Ignacio gure patroi aundia

Hoy es el día de san Ignacio y esté donde esté no puedo olvidar las fiestas de Algorta. Tampoco olvido fácilmente los años de colegio y el canto frecuente de la marcha de San Ignacio. Era de las pocas cosas que se cantaba en euskera en aquella época. Pero el recuerdo más vívido eran aquellas palabras en castellano que nunca olvido: De Luzbel las legiones /Se ven ya marchar /Y sus negros pendones /El sol enlutar. ¿Por qué será? ¿Será el atractivo irresistible de Luzbel?

XIV: ¿A dónde va la economía?

A través del blog de Greg Mankiw me topo con las ideas de jóvenes figuras en Economía que nos cuentan brevemente sus planes investigadores tal como pueden ver aquí. No conozco a las ocho jóvenes maravillas que indirectamente nos revelarían por donde va a ir la Economía por lo que los lectores deberían aplicar un descuento a lo que voy a añadir. Esto que noy a añadir tiene que ver con ese consejo viejo de volver la mirada a aquellas ideas aparcadas que pienso podrían haber ahorrado muchos fallos interpretativos en estos años. Me he referido a ellos en la serie sobre un descubrimiento arqueológico. Pero vayamos poco a poco.

¿Qué opinan estos jóvenes? Empirics and psycology podría ser la respuesta rápida. Como temas generales destacan el crecimiento y el desarrollo así como la importancia de las relaciones entre países. Estos serían los temas más tradicionales dejando aparte a quien sensatamente quiere continuar investigando los problemas de política económica y de regulación de toda la vida pues parecería que la crisis ha puesto en entrdicho cualquier forma de pensar en macroeconomía Por lo demás mucho dato (micro econometría) y mucha ciencia del comportamiento que basada en la psicología o la neurociencia parece ser la vía más prometedora de llegar a una visión de conjunto que vaya un poco más allá de los problemas sectoriales más obvios. Me ha resultado curioso que no aparezcan en las agendas investigadoras,al menos indirectamente, cosas como los experimentos o los agent-based models a caballo estos últimos de los avances en computación.

¿Y de los sistemas complejos qué? Pues parece que estas luminarias no se inclinan por la econofísica a pesar de que parecería que el sistema económico con las nuevas ideas neurológicas, la eliminación del reduccionismo inaceptable del agente único y las posibilidades de soluciones múltiples estaría muy cerca de poder llegar a estar bien modelado como un sistema complejo. Pienso que nos acercaríamos a poner estos sistemas en el punto de mira de la renovación investigadora si pensáramos en esa idea vieja y arrumbada de las Effective Demanda Failures y el correspondiente Corredor Neoclásico. Ya sabemos que, aparte ideas específicas relativas a aspectos muy concretos, la discusión macro que hoy sigue siendo bien relevante si miramos a lo que pasa en estos mismos minutos en Europa, no puede basarse solo en un desprestigiado, desde la estanflación de los años 70, esquema IS/LM, pero tampoco está muy claro que el estándar de hoy basado en los llamados modelos DSGE correspondientes a lo que podríamos llamar la tradición Lucas/Prescott vaya a sobrevivir esta crisis. Me pregunto ingenuamente si ha llegado el momento de desenterrar los esfuerzos por comprender la macro de otra manera que pone énfasis en el desequilibrio aunque no solo en la concomitante fijación de precios. Esto es precisamente lo que he estado tratando de hacer en el blog hace unos meses aggiornando digamos las ideas de Axel Leijonhufvud y constatando que tanto él como Clower no pretendían solo llamar la atención sobre restricciones en la demanda efectiva provenientes de la disminución en las ventas sino en la naturaleza monetaria de la economía moderna. Esto nos hubiera llevado a poner énfasis desde el principio en el aspecto financiero de la desaceleración que se produce con la explosión de la burbuja inmobiliaria. Aprendemos que la anchura del corredor neoclásico depende mucho de la calidad del sistema financiero y de la correspondiente abundancia de crédito.

