en maxiposts

El lugar de los hechos y un primer párrafo arregladito

Lo que explica mi silencio en los últimos días es, por un lado la situación económica que, una vez bien diagnosticada, dicen, no parece responder rápidamente a las medidas tomadas a cualquier nivel. Pero por otro lado, la verdadera razón es que me he desplazado a nuestra casita de Foixà en el Baix Empordà a fin de visitar el lugar de los hechos y asegurarme y asegurar a otros que estoy vivo. Esta especie de seminario en supervivencia o postmortencia, como se quiera, me ha permitido rehacer mi agenda vital en general, pero también algo más prosaico y a tono con el silencio del lugar: encontrar otro primer párrafo reseñable aunque no comparable al Call me Ismael de Melville.

Se trata del primer párrafo de La Educación Sentimental de A. Flaubert, la mejor novela nunca escrita según Vargas Llosa. El primer párrafo del original no es gran cosa, pero cuando, a diferencia de otras, en una traducción al español el primer párrafo se presenta como la unión de los dos primeros queda algo bastante apañado:

El 15 de sptiembre de 1840, hacia las seis de la mañana, el Ciudad de Monterau, presto a zarpar, exhalaba grandes torbellinos de humo en el muelle de Saint Bernard. Llegaba gente jadeando; toneles, maromas y cestos de ropa blanca dificultaban la circulación; los marineros no respondían a nadie; chocaban unos con otros los pasajeros; subían los paquetes entre los dos tambores y el bullicio se disipaba en el zumbido del vapor, que, escapándose entre las planchas de palastro, envolvía todo en una nube.

Como ocurre muchas veces una traducción puede ser mejor que otras, cosa razonable, pero es que, además, pude mejorar el original, cosa esta ya no tan fácil de admitir.

Escribe un comentario

Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Webmenciones

  • Otro gran primer párrafo

    […] de Mobby Dick, o incluso con estos primeros párrafos de los que he escrito aquí (Bolaños) o aquí (Flaubert). Hoy he encontrado otro primer párrafo, en este caso de Jean Echenoz en su librito «Un […]