Capitalidad cultural

¿Recuerdan el fracaso de la candidatura de Madrid para organizar no se qué olimpiadas? Algunos lo atribuyeron al voto del Alberto Grimaldi, príncipe de Mónaco. Hace unos días supimos que los Reyes de España no asistirán a su boda ni tampoco propondrán ser sustituídos por parte de los prícipes de Asturias. ¿Cabe relacionar ambbos hechos, el voto y la no asistencia a la boda principesca? Dada mi ignorancia de estas cosas no sé que contestarme; pero intuyo que sí aunque estoy seguro que nunca podrán achacar a la familia real este espíritu revanchista.

Pero ¿cómo calificar el espíritu que ha movido a una ministra (exalcaldesa de Córdoba) a protestar por la designacción de Donostia como capìtal europea de la cultura y a un exministro (hoy alcalde de Zaragoza) a promover una petición de reconsisderación? Yo me atrevo a calificarlo de mezquino. Y como la mezquindad se propaga más rápidamente que la pólvora ya tenemos a las otras candidaturas adhiriendose a la protesta y petición de reconsideración.

Lo que piden es la reconsideración por parte de la ministra de cultura del informe que obligatoriamente envía al jurado y al que se atribuye el párrafo del fallo del jurado que hace referencia a la posibilidad que ese fallo colabore a la paz entre vascos. Igual es que temen que en el futuro cualquier ciudad inicie unas hostilidades fratricidas para tener mejores oportunidades de ser elegida para lo que sea.

Pero es que, por debajo, sospechan que esto es un favor a Bildu. Pero tampoco se entiende pues el mérito de la prepaarción es del ayuntamiento anterior encabezado por un socialista y la explotación del éxito se dará en el año 2016 cuando habrá un ayuntamiento distinto que será o no de mayoría Bildu. Si lo es será porque lo habrán hecho bien los cuatro años anteriores y si no estuviera ya en la alcaldía será por que los donostiarras se han decantado por otra opción. Quizá la de Sortu

De forma que mejor se callan.

¡Ah! Y Gora Donostia

Veo borroso

Pierdo la nitidez de juicio cuando en un día caluroso se juntan el homenaje a las víctimas del terrorismo en el Congreso, el juicio a Otegui y demás por pertenencia a Batasuna o defensa del terroriso o yo qué sé, la continuación de la prohibición de entrar con escoltas armados en un ayuntamiento regido por una alcaldesa de Bildu, el urgente problema griego, la decisión de Francia de ofrecer un alargamiento de la maduración de la deuda de esa país de acuerdo con los bancos acreedores y el inminente debate del estado de la Nación. Oiga ¡yo no puedo más! Con un poco de tranquilidad y menos calor escribiré de la crisis griega y la propuesta francesa en Expansión, opinaré sobre cómo está la Nación y sobre la oportunidad de agotar la legislatura y respecto a las víctimas me remito a la opinión de Ramón Zallo en Sin Permiso:”Tiene todos los rasgos del chantaje emocional. Desde su justificado y legítimo dolor se han metido a una función ilegítima e instrumentalizada de prescriptores políticos que no les corresponde”.

IULMINACIONES. XLVI: HUIR

Debe ser la situación general o quizá las enseñanzas de tantos viajes a países descontroladose infestados de guerrillas, nacotraficantes o corrupciones diversas o quien sabe si el aburrimiento propio de un momento singular en mi ciclo vital, o vaya usted a saber cual es la causa; pero lo cierto es que se ha
apoderado de mi el deseo de huir. Mejor dicho de estar dispuesto a huir en cualquier momento con el zurrón con lo indidpensable y el capital humano en la cabeza. Siempre de cara a a puerta de entrada para ver quién se acerca con aviesas intenciones y un bulto en la chaqueta y, desde luego, cerca de la puerta para poder salir corriendo en muy poco tiempo.

Pero hay que afinar un poco más pues no sé si lo que quiero es estar solo en alta mar esperando que el viento se defina o quiero huir de la densidad de los recuerdos que no me dejan toparme con topoi nuevos ya que todos los objetos y todas las ideas son repes. O solo yo ante un teatro renovado, libre o recauchutado. Por un lado mi nostalgia de Salgari y sus corsarios del Caribe y, por otro lado, mi deseo de desordenar mi memoria y abrir los archivos para olvidar lo viejo y aprender algo nuevo, una nueva triquiñuela aque me sirva par comer y para que no se vacíe del todo el zurrón.