Por otro lado ya he recogido en diversos posts de este blog lo que sería bueno saber sobre el corredor neoclásico y los he puesto juntos en cuatro posts previos a la presentación del hallazgo arqueológico. Aquí lo ponía en relación con la idea del límite de crédito. Aquí subrayaba que el endeudamiento estrecha el corredor. Las lecciones de Japón se recordaban aquí enfatizando la necesaria limpieza del sector financiero. Y finalmente aquí destacaba la relación de estas ideas con la teoría de los sistemas complejos.

Es aquí donde quería llegar: el nuevo relato no puede prescindir de estas ideas ya viejas y perdidas. Sin embargo no parece que los jóvenes se interesen por ellas. ¡Una pena!

La política interior también cuenta

BibaoQue se ha acabado la transición parece obvio. Este hecho, simbolizado por la muerte de Gregorio Peces-Barba, no debe parecernos extraordinario dadas las circunstancias económicas que está viviendo España como resultado de la crisis financiera primero y luego por la crisis de la deuda en la eurozona. A finales de los años 70 había algo que repartirse y así las diferencias son más fáciles de zanjar. Hoy solo podemos repartirnos la miseria y, por lo tanto, es de imaginar que volverán a enconarse muchos asuntos sin cerrar. Ahí, por ejemplo, está el problema catalán que, de momento, está estancado en la financiación y en la posible necesidad de apelar al Estado para hacerse con alguna liquidez adicional sin condicionantes políticos. Ahí están también otras muchas comunidades autónomas con idénticos problemas de liquidez y ahí sigue el horror del paro y la necesidad de volver a emigrar aunque esta vez es como si no fuéramos con la maleta de cartón sino que fuéramos a regalar a los países centrales de Europa la potencia del capital humano que hemos creado durante años. De nada de esto se puede prescindir cuando hablamos de salir de la crisis pues, si bien una cierta unidad es políticamente necesaria, ésta depende de esas materias así como de otras como la nueva ley del aborto o el maltrato a la cultura y la imposibilidad de eliminar la costumbre de practicar los chanchullos que van floreciendo en medio de subsidios y subvenciones que propician la emergencia de rentas.

Y para acabar de poner las cosas difíciles el llamado por la izquierda abertzale «conflicto vasco» no acaba de cerrarse o de encontrar el camino de apaciguarse políticamente. Repasemos. La doctrina Parot se pone en entredicho desde Luxemburgo, la presunta falta de reconocimiento de la intelectualidad comprometida con la derrota de ETA se critica por Nicolás Redondo Terreros y la posibilidad de que los expulsados por las amenazas de ETA puedan votar en Euskadi cualquiera que sea su lugar de residencia parece ser tomada en serio por el ministro del Interior. Todas estas cuestiones están sin duda relacionadas con la problemática de cómo elegir un camino para suavizar las tensiones entre la víctimas del terrorismo y el nada homogéneo grupo de «todos los demás». Creo que todos debemos contribuir al apaciguamiento expresando nuestras ideas al respecto, por poco informadas que éstas sean. No pretendo por lo tanto acercarme a la comparación entre víctimas ni opinar sobre problemas de derecho penal relativos a la calificación de los motivos de unos u otros verdugos como agravantes o atenuantes. Me sobrepasa, pero sí quiero decir algo en voz alta.

La clave del asunto parecería estar en la distinción entre los héroes de la resistencia y los exiliados por un lado y los demás por otro. Yo pertenezco a este otro grupo pues no he pertenecido a ningún grupo organizado para la denuncia activa de los crímenes aunque, como casi todos mis amigos, no he dejado de participar en manifestaciones de repulsa desde el asesinato del ingeniero Ryan y la cal viva de Lasa y Zabala hasta la ejecución del profesor y magistrado Tomás y Valiente que introdujo el horror en la Universidad. Y tampoco fui a Madrid huyendo de amenazas aunque lloré el día que la Ertzantza me dijo que, por una temporadita, no fuera a mi casa de Las Arenas cuando tuviera que pasar la noche en Bilbao y me preocupé un pelín cuando la Guardia Civil me dijo que mejor hiciera mi camino diario al trabajo de una manera aleatoria. Sigo votando en Euzkadi donde se genera la mayor parte de mis rentas, voto allí y rara vez por correo. Desde esta posición cómoda y quizá sesgada me atrevo a opinar muy brevemente.

