TM en 902 palabras y una imagen

Mi Blogless Guest Blogger favorito, Teodoro Millán, envía este comentario en 902 palabras unas cuantas más que las 777 de mi post sobre desviacionismo y disidencia. Lo posteo aparte no solo por su extensión, sino por su interés aunque solo aborda un aspecto del post.

Escribe Teo

El plot de la película de Egoyan es una vieja idea. El poso final es el héroe sacrifical que redime y pena; una especie de chivo expiatorio en secuencia dinámico temporal; primero redime y luego pena. No como la Ifigenia de Agamenon, que sintetiza ambas acciones en una. Sigue leyendo

El español encadenado

No se trata del idioma al que quieren domar, sino que el título de este post hace referencia (en traducción libre) al último artículo de Krugman en el NY. Times que apaece hoy en el IHT y que, a buen seguro, aparecerá en El País Domingo dentro de seis días. Me gustaría llamar la atención sobre la similitud entre su lógica y la que subyace a la última colaboración en prensa que se reproduce en este blog, a pesar de que mi intención era acabar con una recomendación de cómo romper las cadenas de ese españolito aherrojado en la prisión del euro de una forma que libere a todo el mundo a pesar de la enfermedad alemana.

Hombre biónico en gestación

Mañana es un día dedicado a celebrar el Premio Nacional en Ciencias Sociales 2010 concedido a Salvador Barberá. Por la mañana la ceremonia en el Palacio Real, por la tarde mesa redonda en la Residencia de Estudiantes y luego cena con los amigos de Salvador en Madrid en casa de uno de ellos. Pero pasado mañana doy el primer paso para convertirme en un hombre biónico de esos que vivirán 100 años en perfectas condiciones físicas e intelectuales; pero si de mi generación solo me apunto yo voy a estar muy solo.

777 palabras sobre desviacionismo y disidencia

Un ingrediente fundamental de la Crítica (así con mayúscula, muy a lo Francfurt) es el desviacionismo o resbalón. Somos críticos si resbalamos desde la economía hacia la tragedia de D. Guillermo S.; si nos desviamos de la literatura y tomamos la vía filosófica; si nos pasamos de la mente al cerebro; si miramos al amor como un problema neuronal; si entendemos la ciencia como mera narración, si aplicamos mecánica cuántica ala comprensión de las finanzas o biología a la emergencia de instituciones ; si miramos a la heterosexualidad desde la perspectiva de la homosexualidad de los cowboys; si entendemos el cajón flamenco como una herencia de la cultura maya o si , como último ejemplo, queremos entender a Benjamin como una mera fuente de citas para componer música dodecafónica. Todos estos son ejemplos de la mirada transversal, otra manera de denominar a la mirada crítica.

Pues bien , ese ingrediente está en dos películas que he visto últimamente y que me remiten sin remedio ni escape posible a Teorema de Pasolini con ese cristo aparecido de la nada y devanecido finalmente como humo sobre tierra quemada. Se basta para desequilibrar un familia de la burguesía rica italiana de los años cincuenta cuando todavía la lucha de clases era una categoría analítica respetable. Esas dos películas a las que me refiero son Tamara Drewe y Chloe, dos mujeres jóvenes que, con o sin apellido, juegan el papel de ángeles de la muerte de algo que no sabemos si merece desaparecer o debe subsistir, aunque no pueda seguir como estaba. Sigue leyendo

La enfermedad alemana

Europa enfrenta hoy un problema propio que si no se entiende bien y no se ponen los medios para remediarlo se puede llegar a convertirse en una verdadera pesadilla. Me refiero a los problemas del euro que, se originan, argüiré, con el ajuste que comenzó en mayo pasado debido a la deutsche krankheit transmitida a Francia. Esta “enfermedad alemana”, que otros llaman german angst uniendo el inglés al alemán, es una especie de ansiedad sobre todo lo que parezca romper la diligencia propia de una sana familia tradicional en el manejo ortodoxo de sus disponibilidades económicas. Ortodoxia ésta que sin duda refleja la humillante perplejidad y que produjeron la república de Weimar de entreguerras y sus consecuencias; pero que se remonta más atrás, a ese imperio y reino que el dictum kaiserlich und königlich (k und k) nos evoca. Que los demás no compartan o no sigan sus recetas de evidente sabiduría tristemente adquirida les produce a los kakanos un desprecio majestuoso y severo que no se puede entender más que desde un imperio como el de los Habsburgo y desde un reino como el que conformaban otros territorios bajo su soberanía. Sigue leyendo

K+K en Salzburg

Recuerdo tan bien esta bier stube de Salzburgo, no lejos de la Mozart Platz o de la Plaza de la Catedral y en donde tantas salchichas y wiener schnitzels tomé después de los conciertos o las óperas, que me resulta como raro emplear esas siglas para algo distinto. Pero lo hago ahora, recordando su significado – kaiserlich und königlich -, para caracterizar a un cierto espíritu alemán que, entre el del padre severo y el de la reina madre castrante, no permite salirse de lo que parece apropiado y diligente para un ser humano en la frontera del desarrollo. Un espíritu propio del Imperio Austrohúngaro que, si algo tenía, no era el constituir ninguna punta de lanza emancipatoria, sino más bien la morbilidad de la debilidad nerviosa. Por eso utilizo la expresión en el artículo de Expansión de hoy y que publicaré mañana en este blog, para sugerir que la postura kakana no es la adecuada para enfocar el problema del euro, que es más bien una enfernedad del espíritu como la que se refleja en El Hombre sin Atributos de Musil.

