en Breves

Usua

Sobre el pavimento que lleva al garaje hay una paloma muerta boca arriba. No sabía que morían así y no boca bajo o de costado. La he tomado todavía caliente en mis manos y cuidadosamente la he depositado en mi cartera de bandolera. Me la traigo a Usua (underground space urrrutia arúspice), el nombre de la oficina en la que trabajo en la calle Fortuny de Madrid y que podría no ser sino una deformación del nombre «paloma» en euskara (usoa). Como arúspice bajo tierra que soy voy a desentrañarla ahora mismo y mirar lo que nos espera en esta era de la incertidumbre que no del riesgo. Espero encontrarme con las trazas del sentido común y de la sabiduría convencional como guías o tendencias con vigencia para rato. Una paloma que no anuncia la paz.