Lea y compare

Libia y Japón así como el llamado “caso faisán” consiguen tapar la decisión del Supremo sobre la inscripción de Sortu como partido político. Sin embargo sí que se habla de ello en las tertulias y se hablará más ahora que ya podemos conocer la argumentación de la sentencia. Antes de que eso ocurra les propongo un ejercicio interesante. Lea y compare. Por un lado un padre de la Constitución que sabe de filosofía del derecho, a la que ha dedicado su sagrado deber de enseñar, pero que no escribe desde ninguna de estas atalayas. Por otro lado un catedrático de Constitucional que no dogmatiza y espera los fundamentos jurídicos del fallo. Ahora ya los tiene y será interesante leer lo que tiene que decir especialmente ante lo ajustado de la sentencia.

Pozo séptico y la falla de San Andés

Ya es el segundo día que los técnicos de una contrata municipal cierran la calle del garaje de mi casa y parecen dedicarse a limpiar las alcantarillas o el pozo séptico de todo el barrio, pero yo me creo el único perseguido. No tanto por el hecho de que no puedo sacar mi coche sino sobre todo porque imagino que la porquería que subyace a mi casa debe ser tan intensa y pestilente que nos obligarán a dejarla por unos días mientras hacen un lavado intestinal a mi subsuelo y nos vemos obliogados a vivir en un hotel.

La cuestión se torna no solo incómoda sino ya peligrosa una vez que he dscubierto que la falla de San Andrés cruza mi amplio dormitorio. Lo he descubierrto gracias a un secretaire heredado y que no pega nada con el resto del mobiliario, pero que tiene dos puertas cubiertas en cada hoja con espejo y que vibran en cuanto pasó por encima de lo que podría dibujar como una falla. Una fisura justamente en donde duermo ¿no es horrible?

De acuerdo, como se ve puedo detactar el peligro, pero no se me ocurre nada al respecto aunque sé que un día de estos la vibración subirá de tono, se abrirá el suelo y acabaré en el pozo séptico.

De vuelta

Han sido solo unos días, pero ya he vuelto y con cosas que contar. Ya llegarán, pero lo que ahora importa en cualquier caso es que ya se pasó el influjo de la luna o el brote paranoico. Más bien lo que ahora me ocurre es que no me importa mucho casi nada de lo que está más acá de algunas noticias que estos pocos he leído en mi refugio secreto. La Merkel ha sido derrotada, las previsones para el PIB futuro de Alemania son pesimistas como corresponde a la enfermedad alemana de la que hablaba hace unos pocos meses, el partido de “Sarko” ha sido derrotado y parece que esto de la exaltación de la libertad se extiende a Siria. En esto último está teniendo mucho que ver el trabajo de Paul Baran que ha muerto ayer, tal como se recuerda aquí y aquí.

Un instante de paranoia

Vivo en una crescent con la convexidad hacia oriente. Cuando cruzo una segunda calle tomo la otra parte de la mía que es otra crescent pero con la convexidad hacia el oriente. Esta mañana, desagradable y lluviosa, cuando enfilaba esta segunda media luna he visto simultáneamiente un individo feo salir del colegio de veterinarios mientras se ponía las gafas de sol con una lentitud sospechosa y, un poco más allá, una agente de la benemérita que se quitaba la gorra de una manera extraña pues inmediatamente le llovían sobre sus hombros unas guedejas generosas, entraba en un pequeño automóvil rojo y salía pitando en dirección contraria. Algo estaba pasando. Me temo, en mi paranoia,que estoy siendo vigilado por mi “evidente” relación con ETA y de la que, paradójicamente, me protejo según consejo policial tomando caminos aleatorios desde mi casa a mi oficina. Como ayer no hubo Sortu ya no sé donde estoy y de quien tengo que sospechar. Será la luna, así que desparezco hasta que se aleje o yo me aclare.

Por si hay Sortu

Los acontecimientos económicos, nucleares o miltares están oscureciendo una materia de suma importancia de política interior:la admisión de Sortu como partido político que podría presentarse a las elecciones de mayo. Pero no tengo manera de olvidarla del todo pues el final de Black Swan nos muestra una salida de sol que quieras o no trae a la cabeza el cartel de esa neva organización de la izquierda abertzale que recahaza la violencia de ETA.

La opinión de un experto al que leo habitualmente me parece ineligente constitucionalmente hablando. En efecto, leamos a Javier Pérez Royo en el País del domingo 6 de marzo en un artículo titulado Continuidad. No es la primera vez que eleva una voz disordante en relación a Sortu . Ya lo hizo con Juicio de Intenciones un par de samanas antes. Estas columnas me parece que dejan claro que no hay razón constitucional suficiente para negarles el registro como partido.

Pero hablando de Constitución me ha parecido relevante la aventura de Otegui. Leo aquí y alli (a propósito de la decisión del Tribunal de Derechos Humanos de Luxembuergo de condenar a España por la sentencia del Tribunal Supremo contra Otegui por injurias al rey al llamarle “jefe de los torturadores”) que la protección aumentada de la que disfruta el Rey por concesión de la Constitución puede no ser conforme con del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Y APA va más allá y afirma que la CE de 1978 es anticonstitucional, una manera bonita de decir que no es coherente. ¿Cómo podría serlo? Pero esto es otra cuestión.

En cualquier caso y por si hay Sortu, déjenme decirles antes de que los magistrados del Supremo deliberen, que, en mi opinión, cuantos más votos tenga Sortu más cerano estará el fin de ETA aunque esos votos permitan que el partido nuevo disponga de financiación generosa.Pero para testar esta afirmación tienen que poder presentarse.

