en maxiposts

Iluminaciones. XXIX:Sinapsis seminecrosadas

Jorge Juan, Juan Bravo, Bravo Murillo. Cuando cojo un taxi y quiero ir a un restaurante asturiano llamado El Paraguas a menudo no recuerdo el nombre de la calle en donde está y me veo obligado a navegar por la red distribuída de mi crebro siguiendo una ruta alternativa que me lleva por el rodeo indicado pero al revés: Murillo me lleva a Bravo, éste a Juan y este nombre propio finalmente aterriza en Jorge Juan. El taxista alucina, pero a mí me sirve. El problema está en cómo dar con la clave “Bravo” que abre la ruta y aquí funcionan otros mecanismos. Bravo era el nombre de una familia que vivía en la misma manzana de casas que mis padres. Un hijo es el médico cirujano que operó a a mi padre de Parkinson allá por el principio de los años sesenta y una hija casó con Pedro Schwartz. Fácil. Lo malo es cuando no parecen existir esas rutas alternativas. Todavía no me ha pasadoa mí, pero les ocurre a muchos taxistas jóvenes que no han creado las sinpsis alternativas necesarias y me llevan a Viriato cuando les he pedido que me lleven a Vitruvio. Quizá ayudara saber quienes son los personajes que dan nombre a las calles, desde un guerrero lusitano a un arquitecto clásico, por ejemplo. Pero ¿quién fue Jorge Juan? Miren aquí, para eso está la wikipedia. También les dirá quienes son Bravo Murillo o Juan Bravo. supongo que tengo que comprarme un aparato de internet móvil. Es decir una prótesis de sinapsis seminecrosadas.

Escribe un comentario

Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  1. El problema es que este tipo de prótesis es que terminan por necrosarte totalmente no sólo las sinapsis sino las mismas neuronas, y generan una dependencia como la de cualquier droga. Véase como ejemplo la calculadora o la agenda del teléfono móvil. ¿Compensan?

  2. Las sinapsis se pueden reforzar con la práctica profunda y frecuente y se pueden crear nuevas conexiones continuamente.
    Lo dice Daniel Coyle en “The Talent Code”.