En alta mar está la libertad,como perfecta disponibilidad, toda dirección es posible y la elección no es propia sino azarosa. Madrid, muy al contrario, es una isla de la que no se puede salir sino por seis puentes cada uno de los cuales hubiera aburrido a Kant, siempre abigarrados de un tráfico de vehiculos dificil de sortear. Es tan dificil salir que acabas quedándote y sintiendo el tufo característico de la cárcel. No es sudor ni berza cocida o huevos podridos o vomitona reseca, es algo distinto que tiene que ver con la ausencia de horizonte, un aroma que reseca el alma.

Pero estés donde estés,los lugares y las personas están unidas como con chicle, ese chicle que da a las prisiones ese aroma inconfundible que mencionaba. No puedo recorrer la autopista Bilbao- Behobia sin asociar al edificio de euskal telebista a Pedro, o la esquina de Colón y Aguirre sin hacerlo con Enrique o no puedo atacar el puente de Deusto sin recordar la casa de Isidoro o la nueva cuyo balcón único irritaba al genealmente pacífico Juan Pedro.

Todo esta tortura se ha agudizado en o sltimos tiempos. No puedo ver a las palomas enfrente de la Escuela de Ingenieros sin pensar en mi mendigo favorito, el que hace calceta y se afeita frente a un espejo de mano. Si paso por delante de los nuevos ministerios es inevitable que piense en Zuazo contandole a mi padre lo bien que le iba con su patrimonio.

El pasado es una salida al problema de la saturación de asociaciones de ese tipo pues, tal como pasó el jueves, unas fotos del primer curso de carrera de hace cincienta años me demuestran la capacidad de olvidar. Caras que no asocio a un nombre, nombres que no evocan nada y cruzamientos equivoos de caras, nombres y alguna otra característica.

Pero cada vez quedan menos huecos libres en la bibioteda de la memoria. No tengo más remedio que deshacerme de muchas de estas asociaciones inmediatas. Pero para ello debo cambiar de lugar, mirar a otras esquinas, otros edificios, rodearme de nombres que no me digan nada para poder volver a reellenar esa bibioteca ya vacía. No tengo más remdio que huir.

La huida es la vida eterna, una vida completamente renovada.

Osvaldo Feinstein a Johem Runde

Osvaldo Feinstein hizo un comentario a mi última columna en Expansión que publiqué como post independiente. El comentario venía acompañado de una nota antigua que Osvaldo había enviado hace tiempo a Johem Runde y que creo puede tener importancia en sí misma. Comienza así:

I have been conducting evaluations of development projects and policies since the early 80’s. During these evaluations I often perceived the the gap between what was stated in appraisal reports and what actually happened in reality was huge. In fact, sometimes it seemed that the the implemented projects were almost completely unrelated to their “script” (i.e., their appraisal reports, which as you may know are the basis for approving and funding development projects whose budget may range between 50,000,000 and 5,000,000 dollars).

Supongo que a nadie se le escapará que el párrafo anterior podría haber sido escrito por un miembro de la delegación que ayer desembarcó en Atenas. Sigue leyendo

Soy yo, no los zapatos

Sigo hecho un asco como resultado de una especie de gripe estival que me atonta y me hace imposible leer comprendiendo, ni siquiera el periódico. Pero como hoy me encotraba un poco mejor me he decidido a salir a comprar un jarabe expectorante. Me he calzado otros zapatos diferentes aunque también vetustos. Y, desde luego con calcetines. Una vez realizada esa compra tan trascendental, he tenido que pararme en un semáforo en medio de la Castellana que no he podido atravesar de golpe presumiblemente por mi mala forma. Me he dado cuenta de que sin darme cuenta estaba poniendo el pie derecho en un bolardo mientras esperaba el cambio de la luz del semáforo. lo hacía porque me ardía esa planta del pie. La he mirado con cuidado y esta vez me he percatado de que el calcetín estaba completamente destruído y la planta del pie totalmente quemada. Ambos fenómenos se debían a que el zapato derecho tiene un amplio agujero en la suela resultado del mucho uso y del ahorro de unas medias suelas. Hasta aquí es fácil de explicar pues desde hace unos cuatro años no compro nada aterrado, como buen rentista, por las invitables secuelas de los incrementos de gasto público. Pero ¿por qué el zapato derecho destruye su suela antes que lo haga el izquierdo? La razón que creo cierta es que soy un zurdo reprimido que durante los años de crecimiento tuvo que desarrolar más la fuerza del pie derecho justamente para compensar su falta de destreza. El resultado es que la pierna izquierda es menos pesada y respeta más la suela del zapato que le crrersponde. Sea como sea no pienso comprame calcetines ni echarme un par de edias suelas nuevas .