  1. Los verdaderos héroes que merecen nuestro reconocimiento son los que durante años mantuvieron a Euskadi viva con su labor diaria más menos callada pero siempre eficaz. Desde jueces a médicos o notarios pasando por profesores o gestores de la cosa pública. No hace falta homenajearles cumplieron con su deber.
  2. Para distinguir los intelectuales comprometidos en defensa de la libertad y contra la violencia así como a los amenazados y extorsionados que tuvieron que marcharse como medida de precaución que se debían a sí mismos y a sus familias, es necesario empezar a echar cuentas. Algunos de los últimos se ampararon en esta real amenaza para medrar o para que les «medraran» lo mismo que algunos de los intelectuales cuya situación injustamente precaria y difícil de resistir fue aliviada holgadamente por las correspondientes autoridades.
  3. Para votar hoy en Euskadi no hay más que empadronarse y creo que esto no exige pagar tus impuestos allí.
  4. Comparar a estos exiliados o expulsados con los emigrantes que se fueron a hacer las Américas desde hace más de un siglo o asimilarlos a los exiliados por la guerra civil o por el hambre no me parece adecuado pues estos forman parte de una diáspora mucho más numerosa que esta nueva de los últimos 40 años. Si se aduce el ejemplo de aquella emigración o diáspora en favor de la iniciativa del Ministerio del Interior, entonces es como si se estuviera legitimando la llamada a la independencia de ciertas nacionalidades como les llama la constitución.

Y dicho todo esto ¿cómo pensamos que influyen estos conflictitos internos en el futuro del euro y en nuestra situación económica? Me parece que en casi nada a no ser, como ya he dicho más arriba, que esto exija una división del trabajo de los ministros que revelaría qué es o qué no es importante según el gobierno. Fuera de esto es cierto que, cuando las autonomías parecen estar en el ojo de los inversores, la política interior cuenta.

XIII: Mad Men, Niágara… y Hopper

niagaraTodo el mundo aquí, cuando les ves y les saludas avisando que ya has venido de vacaciones, te habla de los rescoldos de los incendios, de las ovejas quemadas vivas y amontonadas unas sobre otras, de las cenizas que cubrieron hasta los mostradores de los comercios y, sobre todo, de los muertos. Lo que ocurrió en Portbou me parece simbólicamente revelador. Los que tomaron el camino largo salvaron la vida, dando un rodeo como si dijéramos. Los que tiraron por la calle del medio se tuvieron que lanzar al vacio con mayor o menor fortuna llegando a estrellarse y morir. Estas dos maneras alternativas de proceder me parecen, como digo, simbólicas de lo que nos pasa en Europa. Y, mira por dónde, creo que llevan a situaciones muy distintas en el medio y largo plazo tal como muestran algunos objetos culturales que las crisis de la televisiones traen a nuestra retina.

La distinción entre los fallos de diseño de la zona euro y la salida de esta crisis, tanto a largo como a corto, es el eje del dictamen propiciado por INET y sobre el que ha escrito Luis Garicano en «Nada es Gratis», firmado por economistas respetables y, lo que es significativo, por algunos de los llamados «sabios» alemanes. Su descripción de la situación y su insistencia en que el coste de la no acción es demasiado grande hacen de este documento algo que yo he echado en falta desde hace meses, pero que ya está aquí. Por otro lado el artículo de Xavier Vives de la cuarta de «El País» de hoy, además de inteligente, se me antoja mucho más equilibrado y conocedor de la situación española de lo que leo por ahí en cualquier día. Lo interesante para mi deseo de ir encontrando la forma de contarnos lo que pasa es que no solo reconoce Vives que nuestro capitalismo está lleno de enchufes y chanchullos, sino que, solucionar eso va a llevar tiempo y, añado yo, cambios en las sensibilidad social y en la psicología de las gentes que hacen esa vida social y la riqueza que la sostiene.

