Publicación sobre la crisis

Les comunico que me han llegado dos ejemplares de un número especial de Cuadernos de Economía dedicado a La Crisis.

Ya no contamos solamente con el e-book de Fedea, sino que una parte de la profesión ha decidido dedicar un cierto esfuerzo a tratar de comprender lo que pasa desde distintos puntos de vista, desde la teoría de los ciclos reales hasta la nueva economía institucional. La mayoría de los artículos se refieren al sistema económico en general y no a sectores o a políticas específicas aunque no falte algo de esto último.

En cualquier caso es un buen momento para comentar sobre la mucha mayor agilidad de la red que la de las revistas tradicionales en papel. En un caso como el de la crisis esto quiere decir que necesariamnete lo escrito para este número está terminado de redactar hace al menos mes y medio y, con la velocidad a la que marchan los acontecimientos, algunos artículos pueden nacer si no muertos sí tocados.

Pero esto no empece para expresR gratitud a los editores de este número especial, Jorge Turmo Arnal y Angel Rodriguez García-Brazales así como al Editor de la revista Juan Carlos Zapatero.

RIP

Sí, que decanse en paz ese vasco calvo y bajito que escribió su obituario horas antes de morir. Léanlo aquí.

Yo le leía siempre en El Mundo y luego en Público y sus opiniones me reconciliaban con un mundo en el que floreciera la libertad individual. Ahí estaba alguien que no se doblegaba ante ninnguna conveniencia ni presión.

He coincido con él muchas veces en el avión de Madrid a Bilbao o a la vuelta; pero yo le recordaré siempre como el autor de una biografía de Ibarreche que todavía ahora, o sobre todo ahora, podría ser leída con provecho por quellos que creen que estaban ante un impostor. Javier Ortiz supo sacar del Lehendakari su verdadera dimensión.

Reseñas

En 12 años, de 1998 a 2009, David Teira ha escrito al menos 40 reseñas de libros en revistas de las que cuentan, bien a efectos de promoción académica, bien porque son de calidad contrastada. Las ha ordenado por fechas, revistas y por categorías y las ha puesto todas juntas en un blog ad-hoc que nos regala.Se mire por donde se mire es un hazaña que, como él mismo dice, muestra la dispersión de sus intereses. Y yo añadiría, a la luz de las que ya conocía, la justeza de sus percepciones.

Desembarazarme

Obligado a permanecer en casa por un brutal catarro, aunque demasiado clásico como para preocuparme por la gripe porcina, decido poner en práctica una decisión tomada hace ya tiempo. He empaquetado en unas enormes bolsas de basura extraresistentes unos 200 papers acumulados durante años, ordenados por temas y que un día creí que eran imprescindibles. Leidos unos, con sus notas diligentemente tomadas, a la espera los más, reposaban en montoncitos ordenados según un criterio que he olvidado y formaban como los bordes de un estanque alrededor de mi mesa de trabajo. Un estanque en en cuyas aguas ya ponzoñas introducía todos los días mis pies a veces desnudos. Me parece que el catarro mejora y me siento más ligero.

Una idea provocadora

Con ocasión de la crisis financiera global que se inición en el verano del 2007,he tratado de escribir a menudo sobre Inside Money lo que dio origen a un intercambio de ideas al que se puede acceder a través de los links que aparecen aquí.

Este Inside Money estará compuesto por un conjunto de instrumentos innovadores como los CDO`s. los CDS`s o los famosos conduits que permiten sacar fuera de balance no pocas obligaciones contraídas por un Banco. De estos instrumentos he hablado en muchas ocasiones; pero hoy querría darles una vuelta de tuerca.

Primero repasemos parte del intercambio de ideas mencionado. Las innovaciones a las que me he referido sobreendeudan a los bancos de forma que la ratio deuda/capital aumenta significativamente. Pero lo interesante es saber si han incrementado la riqueza o no. Pensemos que esos nuevos instrumentos financieros no son sino una cadena de apuestas entre los agentes económicos y de aseguramiento de los resultados de esas apuestas. Si la cadena llega a cerrarse- una posibilidad más teórica que real- no hay riesgo sistémico alguno pues los que unos pierden lo ganan otros; pero por esta misma razón parecería que tampoco habría creación de riqueza neta. Sin embargo por el camino se ha creado riqueza inmobiliaria, tecnológica e innovadora amén del incremento en recaudación fiscal que ha permitido mejorar las cuentas públicas y las infraestructuras. Si, por el contrario, la cadena no llegara a cerrarse- que es lo que se puede esperar – hay sin duda riesgo sistémico y se crea riqueza neta más allá de lo mencionado en el caso anterior, de forma que topamos con un compromiso en el que hay que optar con prudencia y ambición, una situación frágil muy parecida a la que realmente estamos confrontando.