Krugman y los rentistas

Las manifestaciones de ayer organizadas por los indignados recuperaron parte del espíritu inicial del movimiento concentrándose en simplificar las propuestas y volver al espíritu de la negatividad que es en donde está su fuerza: contra el pacto del euro.

A este respecto es una coincidencia al menos curiosa que las manifestaciones se dieran el mismo día en el que aparece el artículo de Krugman en El País Negocios. En ese artículo culpa a las autoridades de estar haciendo política para proteger a los rentista en contra de los intereses de los trabajadores a través de la negativa a gastar más.

No se sabe si los rentistas capturan al poder político o si éste ha de contar con aquellos para seguir siendo el poder, al menos aparente.Ya iremos sabiendo.

Y mientras tanto los ministros de finanazas de los países dela zona euro no aprovecan la ocasión para ponerse de acuerdo sobre la participación de la banca en el rescate de Grecia.

Fisiognómica: dos casos interesantes

Dos casos llamativos de parecidos inesperados. En los dos casos los parecidos lo son también de carácter.

Comienzo por el increible parecido entre Doña Amalia, personaje secundario de la serie Amar en tiempos revueltos que pueden ver aquí y Roberto Centeno, un contertulio de VEO7, LD y que es catedrático de economía de la Escuela de Minas de la Politécnica de Madrid. Ambos personajes tienen el mismo caracter rígido y malhumorado.

Continúo por el parecido menos obvio entre Quim Barberá Antolín y ell hombre bueno de En mundo mejor, esa película danesa que ha tenido tanto éxito de crítica recientemente y que ganó el Oscar a la mejor película en lendua no inglesa hace unos meses. En este caso también es cierto que ambos comparten una fe inquebrantable en las vías pacíficas y una renucia a la venganza, título original de la pelicula

Testamento del miércoles

Por cortesía del gran Kueli les hago llegar un precioso poema de Mario Bendetti que Javier dice que se lo encontró en el tren, vaya usted a saber en cual, y que le encogió el alma

Testamento de miércoles

Aclaro que éste no es un testamento
de esos que se usan como colofón de vida
es un testamento mucho más sencillo
tan solo para el fin de la jornada

o sea que lego para mañana jueves
las preocupaciones que me legara el martes
levemente alteradas por dos digestiones
las usuales noticias del cono sur
y la nube de mosquitos casi vampiros

lego mis catorce estornudos del mediodía
una carta a mi mujer en la que falta la posdata
el final de una novela que a duras penas leo
las siete sonrisas de cinco muchachas
ya que hubo una que me brindó tres
y el ceño fruncido de un señor
que no conozco ni aspiro a conocer

lego un colorido ajedrez moscovita
una computadora japonesa sin pilas
y la buena radio en que está sonando
el español grisáceo de la bibicí
ah la olivetti y el cepillo de dientes
no los lego porsiaca

lego tropos y metáforas de uso privado
que modestamente acuñé en la tarde
por ejemplo el astillero en que reparo mis sueños
el pájaro aleatorio que surge del crepúsculo
la cortina de lluvia que miro y no descorro

lego un remordimiento porque es aleccionante
y un poco de tristeza por que es inevitable
también mi soledad con la ilusión
de que el jueves resuelva no admitirla
y me sancione con presencias varias

lego los crujidos de mis viejas bisagras
también una tajada de mi sombra
no toda por que un hombre sin su sombra
no merece el respeto de la gente

lego el pescuezo recién lavado
como para un jueves de guillotina
una maceta con hierbabuena
y otra con un bionato que me hastía
ya que esta cargante convolvulácea
me está invadiendo el cuarto con sus hojas

lego los suburbios de una idea
un tríptico de espejos que me agrade
el mar allá al alcance de la mano
mis cóleras por orden alfabético
y un breve y curioso estado de ánimo
que todavía no se si es inocencia
o estupidez malsana
o alegría

sólo ahora lo advierto
en paredes y anaqueles y venas
en glándulas y techos y optimismos
me quedan tantas cosas por legar
que mejor las incluyo
en otro testamento

El Creador y la Ciudad

Hoy les ofrezco, por fin, una copia de mi aportación al catálogo de la exposición La Innovación es un Eco de Nosostros Mismos, organizada por Jose María Torres Nadal como parte del proyecto Petracos. Reza como sigue.