Me parece que las películas de los cincuenta ya no están protegidas por ninguna forma de derechos de autor y eso nos permite volver a visionar films como, por ejemplo, Niágara. La gran depresión y la segunda guerra mundial no han terminado hace mucho. La segunda sacó a los EE.UU de la depresión y la sociedad se recupera inventando nuevas formas de crear riqueza y también formas de contrarrestar la depresión psicológica que produce la guerra de Corea. Más allá de la manera de narrar, está la imagen y allí aparece una vez más Hopper con su plasmación pictórica del aislamiento de los hombres y mujeres y los silencios de gentes que han sufrido y todavía arrastran las heridas, no del todo cicatrizadas, de un mundo que se desmoronó y que solo supo curarse por medio de la violencia. La estética es la misma que la actual recreación de la época en Mad Men, los hobres que desde un pasado turbio tienen que sobreponerse con «alcohol y mujeres» sin dejar curiosamente de mostrar un cierta buena voluntad que no sabe cómo expresarse.

Esta serie televisiva tan destacada nos enseña el origen de una forma de competencia que comienza a mezclarse con el chanchullo y la chapuza aderezado todo ello con ingentes cantidades de whisky y quizás nos muestra también una ingenuidad en aquel entonces disculpable. Y he ahí justamente el epicentro de nuestra decadencia pues ya no podemos ser ingenuos al respecto, ya no podemos confiar en comparecencias parlamentarias para la tarea de desnudar nuestro tiempo, descubrir su decadencia e imaginar la regeneración sin duda a mucho más largo plazo que el que parece necesitar el nuevo empuje a Europa.

Ahora que comienzan los juegos olímpicos de Londres es un buen momento para caricaturizar cómo debiera ser la competencia y condenar a lo que no son sino falsas imitaciones (que incluyen los propios juegos cuyas dimensiones no permiten el mero deseo de vencer en buena lid). La competencia ha de ser como los partidos de fútbol infantiles de mi época. Te entregas sin reservas sea cual sea el calendario. Y ganes o pierdas la emoción dura un suspiro. Justo unos minutos. No se puede comprar al árbitro y la revancha llega sin necesidad de pedirla y mucho menos de imponerla. Nada que ver con la competencia de Londres, una competencia que tiene más que ver con el diseño de los chándales que con la velocidad, la capacidad de salto o la fuerza de lanzamiento en un momento determinado; una competencia enfermizamente involucrada en el paso del tiempo y en la necesidad de tomar posiciones hoy para tener ventajas mañana. Y, sobre todo, de estar a buenas con todo el mundo no vayan a mandar mañana y te quedes sin prebendas.

Foixà

FoixàLleva prácticamente todo el día llegar aquí desde Madrid. Una jornada desértica pues no solo a uno no se le ocurre nada sino que si se le ocurriera algo sería algo propio del desierto. Pero al llegar a Lérida comienzas a bajar y lo verde va comiendo a lo descolorido. El Baix Empordà está intacto aunque los girasoles lloran por el sufrimiento del Alt Emporddà, al fin y al cabo un hermano. Nos juramentamos mientras el sol se acuesta: haremos ejercicio en forma de largos de piscina y de paseos por el borde del mar y no nos dejaremos llevar por las delicias gastronómicas. Este verano no tengo miedo a los Skoda, los bañadores no me causaran problemas pues son nuevos como corresponde a mi nueva edad y volumen y ya he chequeado que la bodega está vacía de manera que nadie impedirá mi imbatible estrategia inversora. Solo tengo que leer, escribir y pensar en alta voz mientras el mundo parece derrumbarse aunque sin mucha convicción.

XII: ?????

Trabajos de mantenimiento de bosque comunal

Trabajos de mantenimiento de bosque comunalParecería que, en medio del sopor veraniego y de las noticias desesperanzadas, no soy capaz de encontrar un título para esta nueva entrada en esta serie sobre las posibles huellas de un nuevo relato que nos sostenga de pie en un mundo que no entendemos. Pues bien, es justamente eso y el título de este post no es un error. Es más bien el reconocimiento implícito de que no hay nada que añadir. Al menos yo me encuentro totalmente atontado y somnoliento ante el mundo social que nos rodea. Es como si todo lo que ocurre no fuera sino una visión o un sueño sobre los que no podemos influir. Solo podemos abrir los ojos y mirar asombrados como si estuviéramos visionando una película de ciencia ficción.

