en miniposts

Un dragón en el salón

Estaba escuchando el roce de los pétalos de unas rosas cortadas hace unas horas, cuando se ha cruzado un dragón que corría desde el jardín en dirección al interior de la casa.Es casi más veloz que mi mirada y el sonido que emite al deslizarse por el suelo es imperceptible a no ser que nada se mueva en muchos metros a la redonda. Como era de noche, Can Quel estaba ya cerrado y nadie jugaba al futbolín, se cofundía el silencio con el aroma que juraría llegaba del lejano golfo de Rosas o quizá de las islas Medas. Nos hemos mirado, el dragón y yo, y creo que nos hemos dicho que tenemos nombres que nos sobrepasan. Luego ambos nos hemos retirado a descansar. El debajo de un sofá, yo a mi habitación aireada sin aroma y sin ruido. O quizá solo una especie de tic-tac solo audible desde dentro y no a través del oído.

Escribe un comentario

Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.