Canal miniposts

Juan Urrutia: Habría mucho que escribir y poco a poco se van confesando los de mi generación en centenares de libros y en artículos todavía más numerosos. Me quedo con una frase cuyo origen desconozco pero que El Correo destacaba ayer y en la que me fijé mientras engañaba el aburrimiento de la espera que Iberia me impuso. Se la atribuía a Paul Auster y decía: En el 68 estaba furioso y sigo estándolo. A mí me pasa lo mismo y no estaría mal saber por qué. (0 comentarios)
Juan Urrutia: Veamos la lista de los 100 intelectuales públicosmás importantes según Foreign Policy, lista que me envía David Teira. En ella aparece Posner que está en mi feevy y escribió un libro con ese título (Public Intelectuals) diciendo que ya no son lo que eran y que son un producto del marketing o de la simple difusión científica. Es interesante la distribución geográfica y profesional de estos intelectuales. Quizá esta distribución valida la tesis de Posner. (0 comentarios)
David de Ugarte: He vuelto a abandonar el móvil. Cuando tienes una red muy distribuida geográficamente, cuando nadie sabe casi nunca dónde estás y puedes estar en distintos usos horarios, la única forma de asegurarte que no te van a despertar de madrugada es usar sólo teléfonos fijos y correo electrónico. La asincronía resulta a veces liberadora. (0 comentarios)

Contradicciones no tan aparentes

Clasificado bajo: dietario, las indias — Juan Urrutia a las 7:41 pm el Viernes, Mayo 16, 2008

Leo en la página 21 del ABC del domingo 11 que “El PSOE ve posible diseñar un modelo nuevo ( de financiación autonómica) y a la vez buscar salidas a la crisis económica”.

No veo la noticia por ningún lado. Es decir, no veo la supuesta contradicción entre una finaciación autonómica puesta al día y la política económica adecuada para salir de la desaceleración o crisis económica.

Más bien me suena lo contrario. Los paises que más crecen son los federales o, en general, descentralizados. Por lo tanto si lo que queremos es que la tasa de crecimiento no decaiga quizá lo mejor sea profundizar en la descentralización. De ahí mi vieja recomendación de genberalizar el sistema de Concierto Económico modificando convenientemente los conciertos existentes en Navarra y Euskadi.

Pero no hay que ser un lince para sospechar que esto no parecería muy aceptable al Centro que esgrimiría la falta de suficierncia para ejercer convenientemente sus competencias. En cualquier caso por ahí viene la presión pues, como decía Zabalza en El País hace unos días los gastos asociados a competencias transferidas crecen más rápidamente que los asociados a competencias residuales del Centro y, por lo tanto, habría que reasignar los ingresos de acuerdo con esa caraterística.

Y sin embargo hay dos posibles contrargumentos.

El primero consiste en apelar a la solidaridad. Pero esto no tiene pase pues cualquier sistema es compatible con un fondo de suficiencia, antes llamado de compensación, que puede igualar los servicios disponibles para y dispensados por las CC.AA.

El segundo consiste en apelar continuamente a la igualdad, algo que no se consigue solo con la solidadridad presupuestaria sino que necesita la gestión eficaz y esto no es fácil de igualar. Ni tan siquiera desable. La competencia regional puede generar la competencia fiscal y ésta es estupenda para caminar en la dirección de esa eficacia.

Por esatas razones no me arrugo ante la defensa de Montilla y de aquellos que le secundan ni acepto la argumentación de los que dicen que primero la crisis y luego ya veremos. El orden de las medidas es muy importante tal como señalaba en mi último artículo en Expansión. Y ese orden adecuado, en este caso, es justamente empezar por la descentralización y la competencia regional en la gestión de los servicios y después, pero casi simultáneamnte, diseñar reformas completamente compatibles con esta descentralizaión y que tienen que ver con reformas en los mercados de bienes y de trabajo, en ese orden.

Flexiguridad

Clasificado bajo: dietario — Juan Urrutia a las 9:06 am el Jueves, Mayo 15, 2008

Soy yo. Ya lo he dicho en alguna ocasión en la que fuí consciente de ello: pero hay otras ocasiones en las que mi “indudable influencia” es totalmente inconsciente y nada intencionada. Es un don como el de tocar bien la balalaika del hijo de Zivago.

Aunque no lo crean (y yo tampoco acabo de creermelo) yo soy el inspirador de la ponencia marco para el congreso del PSOE a celebrar de julio. Su parte económica, según la portada de El Mundo del martes 13 de mayo dice:

El PSOE abraza la flexguridad nórdica: mayor rotación laboral y mejor cobertura para los arados.

Pero esto ya estaba enunciado y recomendado en mi último artículo en Expansión del que saco algunos párrafos.

