos casos es que nos encontramos ante un problema de bancarrota. CHIPRE no puede pagar lo que debe y el contenido de la HUCHA no es suficiente para hacer frente a sus compromisos previsibles. Se trataría pues de aplicar la máxima mercantilista de quita y espera. Es decir, los acreedores admiten una reducción de la deuda y simultáneamente conceden más tiempo para pagarla. ¿Como funciona esa clausula o máxima?

En el caso de CHIPRE esta máxima hubiera exigido justamente eso, más tiempo y menos cantidad. Ambas variables se pueden calcular a partir de parámetros primitivos como tasa de crecimiento y posibles superavits fiscales resultado de modificaciones en la política fiscal y del desempleo, entre otros. Si los acreedores no aceptan los resultados de estos cálculos no hay más remedio que declarar formalmente la bancarrota y que los acreedores se vayan cobrando su crédito ahora mismo con lo que hay y por el orden establecido entre los deudores. Primero los propietarios, es decir el Estado, que responde por la deuda pública, y luego los deudores privados, en el caso de Chipre principalmente los bancos. Y ahí se acaba todo pues no es fácil entender que se pueda pedir el apoyo de los depositantes máxime cuando se supone que hay un fondo de garantía de depósitos de hasta 100.000 euros acordado por los países de la euroárea. Es decir que, curiosamete, los «pequeños» depositantes son acreedores frente a la institución en bancarrota.

A este nivel de abstracción no hay diferencia con el asunto de las pensiones pues La HUCHA tiene, como cualquier empresa, entradas y salidas. Las entradas son, como ya hemos dicho, las cotizaciones de trabajadores y empresas y las salidas son las pensiones devengadas. Puede haber déficit con límites pero también puede llegar un momento en el que el valor descontado presente de las entradas sea menor que el de las salidas con lo cual diríamos que la SS o la HUCHA se encuentra en bancarrota. En este caso los titulares del derecho a una pensión son los acreedores y la HUCHA es la deudora. Los titulares del derecho a pensión deberían pues ofrecer una quita de lo que se les va a deber, siempre en términos actualizados de acuerdo con parámetros primitivos como, otra vez, el crecimiento, la demografía y el desempleo y el empleo. Y también un período de gracia plasmado en la prolongación de la edad de jubilación. Y, naturalmente aquí también, en caso de que la HUCHA esté en bancarrota y los pensionistas acreedores no acepten la quita y la espera, no le quedaría más remedio que cobrarse lo que queda en la HUCHA en un orden fijado por algún tipo de administrador de la quiebra.

Esto que acabo de contar debería ser el punto de partida desde el que se puede empezar a pensar otras soluciones que puedan ser mejores para acreedores y deudores, soluciones que deben pactarse entre un grupo y otro y quizá, dada la dispersión de acreedores en el caso de CHIPRE, entre diversos soberanos. Se me antoja obvio que solo a partir de la claridad de una explicación así podemos empezar a entender los detalles que destaca la prensa. Ahora se entiende mejor que el eurogrupo ha hecho el canelo tratando de extender la quita a depositantes «pequeños», o que nadie se hace responsable de esa tontería o que finalmente, ante el natural rechazo de los chipriotas, Europa se preste a volver a pensarlo. O, análogamente, es solo desde un planteamiento simple como el intentado aquí que podemos comenzar a leer las noticias sobre cosas, aparentemente de segundo orden de importancia, como serían la forma de revalorización de las pensiones o como el condicionamiento adicional de las jubilaciones anticipadas o la extensión a los funcionarios del derecho a trabajar después de comenzar a cobrar la pensión.

Pero en lugar de mantener un cierto orden en el relato nos apalancamos en el viejo relato que especia su lenguaje con palabros como «corralito», «lucha de divisas», «preferentes», «autonomía monetaria» o las que se nos ocurran a la luz de lo que se dice respecto a las pensiones («derechos adquiridos de los trabajadores», por ejemplo). Me gustaría terminar diciendo una vez más que el relato y su lenguaje siempre muestran, desnudan, los dispositivos de poder y que, bien analizadas, las explicaciones de prensa podrían entenderse como tales dispositivos que por nada del mundo permiten que el debate se convierta en una conversación entre iguales.

Ante esta constatación solo queda un consuelo a mi irritación: pensar que quizá se descubra la trama oculta en el viejo relato y comencemos a reconocer que, más allá de localismos patrios, existe un problema general de organización del poder, es decir, de política, que esté acorde con los nuevos tiempos. Me refiero desde luego a la confederación asimétrica que vería el mundo como una inmensa confederación de comunidades identitarias con muchos y diferentes acuerdos entre ellas. Algo que se me pasó comentar en su día ante el post de David de Ugarte del 27 de mayo del año pasado [+] en el que se sostienen mutuamente ese confederalismo y el modo de producción P2P.

