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Competitividad jesuítica

El jueves 25 asistí a una jornada empresarial inaugurada por el Rey y que tuvo lugar en el Palacio de Congresos del Campo de las Naciones. Se planteó el problema de un «nuevo nuevo modelo económico para España» en dos mesas redondas. Los 7 ponentes eran antiguos alumnos de alguna esuela de negocios o similar regentada por los jesuitas. Es decir Deusto, ICADE y ESADE, instituciones que pretenden cooperar de alguna forma para lograr la mejora de la formación empresarial desde la universidad privada.

Se trata de una magníca iniciativa que pone en juego la Coopetencia pues, si bien pretenden cooperar entre sí, no pueden dejar de competir entre ellas. Este pensamiento soso y vulgar me evocó mi educación jesuítica y la competitividad que ese ideario dejó en mí. Había que ser el númro uno en devoción mariana, deportes y estudios, por ese orden.

Pero, por lo que ví y oí, esta impronta no solo fue gravada en mis carnes . La competitividad jesuítica, en efecto, ha calado hondo;se nota enseguida y y se detecta muy fácilmente en las formas del discurso.

A ninguno de los ponentes de las dos mesas redondas, todos ellos excelentes presentadores, se le pasa por la cabeza que podría ser suplente de un buen equipo de futbol. Todos son, y solo pueden ser, titulares.

Por lo que entendí a ninguno se le ocurre que quizá no se trata de pensar para transferir conocimiento y añadir más valor que el de al lado, sino que lo que queremos realmente es ser ricos para poder pensar, es decir consumir conocimiento, tener ideas brillantes que igual solo sirven para relativizar la importancia de la creación de valor y, en definitiva, poder entonar alguna vez un eureka exultante.

No de añadir valor, sino de no perder los valores, habló el Rector de Deusto y me sonó como si los jesuítas se replantearan para qué están llevando a cabo la labor formativa que dicen está en su ADN. Ojalá lo hagan en serio.

Sirva este comentario para animarar ese pensamiento crítico consigo mismos al que podemos y debemos colaborar los antiguos alumnos.