Iluminaciones I: Vivir como Rilke

Exploraré el límite sorprendente y paradójico de la lógica de la abundancia comenzando por la conversación con Luis y Jose Ignacio en la que me lancé a explicar por qué el regalar las cosas, y especialmente las ideas geniales, no solo te gana una reputación (frágil) y te puede dar una ventaja competitiva (temporal) si consigues establecer un estándar (siempre precario), sino que es posible que nunca cobres nada pues siempre regales todo incrementando tu reputación pero sin un euro en el bolsillo. Sigue leyendo

Iluminaciones

A partir de este fin de semana voy a comenzar una serie, no necesariamente regular, con el nombre benjaminiano de iluminaciones. En mi caso se trata de alucinaciones como las que produce la ingesta del honguito del Don Juan de Castaneda; pero producidas por el hambre y domeñadas por la férrea voluntad de «relanzar tan lejos y tan ampliamente como sea posible el trabajo indefinido de la libertad.» (M. Foucault en «Was ist Aufklärung?). Esta cita resume perfectamente el estado de excitación producido por el hambre y que se transforma en ideas fugaces que, atrapadas por años de prática, se convierten en iluminaciones y que se manifieta en el maravilloso sueño recurrente de volar raso tan lejos como yo quiera.

Prejuicios

¿Es Arnaldo Otegui un ciudadano español? Parecería que sí de modo que, supongo, goza de todos los derechos que tiene un ciudano cualquiera excepto, también supongo, los que no puede ejercer mientras está en el banquillo o en la cárcel. No puede levantarse y largarse de un sitio en el que no le apetece estar y no puede pedir un taxi y salir de Martutene para ir al cine. ¿ Es la señora Murillo una magistrada del sistema judicial español además de un ciudadana? Yo diría que sí de forma que , supongo una vez más, puede hacer lo que quiera en su sala excepto actuar prejuiciadamente, cosa que sí puede hacer Otegui. Por eso éste está preparado para negarse a contestar a la pregunta de si condena rotundamente a ETA ejerciendo así su derecho de ciudadano español. Lástima, pues hubiera sido muy ilustrativo saber lo que constituye la rotundidad para el derecho procesal penal en interpretación de la Magistrada Murillo quien, por cierto, también parece aquejada de algún prejuicio cuando dice, sin necesidad, que ya sabía que el imputado no contestaría a esa pregunta. Pero basta ya de retórica y vayamos con lo serio. ¿Puede un imputado sentado en un banquillo de la Audiencia Nacional beber lo que quiera? A juzgar por la respuesta a la pregunta de la abogada de Otegui, pensaríamos que sí aunque es posible que eso solo sea posible si estás en huelga de hambre. En su día me hubiera interesado la pregunta de una forma muy personal, pero hoy lo pregunto solo «por saber» que se dice. Y si hubiere algo más serio que eso sería naturalmente que la acusación contra un ciudadano esté basada en lo que dijo hace años , en una lengua consagrada en la CE78, aportando como prueba lo que los periódicos dijeron que dijo. Esos periódicos que hoy nos dicen que la policía dice que los últimos presuntos etarras detenidos estaban en posesión de cantidades respetables de droga dura, la misma que hace años era, según ETA, un veneno para la sana juventud vasca y cuya distribución merecía el ajusticiamiento, curiosa palabra mal empleada por mí pues no todo juicio ha de terminar con la muerte ni todo ajusticiamiento es el resultado de una justicia sin prejuicios.

Un pequeño consuelo

El FMI nos dice que nuestra economía va seguir con tasas de crecimiento negativas durante todo el 2010, la única de las economías grandes. El diferencial de la deuda española aumenta y la banca se cubre para el año que viene. Esto huele mal pensaría un inversor; pero yo no lo veo así. Aunque tuviera razón el FMI (que no está claro que la tenga dado su track record) todavía la caída del PIB en términos anuales es menor en España que en otros países. El diferencial de la deuda española aumenta; pero es menor que en los peores momentos y el % de deuda sobre PIB es mucho menor aquí que en otros muchos países que hoy no generan suspicacias. En cuanto a la banca la prudencia evidenciada por las instituciones que ya han presentado sus resultados, da credibilidad a sus análisis y éstos dicen que el año 2010 será testigo de un cierto crecimiento positivo. Pero el pequeño consuelo al que me quiero referir es que, por fin, el gobierno se lanza a «enseñar» a Campa y le encarga que predique correctamente la situación española para lucir los brillos, que los hay. Nadie mejor que él para hacerlo. Ojalá tenga que medirse con Roubini, quien posiblemente fue su colega, y que matizará mucho más sus opiniones ante alguien como Manolo Campa que no traga nada que no se entienda.

Derechos de autor

No nos dejan olvidar este asunto del copyright. Mi amiga MPH (que así firma sus cuadros) me dice que cada vez está más de acuerdo con el bando de los creadores. Su argumento es, además de respetable, digno de atención pues lo acompaña de la comparación con los denostados bancos que,según ella, cobran por todo y de la consideración de que lo que el artista o creador en general cobra es una minucia, especialmente comparado con lo que cobran, otra vez, los bancos.

Pero la cosa se complica con la intervención de la CNC (Comisión Nacional de la Competencia). Hay que seguir con atención la agrupación de las sociedades gestoras de esos derechos que, según la CNC constituyen un monopolio y, añado yo, quizá son en parte responsables de lo poco que cobra el creador quien además debe compartir ese valor de su derecho con los editores, galeristas y demás intermediarios. ¿Por qué no protestan los artistas contra las editoriales o los galeristas?