Algo de esto tenía la escuela de verano de este año con gente inteligente e imaginativa ejerciendo todas sus capacidades en la medida de ciertos fenómenos contribuyendo así a su comprensión, sin duda, pero como si esa comprensión (de la igualdad, de la diversidad, de la segregación, etc.) no nos concerniera de verdad. Hay aquí, sospecho, un fenómeno de espejismo psicológico del que algo podríamos aprender. Se trata de personas más o menos instaladas en instituciones prestigiosas de las que no parece vayan a ser excluidas. Podrá haber menos financiación para proyectos, pero no ha de faltar el salario suficiente para poder llevar una vida digna. Cuando, al contrario, alguien está ya retirado viviendo, no de un sueldo, sino de las rentas sean estas públicas o privadas, la actitud es muy distinta. Cunde el pánico porque nada puede ya hacer uno para pagar su manera de pasar los últimos años de una vida. Depende totalmente de los demás, de los que administran fondos ajenos y de los que deciden cómo emplearlos.

Que estas personas seguro que lo hacen bien es algo que no dudo. Lo que dudo es que alguien sepa qué es hacerlo bien en estos días, más acá de lo que imaginamos en un futuro al que quizá no lleguemos. Pensemos, como ejemplo, en la idea de los bienes comunales asociados a una manera de trabajar novedosa, menos individualista, más grupal y que combina la competencia con la cooperación. Pienso que tendremos que ir en esa dirección, pero lo que vemos en los incendios de Cataluña, en donde mañana estaré para un tiempo, me obliga a admitir que falta mucho para que nos adecuemos a esa nueva forma de vernos a nosotros mismos. Los bosques son de propiedad municipal o comarcal pero, como tales bosques, tienen algo de comunal puesto que su disfrute puede ser rival con el de otros vecinos. Cuando esto ocurre una colilla puede destruir lo comunal para cuarenta años. ¿Cómo evitarlo? imposible saberlo pues no tenemos sino ejemplos de otros casos parecidos y carecemos de una teoría comprensiva.

Bueno, mañana será otro día y es posible que a pesar de todos los pesares alguna idea rompa el cerco al que nos somete la desesperación y su mera mención nos haga esperar contra toda esperanza. Mientras tanto…??????

Vuelta a casa

FUEAcabé agotado, tanto de tratar de seguir las intervenciones como de patear San Sebastián para cumplir con mi cardiólogo, pero esta edición numero XV de la Escuela de Verano de la FUE ha merecido la pena. Por varios motivos.

En primer lugar es un privilegio poder reunir a un buen puñado de mentes poderosas tratando de encontrar medidas de cosas como el desarrollo humano, la desigualdad, la salud, la segregación, el bienestar, la racionalidad, la influencia intelectual o la diversidad y no de cualquier forma sino llegando a caracterizaciones axiomáticas de esas medidas de forma que lo que estemos diciendo sobre esos asuntos tan serios y controvertidos lo podamos decir sabiendo que podemos hacerlo en términos de otros valores que creemos reconocer como aceptables. Claro está que, de todas estas medidas, la de Diversidad me interesó especialmente dado el premio que la Fundación lleva ya casi tres temporadas patrocinando.

Pero no es solo eso. La Escuela de Verano nació con la vocación de reunir a figuras consagradas de un determinado campo intelectual con estudiantes en ese campo y me enorgullece encontrar en esta edición dos ponentes que en su día fueron estudiantes con ganas de aprender. Quizá ha llegado el momento de confeccionar una memoria de todas estas ediciones con los temas, acceso a las ponencias en la medida de lo posible y testimonios de ponentes y estudiantes sobre la importancia de estas reuniones para la continuación de su trabajo.

Y, finalmente, hemos pasado tres largos días sin acordarnos de la crisis de la deuda y de las posibilidades de la intervención de la economía española o de la inimaginable confusión si una economía como la española sale del euro. Pero ya estoy de vuelta en casa y habrá que volver a pensar sobre la increíble imposibilidad política de tomar medidas adecuadas.

Escuela de verano 2012

Palacio de Miramar, sede del cursoDentro de unas horas tomo un avión para llegar a San Sebastián a una pequeña cena con los ponentes de esta XV edición de la Fundación Urrutia Elejalade (FUE) Summer School. Este año está dedicada a la medida en Economía y, como se ve en el programa, tendremos ocasión de discutir las formas de medir distintos conceptos económicos como, por ejemplo, la desigualdad, algo ya muy conocido, el bienestar, el desarrollo humano y, mira por donde, la diversidad, una noción especialmente querida para la FUE que otorga un premio anual a algún investigador que destaca, además de por su calidad, por la diversidad de campos que ha tratado.

