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Claus y Lucas

Todavía en el Hospital Trueta de Girona Quim Barberá me obsequió con un librito que me impactó:El Gran Cuadreno de Agota Kristof. Lo leí de una sentada ( mejor tumbada) y mi agradecimiento a Quim debió de ser tan expresivo que me prometió enviarme la Trilogía de la que el librito mencionado no era sino la primera parte. Una vez recibida no he tardado ni tres días en leer las dos últimas partes. Tengo mucho tiempo, su lectura es adictiva y las historias cruzadas y ambiguas respecto a su verdad ponen en juego algo más que la mera coherencia. Reflejan la desorientación, el sufrimiento y la locura que generan las guerras. Agota Kristof murió en Suiza, a donde había emigrado en el 56 huyendo de la represión soviética, un mes escaso antes de que yo sufriera el infarto.

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