Según lo que presenté verbalmente hace algún tiempo (y no me acuerdo dónde) es posible que el sector cultural necesite ese monopolio temporal que proporciona el copyright porque, si bien no parece que hay muchas dudas acerca de la oferta por parte de los creadores, sí que las hay sobre la demanda a precio positivo. O eso se podría argüir a partir del razonamiento del Bazar y la Catedral de Eric Raymond

Si eso fuera así y si queremos cultura, es necesario que el monopolio no sea muy férreo pues, si bien es cierto que las posibilidades técnicas de copia hoy permiten evitar la enfermedad de los costes detectada por Baumol en el contexto de las performing arts, ésta resurgiría si el monopolio fuera muy férreo y la demanda cumpliera ciertas condiciones.

Por eso sugiero que el derecho de autor se suavice permitiendo su renuncia pues de esta manera el «buen» creador emitiría una señal de que su obra es buena lo mismo que el estudiante inteligente se señala como tal cuando decide seguir un programa de doctorado difícil y, por consiguiente, con un alto coste de oportunidad. Está haciendo algo que no haría si no fuera cierto lo que quiere señalar, es decir que es un buen creador o que es un tipo inteligente.

Y esa señal es buena para todos pues permite a los demandantes de cultura saber en donde está lo bueno sin tener que dejarnos llevar por los críticos y al que emite la señal seguir ganado bien por su trabajo sin necesidad de que los gestores de derechos le «protejan».

Una jornada neoyorkina o lo que pudo ser

Hoy hemos visto una mimosa florecida en el Parque de Berlín. Pero solo hace un par de semanas nos cayó una buena nevada y, con el suelo resbaladizo y abrigados como dos glaciólogos, nos organizamos un plan neoyorkino. Primero asistimos a una sesión de anticine en el Reina Sofía y luego nos tomamos unas minihamburguesas en una especie de restaurante-bar modernillo con mesas muy altas, taburetes ad-hoc para poder alcanzarlas y un menú vestido de negro. Cosas que tiene Madrid, que a veces, y y no muy a menudo, uno puede creer que no es simplemente castizo. Sigue leyendo

El sofá de la Moncloa

Ahora que Obama parece que encuentra solo, con el partido demócrata dividido sobre algunos temas cruciales (sanidad, regulación financiera), me he acordado del sofá de La Moncloa, fotografiado dos veces casi seguidas en el mes de enero. En la primera foto, elegida cuidadosamente para la Portada de El País, Zapatero se mira las manos, como adolescente no sacada bailar, mientras Salgado, que habla francés, le da palique a Delors y Solbes y Felipe ( atavíado para la ocasión) se entrtienen entre ellos con sus cosas. Era desoladora, de modo que esos dos poderes, Gobierno y Prisa debieron pactar una tregua y unos días depués Zapatero posa solo, en el mismo sofá y la misma sala, pero con una amplia sonrisa en el contexto de una gran entrevista de desagravio en el mismo periódico. Cosas del poder.

Ontología del sujeto conectado

La «ontología del sujeto conectado» era un tema alrededor del cual giraba un ciclo de conferencias organizado por el Departamento de Filosofía de la UAM. Al hilo de las ideas que allí pude atrapar en mi única asistencia a ese ciclo y con la ayuda que representa la ventana a la Red que es mi blog, se me ocurre que gracias a los motores que contienen y canalizan el flujo de información en esa Red ya no cabe la pregunta por quién soy yo. Soy mi nube de etiquetas, en parte establedidas por mí, en parte atribuídas indirectamente por aquellos que conmigo enlazan permanente u ocasionalemete: un problema exixtencial menos. O, mejor dicho, un problema que ha encontrado una solución tecnológica acorde con nuestra naturaleza de cyborgs. Pero es que, además, la intersecion de esas nubes nos da una idea aproximada de la ontología del presente haciéndonos ver qué pensamos de nosotros mismos, quienes somos hoy nosotros. Esa gran nube de etiquetas que caracteriza el presente también me constriñe a mí de forma que hoy está más claro que nunca que la identidad y el poder van de la mano. Es esa nube, intersección de todas las de los sujetos, la que hace que ese sujeto sea no solo el que habla sino el que padece, el que está sujeto, al poder. Aunque este comenatrio de «filosofía ficción» parezca muy alejado de mi profesión de economista, en realidad no lo está pues pensamos el contenido de esa intersección exactamente igual que pensamos un modelo de Equibrio General que, a pesar de todas las novedades conductistas y experimentales, sigue siendo el centro del pesamiento teórico en la ciencia económica. En ese modelo de equilibrio general el sujeto decide y elige de acuerdo con sus preferencias y condicionado por las limitaciones de su presupuesto de forma que la interacción entre todos esos sujetos determina una asiganación y un vector de precios que definen el sistema y se imponen, en forma de presupuesto, a ese sujeto que no tiene más remedio que aceptarlos, es decir que no puede evitar estar sujeto a ellas.

Un buen artículo

El artículo de Manuel Sanchís i Marco en El Pais, me ha recordado mis tiempos de profesor y no puedo estar más de acuerdo con su contenido. En su día intenté hacer lo que él dice que hay que hacer, ayudar a que los jóvenes empiecen a pensar por sí mismos, es decir se hagan mayores de edad o, lo que es lo mismo, se ejerciten en el pensamiento crítico, pero no sé si lo conseguí. Solo más tarde he encontrado palabras para expresar lo que yo quería hacer. Me refiero a la reflexion Foucaultiana sobre La Aufklärung. Cito un pasaje de su Sobre la Ilustración ( Tecnos 2006), una especie de comentario sobre Kant: Sigue leyendo