Los viejos rockeros sabemos que, como nos advirtió Koopmans poco haremos si practicamos el measurment without theory y yo acudo a ver si no habremos olvidado esta lección. En un plano más íntimo acudo como a una conmemoración fúnebre pues fue aquí subiendo al palacio de Miramar cuando tuve el primer aviso de mi corazón al que no hice ni caso. Un mes más tarde iniciaba el proceso de bypases y de una válvula aórtica nueva, de cerdo naturalmente. Estos próximos días no creo que pueda postear nada, pero estoy seguro que llenaré mi recién comprada libretita de apuntes y comentarios que poco a poco podré ir desgranando aquí.
A bientôt.

XI: «La verdad de las mentiras de la ciencia»

Agustín García CalvoHablaba hace un par de días del bosón de Higgs y decía lo siguiente:

¿Podremos inventar algo nuevo a partir del descubrimiento de trazas que se identifican con el Bosón de Higgs? Parece que no pero todo el gasto del CERN lo damos por bien empleado porque sin esa partícula parece ser que no entenderíamos nada a pesar de todo el orgullo científico de los físicos de partículas. Para los legos se nos explica que esa partícula sirve para que las otras partículas elementales formen masa, esa que aparece en la famosa ecuación de Einstein como una m. Para eso hace falta o bien una especie de levadura o bien una especie de campo que hace que nada se escape. Quizá ambas cosas como si nosotros nos hiciéramos adultos comiendo y consiguiendo que las carnes no se nos desparramen. No se entiende nada pero creemos estar seguros de que ese aparentemente paso adelante en la comprensión merece la pena. Aquí ya no hablamos de rentabilidad sino de comprensión en sí misma

En este párrafo se entraba oblicuamente sobre la rentabilidad de la experimentación y en otros lugares he hablado de los científicos y el dinero y de la imposibilidad de endogeneizar todo en la búsqueda de la explicación del todo . A nadie extrañará por lo tanto que El País del sábado me haya proporcionado una gran alegría al leer con cuidado la columna de opinión de Agustín García Calvo en la que este admirado gramático podría decirse que se ponía de mi lado y esto, como el gramático es también un buen lingüista, es como si no fuera yo desencaminado en la búsqueda de otro relato alternativo al que se nos muere.

He atacado la lectura de su columna con bolígrafos de colores y he subrayado con uno u otro color los distintos temas que percibo como tales en su escritura.

En rojo he subrayado algunas ideas que intentan acercarnos a la imposibilidad de alcanzar el sosiego intelectual de manera intelectual propiamente dicha y solo de esa manera. Y esto explicaría la credulidad culpable de quienes tienen que ganarse la vida haciendo como que entienden y toman por verdad las mentiras de la ciencia. Respecto a la propaganda sobre la apertura de la ciencia a la verdad definitiva, dice:

No ha habido tal cosa como un acercamiento a la solución definitiva: el problema está tan vivo y floreciente como desde que se inventaron las teorías sobre el mundo.

Los científicos se dejan llevar por sus necesidades de reconocimiento, por la necesidad académica de terminar una tesis o por la necesidad de contar con un futuro.

En azul he subrayado algunas ideas sueltas y un par de párrafos que algo tienen que ver con mis ideas sobre el dinero y los científicos o con las necesidades del Poder. Ahora añado la, para mí, obvia falta de criterio de los científicos a la hora de calibrar la importancia de sus descubrimientos, tratando de explicarnos aquello que solo tiene explicación en el contexto propio de un conjunto de ecuaciones, por medio de metáforas en general desafortunadas. El Poder necesita el pan y circo de hoy y por esa razón intenta hacernos creer que va a alguna parte, que hay una explicación definitiva de todo a la que nos acercamos y que un día futuro encontraremos si no perdemos nuestro tiempo con divagaciones perniciosas:

El Poder tiene que ofrecer soluciones, es decir, evitar descubrimientos que puedan entorpecer la marcha del capital, y así, entre otras mil historias, (n)os ofrecen un bosón para calmar la impaciencia, matar el tiempo

Y finalmente en verde he subrayado lo que es el centro de la cuestión:

No puede ser que se descubra una solución, teoría, filosofía o ciencia dentro de la realidad, que, valiéndose de términos del vocabulario real, trate de dar con la explicación de todo; porque, entonces, la explicación misma entraría a formar parte de la realidad y no podría decir nada nuevo y desmentidor acerca de ella.

