Canal miniposts

Juan Urrutia: Me gustan el chalado Carotone y el “progre” Chao. Por distintas razones pero me gustan ambos. Pues resulta que el PP ha utilizado su música como fondo de algún video de la campaña electoral. Se han quejado pero no han puesto el grito en el cielo. Deben estar perplejos. El PSOE les regala el engendro del canon, el PP está contra ese engendro, pero defiende la propiedad intelectual en contra de la lógica de la abundancia. Que los artistas se encuentren en una encrucijada es un buen síntoma. A veces tienden a simplificar lo que no es estrictamente su arte. (0 comentarios)
Juan Urrutia: Me escribe Kueli desde cualquier sitio de estos que vista en su sabático y me dice: “Me cuesta trabajo reconocerme en los brazos enchaquetados del tipo que escribe en mi máquina. Me tengo que ir”. En referencia todo ello a la foto de su blog que atesoro en mi feevy. Hay veces en las que, como en esta, uno dice una verdad como un templo sin darse cuenta. Es justamente porque no nos reconocemos que nos tenemos que ir. Todo el tiempo. Siempre huyendo. (0 comentarios)

Kosovo no quiere ser Kosovo

Archivado en: dietario — Juan Urrutia a las 10:50 am el Viernes, Marzo 7, 2008

El President Montilla ha dicho, no sé en qué contexto, que no está de acuerdo en que cada nación haya de tener un Estado. Justo lo contrario opinaba Ulises Moulines hace bastantes años en un artículo memorable y provocador ( y que ciertamente provocó la respuesta airada de Aurelio Arteta) en la revista Isegoría.

Pues bien, la independencia unilateralmente declarada por el Parlamento de Kosovo que ha levantado una ridícula polvareda entre nosotros solo redimida por el trabajito que ha aparecido en Sinpermiso, tiene que ver con aquella discusión.

Por un lado Miren Azcárate ha dicho, como portavoz del Gobierno Vasco que el caso de Kosovo es un ejemplo a tener en cuenta. Supongo que, siendo quien es, quería decir lo obvio, que el derecho de autodeterminación pertenece a los que se autodeterminan y no a ellos más otros. Es decir que, respecto a la independencia por adquirir según el principio de autodeterminación, solo pueden votar aquellos pertencientes al conjunto que quiere autodeterminarse.

Este principio me parece, y le parece a cualquier liberal consecuente, totalmente indiscutibleble. Cosa distinta es, naturalmente, la forma de ejercerlo con la prudencia aconsejable y con el debido respeto a las minorías.

La prudencia es indispensable porque no somos tan civilizados ni liberales como para esperar que el ejercicio de un derecho indiscutible no vaya a tener respuesta por parte de los demás y estas reacciones deberían ser tomadas en cuenta por quienes reclaman o predican el ejercicio del derecho, así como por quienes lo van a ejercer de hecho.

Todo proceso de este tipo tiene un coste y éste no debe ocultarse. Lo que no quiere decir que el principio esté en sí viciado.

No sé si tengo razón o no en esta postura; pero sí sé que la otra reacción que he observado es infumable. En un intento de ironía poco sutil, circula por la red un panfleto que plantea en biligüe y de manera retórica si Euskadi querría ser Kosovo. Es decir si querría rebajar su riqueza, enfrentar la delincuencia brutal que allí existe o querría sufrir cualquiera de los males que, desgraciadamente, acosan a los kosovares.

Me parece un ejemplo claro de misplaced rhetoric ante cuya contemplación solo cabe sugerir la obviedad de que Kosovo no quiere ser Kosovo.

Pero esto tiene un corolario también obvio. Porque Kosovo no quiere ser Kosovo plantea ser solo Kosovo. Tengo que entender que han creído que no pueden estar peor y que quiren ser dueños de sus males y de sus posibles curas.

¿Es este el caso de Eusakadi? Pues no parece, por lo que sería razonable esperar que, reunidos en asamblea o parlamento sus habitantes. no quisieran ser independientes para solucionar esos presuntos males puesto que no les aquejan. Por eso quizá sobran las amenazas implícitas. Y, si a pesar de todo, lo quieren, por ejemplo unánimemente en su Parlamento, pues allá ellos.

Lo que pasa es que no hay ninguna unanimidad ni nada parecido. Y ya está, no parece que haya mucho más que hablar, excepto para decir que esto no quiere decir que un día no la haya.