EL CREADOR Y LA CIUDAD

El hecho de comenzar este breve escrito con un remedo del título de un ensayo de Eugenio Trías (El Artista y la Ciudad) de hace ya 35 años a fin de comunicar mis ideas sobre innovación y creatividad quiere ser entendido como una declaración de principios. No es, en efecto, la novedad como tal la que nos hace descubrir los cambios que la sensibilidad de los tiempos exige. Lo necesario para excitar nuestra creatividad puede encontrarse en arcanos de sabiduría olvidados o en la ingenuidad de unas preguntas infantiles.

Por eso unir en un mismo título al artista o creador, como encarnación de la irracionalidad deseante y la ciudad, como espacio en el que impera la racionalidad de la producción, no es sino una llamada a intentar sobrepasar esta dualidad implícita encontrando un principio-guía que nos arrastre por el camino de una fraternidad que no puede darse sin la simbiosis entre la racionalidad que uno asocia con la acción del sujeto económico y las emociones que uno supone se encuentran en el origen de una obra de arte.

Ese principio-guía podría ser, pienso yo, lo que en otro lugar he denominado la lógica de la abundancia, una expresión aparentemente contradictoria con el principio de escasez que parece ordenar el mundo de la economía en el que la producción tiene lugar. Esta noción está íntimamente asociada, por un lado, a la formación de redes virtuales facilitada por las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) y que da cuenta de la abundancia y, por otro lado, con la posibilidad de liberarse de la esclavitud de la división del trabajo.

En cuanto a la abundancia, ésta se consigue gracias a esos rendimientos crecientes a escala por parte de la demanda que se asocian al efecto-red, es decir al hecho de que cuanto más nodos tenga una red más beneficioso es unirse a ella ya que menos costosa es cualquier operación productiva realizada en esa red tal como muestra una red telefónica en la que el coste unitario desciende significativamente con el tamaño de dicha red. En el límite una red productiva desemboca en lo que los economistas llaman competencia perfecta, una situación en la que todo el mundo recibe lo que aporta en el margen y nadie goza de “renta” monopólica de tipo alguno.

En ese límite tan especial el deseo y la producción devienen compatibles y no hay manera de diferenciar un usuario de un productor. Y, más en general, la especialización del trabajo ya no es tan importante para la obtención de la eficacia productiva. Podemos permitirnos el lujo de convertirnos en pluriespecialistas y nos podemos librar en buena medida de las jerarquías. Sigue leyendo

Roots and wings

El viernes pasado el largo homenaje a Salvador Barberà pasó por su ecuador con tres mesas redondas organizadas para destacar tres de sus facetas:la científica, la innovadora y la de constructor de instituciones. Todas ellas incorporaban una buen dosis de reconocimiemto, agradecimiento y alabanza. Muchas y variadas cosas se dijeron de su persona y todas (o casi todas) totalmente justificadas (bueno ya se sabe que siempre hay alguien que se deja llevar por su faceta de showman). Sin embargo es de justicia singularizar la breve intervención de Anna Bogomolnaia, hoy en Rice University después de haber hecho su tesis con Salvador en el progarma IDEA cuyo 20 aniversrio se celebraba también. Además de glosar su trabajo, especialmente el conjunto, dijo algo muy poético. Dijo que como todo buen padre Salvador le había dado a ella no tanto una atención continuada sino, lo que es más importante, Raíces y Alas, Roots and Wings. Aparte la sombra de Pushkin allí, en esa simple expresión, hay todo un trarado de pedagogía o de iniciación a la vida. Espero que mis hijos piensen un día que sus raíces son profundas y sus alas amplias y ligeras. Si así no fuera no me lo perdonaría.