Armado con estas ideas he tenido ocasión de dictar un par de conferencias en la que he arriesgado la siguiente comparación.El Inside Money sería como el género femenino: ambos tejen la trama de la vida, una trama que desearíamos no fuera ni demasiado tupida ( lo que favorece los contagios) ni demasiado ligera (lo que dificulta los contactos). Ambos, Inside Money y género femenino son vehículos del cambio.

Pero esta no es la idea provocadora a la que me refiero en el título. Esta estaría relacionada con mi posición hacia la innovación financiera de tan mala prensa hoy. En efecto, mi posición al respecto es que en lugar de echarse para atrás en la innovación financiera hay que permitirla y apoyarla con las debidas cautelas regulatorias. Veamos porqué.

Tengo la sensación y alguna evidencia que hoy estamos en posición de llegar a una situación en la que el incremento en el riesgo sistémico puede traer consigo una disminución en el riesgo individual a través de un mayor aseguramiemto como el que describía Shiller. La probabilidad de riesgo sistémico es muy pequeña, pero el efecto si ocurre es muy grande a falta de algún mecanismo para su eliminación por parte de la acción de un estado que puede ser pequeño pero pero que puede movilizar enormes cantidades de fondos.

Pues bien como esto último, estados menos amplios en cuanto a la intansidad y el tamaño de sus intervenciones junto con instituciones multilaterales reforzadas, es lo que va a traer básicamente la resaca de la crisis, no creo que nos jugamos nada serio permitiendo que la industria financiera se haga más grande e innovadora.

No parece que vayan a ir por ahí los tiros de la nueva regulación financiera que se demanda sobre todo en Europa y, sin embargo, es lo que pienso.

Filosofía recreativa: Sinsorgos e Insustanciales

La presentación del Informe anual de la Fundación CYD (de cuyo Consejo Asesor formo parte) sobre el estado de la la Universidad Española, me desveló un secreto o, si quieren, me proporcionó una revelación sobre el ser. Los dos ministros presentes, Gabilondo y Garmendia son vascos y representan, por activa o por pasiva, dos formas de serlo que quisiera explicar en téminos metafísicos.

Para ello tengo que explicar un poco la terminología básica de la filosofía vasca que, como se sabe, representa, junto a la griega y la alemana, las tres cumbres del pensamiento universal.

“Sinsorgo” es lo que llamó el vasco Nicolás Redondo a Felipe González a raiz de la huelga general de finales del 88 que tantas consecuencias políticas tuvo. “Insustancial” es lo que una madre vasca llama a su hijo favorito y malcriado que se aprovecha de la situación y consigue lo que le da la gana a base de simpatía.

Menciono los dos adjetivos pues componen la evidencia de la profunda raiz filosófica del pueblo vaso.

El insustancial es el ejemplo más estilizado de lo que es el ser pues se trata de “algo” despojado de todo lo que no sea un ente puro: Garmendia.

El adjetivo sinsorgo es todavía más claro pues se dice de aquel que no cae en la cuenta de las cosas, aquel que no se preocupa por nada y que no cuida del ser, el que no practica la sorge heideggeriana: lo contrario de Gabilondo.

Afirmaron su voluntad de colaborar y uno se pregunta si su diferente manera de “escuchar” al ser podría ser compatible con la colaboración. Yo me lo pregunto con verdadero interés personal ya que mi madre me interpelaba como simultáneamente sinsorgo e insustancial. ¿ Podría yo hacerme cargo de la Universidad ?

Yo pienso que la única manera de atacar seriamente el problema, si existe y debiera ser tratado es, precisamente siendo como yo, sinsorgo e insustancial. O sea que Gabilondo solo no puede pues no es sinsorgo (y no tiene aspecto de insustancial). No puede Garmendia sola pues, aunque es insustancial ( en el sentido explicado), no es sinsorga.

¿Pueden los dos juntos? No, pues les falta la “sinsorguez”, elemento fundamental para cambiar cualquier cosa radicalmente.

