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Tarea escolar antiestoica

Es mi tarea que los míos me encuentre, cuando vengan a visitarme, limpio y resplandeciente. Y mi placer solitario, ya perdida mi ansiedad.

Que por muchos cables que salgan de mi pecho, este no parezca solo una charca donde se crían los sapos; sino lo que es: una armadura de emperador romano.

Que mi rostro no pierda la sonrisa que refleja la imposibilidad de creerse del todo el espectáculo humano en toda su variedad.

Que mi reloj automático nunca quede parado por falta de meneo. Que mis moribundos compañeros de habitación no frenen mis ganas de bailar.

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Comentario

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  1. No se si eso que escribes es antiestoico o lo contrario. En todo caso, Corazón de León te cuadraría igual de bien que Urrutia Elejalde, sea lo que fuere lo que diga tu cardiólogo. Me alegra leerte así de vital. Recupérate pronto.

  2. Bailaremos entonces, pero también seguiremos tratando de hacer otras muchas cosas, como hasta ahora.

    Un fuerte abrazo!

  3. Juan, ¡Mucho ánimo! Que tu reloj biológico supere el trago y siga latiendo muchos años. El Andoni está contigo, esperamos verte muy pronto.

Webmenciones

  • Días de angustía, viajes y liberación 2 septiembre, 2011

    […] de Juan y su traslado a Madrid, quedaba la espera de una operación a corazón abierto que nuestro antiestoico dogo quiso cuánto antes. Andaba yo volando y lo primero que hice al descender del avión fue […]