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Karthryn, Michele y un servidor.

Me gusta y mucho Kathryn Bigelow, pero no me gustó su película En Tierra Hostil. Esa recreación innecesaria del mito del llanero solitario y sin redeeming value. Abandonar todo por un chute de adrenalina es una patología sin posible sublimación artística. El resto es superfluo aunque te haga pensar sobre el ensimismamiento americano y la falta de respeto al insurgente, quizá mejor llamado resistente: les das la mano y te hacen caer en una trampa mortal. Una escena con arte es, en cualquier caso, la desactivación de una bomba introducida en la tripa de un adolescente muerto. Nos hace ver que una erección-que debe ser lo que busca el protagonista- es más que una erección. Puede ser un ritual de amor. El mismo día que veo la película Michele me escribe enviándome un mail con un link a su blog italo-americano en el que reconoce que”il buono Juan” tenía razón hace años cuando dicutíamos la invasión de Irak y contesté en mi blog a un artículo de periódico suyo.

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Webmenciones

  • Roman vs. Bigelow « Juan Urrutia

    […] cada caso y con capacidad distinta de ser elevada a una cierta universalidad. En un caso tenemos, como ya dije algo tanático y en el otro una especie de timidez o terror a la vida que, sin embago, puede leerse […]