Pensamiento breve

Encuentro esta frase genial entre las páginas de un viejo libro rescatado de las profundidades de la biblioteca de los padres de un amigo:”Los cada vez más frecuentes vuelos rasantes del angel de la muerte me abren el apetito”. Por la fecha de la edición del libro y por la antigüedad de la capa de libros en donde se encontraba éste, colige mi amigo que debe ser un comentario de su madre justo después de aquel diagnóstico.

Dos aforismos

El primero dice: “uno se hace empresario para dejar de serlo”. Piensen sobre ello. Uno no quiere tomar riesgos ni siquiera a cambio de una expectativa de beneficios, pero ya está harto de innovar en su mendicidad enseñando el muñón. El segundo dice algo parecido: “Uno no puede vengarse del padre, matándolo, más que vengando al padre de las humillaciones que recibió”. Piense sobre ello. Uno solo se puede vengar de quien lo merece, como un samurai que elige solo entre los escogidos su próxima víctima. Job venga a Dios, alabándole, para poder vengarse de Él.

En alpargatas chez mon frére

El lunes por la noche, como todo el día, ha estado lloviendo en Madrid y la entrevista de Gabilondo a Elena Salgado tiene algo de lluvia madrileña, como falsa, como de filmación de película. No somos Irlanda, dice la ministra – y se nos nota. BuenoPor la mañana ha dejado de llover y los periódicos nacionales así como el FT, que leo en el aeropuerto, en ese tiempo precioso que nos regala Iberia, parecen incitar al contagio que, como se debiera saber, no solo funciona por participaciones mal tomadas (por ejemplo hipotético de los bancos españoles en deuda irlandesa) sino también por factores psicológicos que afectan a la confianza de miles de inversores en todo el mundo que dan órdenes a sus gestores que es posible sigan la dirección marcada ya por quienes formalmente apuestan contra una deuda soberana dterminada a través, por ejemplo de los Credit Default Swaps (CDS) que tanto dinero han proporcionado a los bajistas que vieron (de) crecer la hierba desde antes de septiembre del 2008.

Llego a Bilbao y llueve, pero la lluvia en Bilbao es lo suyo y me sube el ánimo. Así, contento, llego a casa de mon frére que me obliga a calzarme unas alpargatas vascas para no estropear el parquet de su nueva casa mientras se ríe de mis eternos zapatitos de salón que han hecho de mis pies y tobillos una sola pieza compacta. Pero me los vuelvo a calzar para ir al amaiketako al Iruña, al mismo tiempo que el Gobernador comienza su comparecencia en el Senado. Por el camino mon frére , que sabe de estas cosas, me cuenta que no habrá contagio, que ya lo hay y que no podemos hacer nada.

Así que aparentamos serenidad y mientras él guarda la línea yo entierro mi angustia en pinchos salados y dulces en un intento fallido de suicidio. Solo nos queda un remedio, sobre todo después de la humillación del pasado sábado, despotricar orgiásticamente sobre Madrid (nada que ver con los madrileños). Nos referimos a los “vascos en Madrid”, esas personas que se han aprovechado de ser vascos buenos -un pequeño grupito en el almacén de manzanas podridas – para “colocarse”, quiera esto decir una cosa u otra. Nunca volveremos a pisar Madrid, nos conjuramos.

Pero, bueno, tomo el vión de vuelta tarde y desembarco en en un Madrid lluvioso, falso, de opereta. Telemadrid entona ya música de funeral. Hecho de menos las alpargatas. Mañana pensaré sobre contagios y demás asuntos desagradables. Vuelvo a cenar y me meto a la cama con pastilla para dormir.

ILUMINACION BREVE:El bulto en la rodilla izquierda

Es duro para un adolescente verse superado poco a poco por todos sus compañeros mientras se va quedando retrasado en las filas pasando, desde jefe de filas por su altura de desarrollado precoz, a banderín de enganche con la obligación de ser como graciosillo. Tan duro que hasta hoy no se había permitido recordar aquellas tristes tardes-noches en la bañera disfrutando meláncolicamente del calorcillo del agua con la pierna izquierda cruzada sobre la derecha doblada. Y como último consuelo pensar que aquel extraño hueso, nunca diagnósticado, que brotó justo debajo de la rótula de la rodilla izquierda ,era un signo de potencial crecimiento como si se tratara de un dobladillo de los que de vez en cuando descosía su madre de sus primeros pamtalones largos.