Primero y en relación al subsidio de desempleo:

Pensemos primero en el subsidio de desempleo de una manera no muy covencional. Imaginemos a un trabajador al principio de su vida laboral sabiendo que ésta, en los próximos cuarenta años, va a consistir en un continuo pasar del empleo al desempleo y vuelta al empleo. En esta situación podemos pensar que la aceptación de una vacante no es sino el ticket de entrada al club de los desempleados. Cuanto menor sea el subsidio, y contrariamente a la sabiduría convencional, menos incentivos tendrá el trabajador a pagar el ticket de entrada a ese club. Es decir, menos dispuesto estará a aceptar el empleo que se le ofrece. Un menor seguro de desempleo aumenta la tasa natural de desempleo.

En cuanto a la mayor rotación de las plantillas, podríamos pensar que es la contrapartida de lo anterior. Y lo es; pero lo interesante es que la liberalización del mercado de trabajo será más fácil de llevar a cabo si la vemos como una consecuencia de la liberalización del mercado de bienes:

En una economía en la que la regulación laboral avanza más o menos rápidamente hacia la liberalización dependiendo del poder relativo que de los grupos de trabajadores, llevar a cabo una desregulación de los mercados de productos hace disminuir las rentas totales a apropiar, de manera que los sindicatos encuentran menos incentivos para la lucha, los trabajadores menos incentivos para sindicarse y, al disminuir la oposición a la liberalización del mercado de trabajo, ésta ocurre a mayor velocidad. Esta secuencia de acontecimientos se puede resumir en la idea de que la liberalización de los mercados de productos conduce de manera natural a medidas del mismo sentido en el mercado de trabajo.

Ya ven, es evidente que me han copiado. Pero no solo es PSOE, sino también el PP para su ponencia económica para el Congreso de Junio. Además los sindicatos reaccionn contra la idea de la flexiguridad tal como se explica más arriba que ocurriría.

Y me alegro de todo ello porque no soy partidario de la propiedad intelectual. Ante la “vil copia” a la que he sido sometido no tengo más remedio que pensar algo nuevo. Más diver para mí y mejor para todos si topo con algo interesante.

Un comentario político

Clasificado bajo: dietario — Juan Urrutia a las 7:18 am el Martes, Mayo 13, 2008

Estoy bastante confuso.

Por un lado veo cómo Trichet, presionado por jefes de Gobierno e incluso Presidentes como Sarkozy, defiende su resistencia a bajar tipos sobre la base de que “los europeos le piden controlar los precios” sin que tenga yo constancia de que los europeos hayan hablado últimamente sobre estos asuntos.

Esta operación populista se generaliza, tal como muestra la apelación continua entre nosostros, a los “verdaderos problemas de los españoles” o a “lo que realmente quieren los españoles” o a “lo que los vascos están pidiendo”.

Pero, por otro lado y ante posibles consultas populares como la que pretende el Lehendakari, se nos recuerda los peligros de la democracia directa y, más concretamente, de los referenda que, como las armas de fuego, los carga el diablo.

Esta contradicción me deja inerme ante el confusionismo reinante en muchos temas políticos mal solucionados en la Transición o surgidos imprevisiblemente más tarde. Desde la Justicia a la financiación autonómica pasando por la inmigración, no nos aclaramos sobre la manera de abordarlos.

Entre estos temas destaca el de la configuración del Estado y el papel de las CC.AA.en la definición del mismo. Parecería que la apelación a los españoles, así en general, no ayuda mucho y el apoyo en las instituciones existentes puede llegar a soluciones que resulten ser inconsistentes entre sí.

No sé cómo se abordan estos asuntos; pero sí que creo saber que lo que no cabe es tratar de encontrar soluciones “de una vez por todas”. El rompe y rasga no sirve más que para eso:romper y rasgar.

A walk on the wilde side

Clasificado bajo: dietario — Juan Urrutia a las 12:02 pm el Domingo, Mayo 11, 2008

Salí de mi sesión de análisis, como siempre pensativo, o más bien ensimismado vestido, por exigencias del día, como un banquero de inversiones. Tenía unos 90 minutos para llegar a casa Ciriaco a celebrar el Andoni florido de Mayo convocado por Kueli recomendando camisa de flores y guirnaldas.

El Andoni merece un post específico pues es una asociación informal llena de exigencias rituales que nunca se cumplen. Se reúne todos los meses y en dos de ellos hay una exigencia adicional. El de Navidades exige un gorrito de Papá Noel y entrar con él puesto en el Hotel Palace. El de mayo está dedicado a la primavera y , como decía, las camisas deben reflejar el mes de María.

Decido que tengo tiempo para transformarme y enfilo la calle Fuencarral hacia el sur a la búsqueda de una tienda de ropa para hombres y de una floristería.

