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Bautizo en Kanala

Gunnard es bautizado en Andra Mari de Kanala con vistas al lugar más bello del mundo. La ceremonia me da para mucho.

Rafa me susurra un titular y una propuesta. Propone concretamente que las iglesias se cierren por falta de servicios y de salidas de emergencia. Su titular revela su conocimiemto de Walter Bemjamín. Es algo asi como “la pérdida de la fe en la época de la megafonía” (Bejamín:”la obra de arte en le época de su reproductibilidad técnica“) y tiene razón pues a través de un micrófono el sacerdote parece un árbitro de futbol, no un intermediario con Dios.

Y sin embargo, con o sin microfóno, yo me emociono cantando de despedida: “eskarrik asko Jauna, biozt biotzetik, eskarrik asko Jauna orain eta beti” pequeño mantra que no pienso traducir pues el euskera es una lengua oficial y además es obvio.

Y, para rematar, Rafa, con su perspicacia habitual, me hace notar a la salida de la Iglesia que, si bien el Padre Nuestro no ha variado en euskera, en castellano ya no decimos:”perdona nustras deudas como nosotros perdonamos a nuestros deudores” sino “perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden”.

Es decir que perdonamos las ofensas, pero no las deudas. Muy al día, ciertamente.

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Comentario

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  1. Lo de la reproductibilidad técnica en la religión, me temo que es anterior a la megafonía. Se dió, tal vez, con la venta de bulas al por mayor. Es algo que en Benjamin va intimamente asociado a la perdida del “aura”. En relgión, hace mucho que el aura desapareció con la administración serial de sacramentos. Ni los beatos, ni los santos tienen aura ya. Con la tecnologización de la venta de bulas, se difuminó la personalización. Como leía hace poco en Zizec (Opera`s Second Death), la teoría de la Logic of Mercy, como forma de segregar justicia (técnica, que ha de razonar de acuerdo a ley) y soberanía del soberano, que puede superar la ley, y por tanto mostrar clemencia (en prueba de que la soberanía del soberano es un metaescalón superior a la justicia).
    Así, digo, ocurre con el aura y la religión; en la reproductibilidad técnica de los sacramentos se pierde el aura, y por tanto aparece el clerocuamproductor en lugar del clerocuampreceptor. En esa transformación del aura en las pinturas santificales, en esa ausencia de aura se ubica Benjamin. Y sin embargo, Benjamin fue teologico hasta el final: un buen materialista teologico, como los de antes. Buscando el aura en la historia, empeñado en anticipar todas las genealogias. Ir siempre al acontecer desnudo sin interpretar, a-tempretado en lugar de in-terpretado. Genealogía de la contingencia. La epifanía de la contingencia como calco negativo de la religión. Donde se da la epifanía, se encuentra siempre el aura. Por eso, el aura intelectual no es la misma del aura artistica. El aura conceptual, no es el aura material. La lata Campbell posee aura conceptual pero no trates de encontrar el aura artesanal del artista en la reproducción de la lata (ni del urinario). Aunque esté, conceptualmente, marcada por Duchamp, o por Wharol.
    Creo!.