Efectivamente el todo no tiene afuera y, como sabemos, solo desde el afuera se puede dar una explicación coherente con ciertos postulados que se toman arbitrariamente como dados en ese afuera. No hay explicaciones totales y científicas, pero las parciales pueden ser muy útiles a pesar de sus vanidosas intenciones de ser definitivas.

En consecuencia, solo un relato que tenga algo de pragmatismo a lo Rorty puede tener alguna esperanza de sustituir al actual que parece adorar la ciencia, tomando cualquier cosa como tal.

Fogonazos XII: Espionaje en la red

ghost writerDesde hace días (y hoy extensamente en El País) los periódicos nos informan sobre el espionaje, especialmente digital, por parte de agentes especializados que venden sus resultados a personas o empresas interesadas en conocer datos no públicos por las razones que sean. Los espiados se sienten violados y esgrimen la invasión de su privacidad como denuncia de una situación intolerable. A mí me parece que lo más grave no es la violación de la intimidad sino la imposibilidad de desaparecer cuando desaparecer es, hoy en día, la única forma posible de evitar ser etiquetado o encasillado, es decir mutilado en lo más hondo.

Ignoro si se han escrito ensayos, se han perfilado ideas filosóficas o se ha escrito ficción sobre la experiencia de la desaparición aunque supongo que habrá sido un tema muy manejado pues, en efecto, desaparecer es, entre otras cosas, rechazar toda responsabilidad al precio de renunciar a cualquier reconocimiento. Es negarse a jugar el juego que se nos propone y, sobre todo, es rechazar la idea de la posesión de un yo trascendente como ovillo de extraños hilos definitorios de lo indefinible. Desaparecer es el equivalente a ser enterrado a la antigua, con el sonido de la tierra sobre el ataúd dominando el silencio de lo indecible. Sería incomprensible que nadie en el Olimpo del pensamiento no haya cantado un lamento, cruzado de himno, a la desaparición.

¿Quién, en efecto, no ha querido desaparecer o desembarazarse del insoportable peso de la mochila de valores y prácticas que le han sido legados con independencia de su utilidad? Todos hemos tenido la pulsión de invisibilizarnos y/o de retirarnos a un lugar desconocido y fuera de cualquier ruta. Por debajo de semejante impulso subyace quizá la estúpida esperanza de sorprenderte a ti mismo con unos rasgos que te han sido ocultados. Todos estamos dentro de algún armario y no sabemos si queremos salir porque no sabemos cómo es lo que saldría de ese armario.

El espionaje cibernético hace imposible lo que era un sueño de difícil realización. Y sin embargo… hay salida a este infierno si somos capaces de utilizar las mismas herramientas del espionaje en la búsqueda infatigable de todas mis personalidades sin empeñarme en amalgamarlas en una sola. Ya escribí sobre esto en el capítulo 2 de «El Capitalismo que Viene» sobre la base de un artículo de Expansión de hace 10 años recogido en Economía en Porciones, pero creo que no era a la sazón consciente de la mosca que me picaba. Pensaba simplemente en las ventajas para la producción que la [[pluriespecialista|pluriespecialidad]] podría acarrear en un mundo nuevo en el que las TIC eran ya imprescindibles para la sociedad de la información en un mundo globalizado.

Lo que ahora quisiera añadir es que el oxímoron de la pluriespecialización puede realizarse por parte de cualquier trabajador autónomo a través de la figura de un ghostwriter con varias personalidades cada una de ellas identificada por un seudónimo distinto, que escribe en la red a demanda de un desconocido imposible de identificar. Se puede vivir así sin que nadie nunca te identifique siempre que sepas codificar tus nombres de forma imposible de decodificar. Quizá sea imposible hacerlo con facilidad, pero hay formas de mimetizarse con el paisaje que te permiten pasar desapercibido al tiempo que no abandonas ninguna faceta de tu personalidad.