Dos brotes de libro

La red es así. Nos proporciona la portunidad de ver nacer los libros, de observarlos cuando no son más que un brote. En este caso que quiero comentar se trata de dos libros de un estilo expositivo completamente distinto y, sin embargo, condenados a encontrarse aunque no lo sepan o no lo quieran. Carlos Boyle nos ha anunciado en su blog tanto el índice provisional como su título: El Siglo de la Fraternidad. David de Ugarte no le ha puesto título al brotecito que crece sin pausas, pero parece que se va convirtiendo en la continuación natural de De las Naciones a las Redes. Las filés que sustituirán a las naciones forjan sus señas de identidad y trabajan de maneras que nada tiene que ver con la forma de trabajo y producción a las que estamos acostumbrados y que en muchas de sus manifestaciones conforman una comunidad en la que florece la fraternidad.

Una propuesta loable

“No soy dado a firmar manifiestos” decía el otro día al hablar de que estamos en época de manifiestos.

Me refería, desde luego, a los manifiestos pro y contra el cambio en la ley del aborto; pero sobre todo a un manifiesto firmado por unos cuantos autonombrados intelectuales que apuntaban a la falta de valores y a la cultura del mínimo esfuerzo como las cusas eficientes de todas nuestras penalidades económicas además de enunciar, sin orden ni concierto, todas y cada una de las medidas que se proponen aquí y allí.

Otra cosa muy distinta es esta Propuesta para la reactivación laboral, una breve exposición del mercado laboral, de la situación de sus instituciones, de las presumibles causas del paro y de las medidas pertinentes a tomar por quien corresponda.

A diferencia de los manifiestos anteriormente citados, esta propueta está promovida, como podrén ver, por investigadores de prestigio incontestable y firmada por un númro cerrado de nuestros mejores economistas académicos. No buscan hacer ruido sin más, sino un ruido selectivo Y les alabo el gusto aunque yo no esté entre los firmantes. Les aseguro que, aunque yo no sea dado a firmar manifiestos que no sean redactados por mí, éste lo hubiera firmado muy a gusto, quizá prque se trata de una Propuesta. Pero no solo por eso. También porque inesperadamente se convierte en una opinión docta oportuna pues surge al mismo tiempo que el presidene de FAES entre en la misma materia con intenciones electoralistas.

Ya es hora de que la profesión a la que pertenezco haga propuestas o se preste a explicar las cosas a un público amplio y que lo haga sin concesiones y sin el uso de metáforas fáciles. Espero que esta Propuesta que sigue al e-book preparado por FEDEA y que se adelante unos días a un número especial de Cuadernos de Economía sobre la crisis al que hacía referencia en un post anterior, no sea sino el nacimiento de un arroyo que “atropella sus comienzos” que diría Gabiel Celaya.

Falta va a hacer que este arroyo se convierta en río caudaloso que sirva para frenar las tergiversaciones sin sentido que se hacen de las palabras de unos y otros enfrentando al Banco de españa y a algún ministro del Gobierno en la materia que nos ocupa y en asuntos de pensiones. No estamos para tonterías y hay que plantearse los problemas de política económica con el apoyo inteligente y crítIco de nuestros mejores especialistas, generalmente académicos.

Yates, Zizek, Sepúlveda y Baudelaire

El viernes pasado me fui al cine a ver Revolutionary Road ( basada en una vovela de Richard Yates) quizá para desquitarme de la imposiblidad de adquirir entradas para asistir al Jardin de los Cerezos puesta en escena por el Bridge Project que dirige Sam Mendes, justamente el director de Revolutionary Road y esposo des maravillosa protagonista, Kate Winslet.

¿Que porqué hice esto? Quizá son esas coincidencias reseñadas o quizá el trabajo subterráneo que produve esta crisis económica en un hombre mayor como yo que ya pertenece a las clases pasivas a todos los efectos administrativos. Quizá, quién sabe. Pero lo relevante es que esa tarde volví a sentir la comezón que un día me llevó por un camino no trillado en busca de mis límites y de los límites de las cosas de la vida. Digamos, sin más explicaciones, que todo ello hace más de treinta años. Venderlo todo y largarse a París para encontar el filón de la creatividad recuerda al pasaje evangélico de deshacerte de todo, dárselo a los pobres y seguir al Cristo, solo qu eni Frank Wheeler ni su mujer Apri se piensan lo de entragarlo todo a los pobres.

Desde ese día estoy obsesionado, para deseperación de mi mujer quien en su día me regaló un París, con un nuevo Paris, con un cambio de dirección, de marcha, de vehículo e incluso de carretera. Partir a la búsqueda de la libertad con todo su peso, al encontronazo con la realidad con toda su contundencia.