A medio camino entro en CORLEONE, una de esas tiendas que voy buscando y que tiene un escaparate con buen aspecto. Me dirijo a una chica jóven y le pregunto si tienen camisas de flores. La chica, guapa y sonriente, me espeta: ” Tu eres el padre de Rafa”. Mi hijo mayor se llama Rafa efectivamente y, como de repente, reparo en que estoy hablando con una amiga de este hijo mío que se llama justamente Elena Flores. Muy apropiado.

Cotilleamos un rato sobre ese hijo que está en Miami y cómo ella mientras tanto ha tenido dos hijos y que la tienda la ha puesto con su hermano. Mientras ma busca una camisa de flores que me deje bien ante mis contertulios itinerantes, llamo A Rafa por teléfono a Miami y me contesta inmediatamente diciendo que me llama en un instante. Vuelve Elena con varias camisas menos llamativas de lo que yo desaría y me hago a la idea de que tengo que comprar algo que no solo me sirva para cumplir con el Andoni. Le digo a Elena que llamará Rafa y que le coja ella el teléfono para darle una sorpresa.

Las camisas me queda bien de hombros pero no me atan en la barriga ( de mañana no pasa, tengo que empezar la dieta). Cuando, desnudo de cintura para arriba, le voy a decir a Elena que necesito una realmente XXlarge, le veo lívida: ha llamado Marisa y le ha colgado al oir una voz de mujer. Ya imaginan que Marisa es mi mujer.

Pospongamos las explicaciones para esta noche pienso yo y me pruebo la camisa para gordos. Me sienta perfectamente y con ella puesta contesto a Rafa que llama desde Miami. Se lo paso a Elena y mientras guardo mi camisa de ejecutivo , mi corbata ya un poco ajada y mi chaqueta en una enorme bolsa de CORLEONE. Un par de besos a Elena y prosigo mi acercamiento a casa Ciriaco con la intención de topar con una florsitería.

Y aquí empieza la parte profunda de la parte salvaje. Apretando la Bolsa con mis pertenencias contra el costado, con una mano en mi billetera y procurando evitar a los trileros, no puedo dejar de contemplar las negociaciones de un jóven con una jovéncisima prostituta y los oficios de un árabe, también jóven, sonriendo a lo personaje barriobajero de Pasolini animando a un campesinito despistado a acercarse a una segunda prostituta ante las risas de un grupo de ellas en un momento de relajo de su trabajo. Nadie presta atención a un viejales que con camisa de flores se pase a la búsqeda de una floristería.

La encuentro en el final de la calle Mayor y compro, a falta de guirnaldas, seis claveles de varios colores que meto en la gran bolsa.

Llego, mi camisa triunfa, reparto los claveles y escucho atentamente la narración del atentado a Alfonso XII con bomba accionada por Mateo Morral desde el piso cuarto un día de 1906.

Ensimismado, ya un poco achispado y orgulloso de mi camisa, dejo caer salsa de tomate sobre sus flores. Me derrumbo pensando en mi entrada a casa con una camisa entomatada, con una bolsa enorme con mi chaqueta, mi camisa y mi corbata y tratando de explicar que la mujer que cogió el teléfono es una amiga de nuestro hijo.

Mientras el taxi me lleva al cadalso me duermo beatíficamente con el sonido de Lou Reed en la cabeza como colofón a este paseo por la parte salvaje de esta ciudad que me traga.

Eutanasia

Clasificado bajo: dietario — Juan Urrutia a las 12:03 pm el Sábado, Mayo 10, 2008

No entiendo tanto ruido alrededor la eutanasia. Verán porqué.

Hace muchos años, en una especie de diario que comencé en el 78 y que en un momento determinado conformó una especie de librito, nunca publicado, que llevaba por nombre 16 años disfrazado de economista, recordaba una experiencia infantil que reflejé en una frase que no puedo citar textualmente, porque ese manuscrito ha desaparecido temporalmente, pero que decía algo así como: “nadie muere, todos nos suicidamos”.

El incidente que estaba por debajo de esta observación se refería a una pelea amistosa, como la de muchos adolescentes, entre mi mejor amigo y yo mismo. En un momento dado de esa pelea de película me encontré vencido por Iñigo que me tenía bien cogido por la garganta. Recuerdo como si fuera hoy que decidí jadear y roncar como si no pudiera respirar para que mi amigo me soltara. Así lo hizo y en ese preciso instante ambos nos dimos cuenta de que, realmente, estaba a punto de ser ahogado por la presión de sus fuertes brazos.

En ese diario momentáneamente perdido que he mencionado recordaba el episodio y pensaba que realmente es muy posible que el último estertor sea siempre una triquiñuela para evitar la muerte que nos tiene atrapados. Fingimos morir cuando realmente morimos.

Pues bien, si estuviera en lo cierto, el asunto de la eutanasia es nada. Todos nos eutanasiamos creyendo que espantamos a la muerte.

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