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Fútbol

La tragedia del accidente del Manchester United es parte de mi adolescencia, de cuando todaví­a asistí­a a San Mamés los tristes domingos de invierno.

Me alegró que el United ganara la final de la champions y que recogieran la copa con Bobby Charlnton al frente así­ como que éste se negara a dejarse colgar la medalla.

A la vista de lo de Moscú, propongo que se monten concursos de penaltis lo mismo que hay concursos de mates o de triples en baloncesto.

Lo digo porque, si hay algo en juego, ese algo al que un verdadero deportista reacciona, entonces nos encontramos como en la final de Mscú y el drama humano de despliega. John Terry no olvidará nunca su fallo. Mandó el balón fuera, algo que él no sabrá perdonarse. El jóven dios Cristiano Ronaldo volvió a fallar y su cotización deberí­a desplomarse para permitir que lo compre los que confí­an en que todaví­a puede madurar.

Lo siento por Ronaldo, aunque el acabado Anelka, quien fue campeón mundial con Francia, convirtió el llanto del hombre Ronaldo en la risa del Ronaldo miembro del United. La vida misma.