¿Cual es esa dirección? Releo al Zizek de In Defence of Lost Causes y me enardezco con él tratando de reconocer el ansia de realidad y de libertad que subyacía a todos lo errores históricos que han discurrido por caminos paralelos al mío y que tuve la suerte de no transitar.

Sí, digo suerte y lo digo después de devorar en la fiebre del fin de semana La Sombra de lo que fuimos de Luis Sepúlveda ( una recomendación de Kueli). Envuelto en el barroquismo latinoamericano ecuentro el sabor dulce del patetismo de revolucionario sesentayochista que se torna amargo y que le quita a uno las ganas de buscar otro París a esta edad en la que hasta los andares se resienten.

Ya no cabe buscar lugares míticos, el mundo es ya plano y requeteconocido, ya no hay lugar para las revoluciones con sangre. Queda eso sí el retorcido espasmo del orgasmo intelectual de los Eurekas. Y el dandismo retador frente a tus semejantes.

Como el de Baudelaire…

uno de tantos jóvenes que buscan una manera de reaccionar contra una socieda uniformizadora. Cultivó la diferencia entre él y sus semejantes excavando un vacío cultural. No quiso “la fama vulgar de una buena pesona”

Recuerdo mi obsesión con las distancias y me consuelo un segundo como si me sintiera de la estirpe de Baudelaire: pero se evapora el entusiamo con el primer pinchazo de la artritis.

No merezco un segundo Paris. Por eso no tengo más remedio que robarlo.

Jon Leizaola y Baudelaire

Hace una semana murió mi primo Jon. Hacía meses que a extrañas horas de la noche me llamaba para contarme cosas de mi padre que, dada la diferencia de edad, él debía creer que yo ignoraba.Y amenudo tenía razón.

Creo que fue con ocasión del funeral de su hermano Maren, hace ya muchos años, cuando Iker, el tercero de los cinco hermanos Leizaola que mi madre quería como hijos, me recitó un pema de Baudelaire, una pequeña estrofa que se me quedó en la cabeza para siempre.

Durante años y años he recitado de vez en cuando: “Ô ma frivole, je t´adore avec la passion d´un prêtre pour son idole”.

No sé muy bien que relación tiene esto con la muerte de Jon más allá de la ocasión mencionada; pero ayer por la mañana, como por casualidad, encontré la versión bilingüe de Las Flores del Mal y esta edición se ha abierto ante mí justemente por La Chanson d´après-midi, un poema de 1860 en donde se encuentra la versión auténtica de la estrofa que yo llevo años recitando erróneamente pues no concuerda con el original.

No sé porqué pienso que a Jon le hubiera gustado el poema entero y no solo su segunda estrofa y creo que algo del ardor que este poema revela siempre estuvo en su vida aparentemente desordenada.

Chanson d’Après-midi

Quoique tes sourcils méchants
Te donnent un air étrange
Qui n’est pas celui d’un ange,
Sorcière aux yeux alléchants,

Je t’adore, ô ma frivole,
Ma terrible passion!
Avec la dévotion
Du prêtre pour son idole.

Le désert et la forêt
Embaument tes tresses rudes,
Ta tête a les attitudes
De l’énigme et du secret.

Sur ta chair le parfum rôde
Comme autour d’un encensoir;
Tu charmes comme le soir
Nymphe ténébreuse et chaude.

Ah! les philtres les plus forts
Ne valent pas ta paresse,
Et tu connais la caresse
Ou fait revivre les morts!

Tes hanches sont amoureuses
De ton dos et de tes seins,
Et tu ravis les coussins
Par tes poses langoureuses.

Quelquefois, pour apaiser
Ta rage mystérieuse,
Tu prodigues, sérieuse,
La morsure et le baiser;

Tu me déchires, ma brune,
Avec un rire moqueur,
Et puis tu mets sur mon coeur
Ton oeil doux comme la lune.

Sous tes souliers de satin,
Sous tes charmants pieds de soie
Moi, je mets ma grande joie,
Mon génie et mon destin,

Mon âme par toi guérie,
Par toi, lumière et couleur!
Explosion de chaleur
Dans ma noire Sibérie

Se ha ido Jon, se ha largado de su negra Siberia y ahora pienso que sus llamadas extemporáneas eran parte de su despedida. A mi me hablaba en castellano, inglés y euskera; pero a mi hermana Marisa le hablaba en francés. Por eso no ofrezco la traducción de esta edición.

Esto es entre él y yo. Ojalá esté ya con esta mujer que adoraba con la pasión de un sacerdote por su ídolo.