Fogonazos. XXVII:Más figuras en el mármol

Pavo-RealHace tiempo que no exploro el mármol a fin de descubrir sus secretos pugnando por revelarse ante mí. Ya he contado el descubrimiento inicial de una zorra con una cola generosa, de un tentempié con su hola-hop y también de mi negra secreta oculta entre el tentempié y un búho albino que es lo primero que surge ante mis ojos cuando, sentado exploro el suelo. Pero hoy, y gracias al entrenamiento que realizo tres veces por semana, he elevado la mirada, y como de corrido y de abajo hacia arriba he descubierto las espaldas de Peter Lorre en el Vampiro de Düsseldorf, un Manneken Pis bien tímido, la calva por detrás de Claudio Boada (padre) aparentemente siendo besado por una señora esta vez blanca, una cola de un pavo real que, sobre sus patas, esconde su cabeza pareciendo así la flecha emplumada. Y, finalmente, la antorcha olímpica.

Fogonazos XXVI: Rodriguez

Sixto RodríguezAntes de que ganara el Oscar al mejor documental y por recomendación de JO me dí el gustazo de visionar Searching for Sugar Man. Es, en sí mismo, un documento artístico iluminador debido a su factura y al sentido del ritmo cinematográfico, pero sobre todo es toda una reflexión sobre una forma más de ser cualquiera.

Esto es lo que era Sixto Rodriguez y lo que sigue siendo a pesar de su tardío reconocimiento. Educado y buen escritor de canciones trabaja todavía en algo así como mudanzas, trabajo al que acude cada mañana bien abrigado. De una u otra forma educó bien a esas tres hijas que aparecen en el documental y que parecen haber alcanzado una posición social mucho más alta que su padre.

El documental nos muestra alguien que no se deja vencer por el mundo de la escasez justamente porque le importan un pito las instituciones, como el copyright que le robaron en su momento, que no son sino creadoras de escasez artificial. JJD me regaló hace un par de días un CD (Cold Fact) con algunas de sus canciones (por cierto corregidas por Brian Currin). Después de escucharlo una y otra vez me ratifico en que su tono general es dylaniano, pero su voz mucho más clara que la de Bob, y sus letras aunque más simples que las de aquel, tienen algo de la lobreguez de downtown Detroit que le falta al genio de Minnesota.

Disfruten de ellas aquí, pero déjenme copiarles una que me gusta mucho: I wonder. Parece que él y yo, entre otros muchos supongo, nos pasamos la vida preguntándonos y nos desinteresamos de las respuestas o de las ganancias derivadas de esas preguntas.

I wonder how many times you’ve been had
And I wonder how many plans have gone bad
I wonder how many times you had sex
And I wonder do you know who’ll be next
I wonder I wonder wonder I do

I wonder about the love you can’t find
And I wonder about the loneliness that’s mine
I wonder how much going have you got
And I wonder about your friends that are not
I wonder I wonder wonder I do

I wonder about the tears in children’s eyes
And I wonder about the soldier that dies
I wonder will this hatred ever end
I wonder and worry my friend
I wonder I wonder wonder don’t you?

I wonder how many times you been had
And I wonder how many dreams have gone bad
I wonder how many times you had sex
And I wonder do you know who’ll be next
I wonder I wonder wonder I do

Fogonazos. XXV: Desaparición papal

benito-xviDespués del extra omnes, en cualquier momento nos enteraremos que hay fumata blanca y que un nuevo papa ha sido elegido mediante un método cuyas caractrísticas precisas desconozco, pero que debería ser estudiado or los especialistas en Social Choice. Pero no es eso lo que ahora me intriga. Confieso que, por un lado, lo que me irrita es la posibilidad que se ha autotorgado Ratzinger de bajarse de la cruz. Típico de un intelectual y totalmente impropio de un pastor de almas que incita a otros a dar la vida por Dios. No llego a entender cómo, con qué autoridad, se lo ha otorgdo a sí mismo. Pero, por otro lado, no me siento llamado a entenderlo sino más bien a pensar en esa bendita soledad de Papa Emérito que se ha otorgado a sí mismo el intelctual, una soledad que le va a permitir escribir tranquilo mientras es cuidado con esmero por varias monjitas. Supongo que no usará correo electrónico con lo que sus trazas se desvanecerán como las de un forajido en la arena del desierto de Arizona. Quizá es la única persona que puede conseguir ese desvanecimiento que tantos persiguen desde el difunto Salinger a Roth pasando por Osama Bin Laden