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Fogonazos XX: el ladrón era yo

Debo una disculpa urbi et orbi. Después de las obras que siguieron a la inundación de la oficina eché en falta el proyector utilizado a veces para ilustrar las presentaciones que inician una tertulia de las que se celebran periódicamente en la FUE. Me dije a mí mismo que deberían haber sido los trabajadores que llevaron a cabo la obra. Así se lo hice saber a mucha gente y estuve tentado de protestar al seguro que envíó a esos trabajadores. Si no lo hice fué por pereza. Ayer los ponentes de una interesante introducción al tema de la tertulia me solicitaron un proyector con lo que decidí lanazarme al Corte Inglés a comprar uno. A medida que me acercaba a este establecimiento fue surgiendo la luz en alguna parte de mi cerebro y comencé a pensar que igual aquel proyector estaba en mi domicilio cuando ocurrió la inundación. Y se fueron conectando neuronas y la luz se hizo. Recodé la forma del proyector, el color de lacartera que lo contiene así como otras de sus características. Volvía mi casa de la que no me había alejado mucho y entré en mi despacho. Allí a la la vista de cualquiera estaba el proyector como la carta robada de Poe. El ladrón era yo y además de ladrón difamador. Lo siento de corazón.

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