ILUMINACIONES. XLII:REBELION

Decía en la iluminación XXXIII:

….he descubierto el centro del sí mismo….. No está en el cerebro, está en los abdominales…. Puedo sotenerme en una sola pierna y como un yogi pasar un buen rato de esa guisa. Todo debido a ese músculo que me centra, que me permite distribuir mi peso según mis necesidades puntuales y me hace sentir invulnerable

Y casi seguido argüía que:

La mansión del poder no se llama así porque ahí radique el poder y pueda, en consecuencia, ser capturada como quien conquista una fortaleza. Es la mansión del poder porque otorga poder a cada sistema muscular y a cada músculo que, de esta forma, aprenden a actuar somo si no estuvieran relacionados con nadie. Una forma paradójica de realmente hacer algo único a partir de las dependencias múltiples y un algo que resulta estar completamente blindado frente a la captura

Lo siento pero estaba equivocado. No creo ya en un centro que empodera a la periferia de forma que cada parte de esta se puede sentir independiente. La época post Gadafi será muy larga en su indeterminación como algo que no acaba de ser autónomo y genuino por su dependencia original de una coalición perfectamemnte legítima pero extraña, como la casa del poder.

No, no hay manera de perdonar al centro ni siquiera como dispensador del poder. El poder solo es poder si se roba, si se alcanza por la fuerza. Solo la rebelión nos hace dueños de nuestro destino.

ILUMINACIONES. XLI:¿Y EL GOZNE??

Hace más de una semana que no veo al gozne de Madrid que localicé hace ya algún tiempo. Y, claro está, estoy preocupado pues todo depende de él. Su ausencia puede ser letal. Ya lo barrunté al escribir que “temo que si un día no está en su sitio todo quede bloqueado y no podamos realcionarnos nunca más los de una y otra margen”. Pues ya ha ocurrido y Madrid cruje, no hay manera de doblar el este sobre el oeste, la margen derecha sobre la izquierda, encontrando así nustra sombra en el otro, y se avecina una batalla, aparentemente por el control del terrotorio pero, seriamente hablando, por la eliminación del otro para poder ser algo único. Pero como eso es imposible nos arriesgamos a la mayor de las confusiones si desaparece el gozne y no es sustituído por algo similar. Ojalá la desaparición del enano-gozne sea solo temporal. Quizá esté asistIendo al Congreso Mundial de Goznes que se celebra estos días en Bengasi, al este de Libia.

Bailando con la incertidumbre

No es bailar con lobos, es mucho peor pues no sabemos con quien bailamos. Es, más bien, como bailar en la oscuridad. Consideremos tres acontecimientos más o menos recientes. La explosión de la burbuja inmobiliaria, le revolución de la juventud árabe y el terremoto/maremoto de Japón con los probelmas nucleares asociados. En los tres casos, y con independencia de que alguien los haya predicho o no, existía una forma estándar y creible de calcular la probabilidad de ciertos estados de la naturaleza, pero no existía algo similar para prever ciertos acontecimientos más allá del límite fijado para las consideraciones probabilísticas. El riesgo está domado, pero la incertidumbre parece irreductible y, a la vez, cada día más relevante. ¿Con quién estoy obligado a bailar? ¿En qué condiciones voy a bailar?

Mis posibles parejas de baile van a ir variando y escorándose hacia lo que Taleb llamó Cisnes Negros, es decir acontecimientos puros incomprensibles en el listado pasado de estados de la naturaleza, acontecimiintos diferenciados por el mero hecho de ser imaginados u observados por unos o por otros. Utilizando el título de una pélícula de éxito, Black Swan – no the Black Swan – podríamos decir, como medecía mi amigo JC, que Apolo se ha dado cuenta de que su coraza delimitadora del mundo tiene fisuras por donde se oyen las risas de Dionisos. Risas que no pueden ser caracterizadas unívocamente. Sigue leyendo

Figuras en el linóleo

Es de noche ahí fuera. Lo sé porque ha remitido el calor tropical, porque la luz que se filtra por el respiradero ya no brilla y porque el susurro del trajín de a bordo se ha calmado y oigo con nitidez el golpeteo sincopado de los troncos que se deslizan río abajo contra el casco de este barco viejo que traquetrea río arriba. Por eso, porque es de noche, no puedo estudiar, con el cuidado que me distrae de este viaje de huida, el linóleo que cubre completamente todas las paredes de este contenedor apenas arreglado para que me sirva de habitáculo durante unos días sin que se entere el consignatario, pues Aitor se la ha jugado y nadie sabe que, además de la carga habitual, llevan hoy un prófugo, según ellos, un hombre en búsqueda de un nuevo mundo según mis largas prédicas que Aitor finge escuchar cuando cada día me visita discretamente.

Son esos momentos los únicos en los que mi atención se desvía de las figuras que la legía ha dejado en el linóleo que cubre las paredes y el suelo y techo de este contenedor que de forma regular traslada frigoríficos y otros electrodomésticos y que es propiedad de la empresa en la que trabaja desde siempre Aitor. Sigue leyendo

Buey inofensivo

Al principio, allá en la juventud, fueron los curas los que tomaban asiento a mi lado cuando todavía las plazas en los aviones no estaban numeradas. Más tarde el destino me sento en filas y butacas de mujeres en sazón a las que apenas me atrevía a mirar durante horas de vuelo. Pero pasó el tiempo, me hice mayor y ya solo las mujercitas jóvenes y asustadas me paraban por la calle para informarse sobre direcciones. Me he sentido durante años como un buey inofensivo, pero todo ha cambiado con la gimnasia. Ahora no sé cómo manejar la corriente incesante de aquellas mujeres en sazón de los aviones que descaradamente me abordan por la calle con los pretextos más increíbles.Demasiado tarde pues ahora ya solo me gustan las viejas.