Expresiones que detesto

Archivado en: dietario — Juan Urrutia a las 10:01 am el Jueves, Marzo 6, 2008

El lema del PP en esta campaña, el que aparece junto a la cara de Mariano Rajoy en algunas farolas de Madrid y supongo que de otros lugares, dice así: las ideas claras. El otro día escribía un minipost repudiando la expresión “al tiempo” y ya llevo años tratando de hacer ver la vaciedad del “sentido común” o de ese deseo de muerte que se expresa exigiendo cualquier cosa “de una vez por todas”. Seguiré con la colección de expresiones que detesto.

Miscelánea económica

Archivado en: dietario — Juan Urrutia a las 9:57 am el Miércoles, Marzo 5, 2008

En los últimos días han ocurrido pequeños hechos económicos y se han escrito algunos artículos de opinión que me han interesado y me han parecido significativos a efectos de esa cruzada para la disipación de rentas en la que me he metido yo solito.

Desde luego está el anuncio de Microsoft de abrir parte de sus códigos para que los demás puedan usarlos para desarrollar aplicaciones. Estas aplicaciones serían compatibles con el resto de los desarrollos de Microsoft y esto explica la aparente generosidad de la Compañía, no precisamente de Jesús. No es eso, sino más bien que, por fin, el gigante ha comprendido que, en el mundo de hoy basado en la información y estructurado en red es imposible mantener un monopolio pues todos los demás juntos siempre pueden erosionar tu poder de mercado. El softwarwe libre es un ejemplo de esto. Su desarrollo imparable es, en efecto, un ejemplo de la lógica de la abundancia y ésta a su vez explica la imposibilidad de un monopolio inexpugnable. Hace unos días el FT publicaba un artículo de su colaborador habitual John Gapper sobre este asunto y me regocija haberme adelantado años en predicar que la lógica de la abundancia es ya asequible.

También en el FT del 28 de febrero, y debajo del arículo de Gapper, se podía leer otro artículo de dos profesores de finanazas (Benink y Kaufman) sobre Basilea II. Recuerdo que cuando esta nueva forma de regular las exigencias de capital para la Banca, expresé mi escepticismo ante los nuevos incentivos que ponía en circulación al dejar que los bancos y, básicamente, los grandes, establecieran por su cuenta los requerimientos de capital de acuerdo con sus propios modelos de valoración del riesgo. Las turbulencias actuales dan la razón a mi escepticismo. Su mala valoración de ciertos riesgos ha sido la causante de que las turbulencias les cojan con capital demasiado bajo y les ha puesto en una situación como la que se pretende evitar en toda regulación. A esto es a lo que me refería en mi arículo de EXPANSION correspondiente a febrero y lo que critica, entre otras cosas, W. Buiter.

Pero merece la pena mirar a este asunto con otros ojos también. Basilea II introducía, mal a mi manera de entender las cosas, la competencia en el corazón de la regulación y la competencia es un animal indomable. Se ha utlizado y se han erosionado las rentas adquiridas por los grandes bancos que, una vez disipada la niebla, tendrán que replantearse sus alianzas o independencia. Una vez más en nuestra sociedad abierta las rentas se disipan, justo como en el caso de Microsoft.

Y relacionada con esta segunda noticia hay una tercera que también aparece en el mismo FT. Parece que en el mes de febrero han subido por primera vez, desde que epezaron las turbulencias, los préstamos a las industrias europeas por parte de la banca. Si esto no es algún simple espejismo estadístico, y para verificar esto habra que esperar, tenemos que concluir que el contagio al que me refería hace un par de días, no es tan importante como se temía. Si eso fuera cierto tendría yo razón respecto a lo que avanzaba en el Capitalismo que Viene, que las crisis serían frecuentes pero poco profundas debido, desde luego, a que en una socieda en red la dispersión de los riesgos es enorme. Esta idea juega un papel en el artículo para EXPANSION de este mes de marzo, aunque ahora cabe resaltar que se trata de un ejemplo más de la eliminación de rentas propiciada en esta caso por la necesidad de dispersar los riesgos.

La lógica de este resultado es la que pretendo subrayar como común a todos los hechos que estoy comentando. La disipación de rentas está basada en el hecho, solo vigente en la sociedad-red, de que se pueden aprovechar todas las oportunidades por parte de cualquiera de modo que toda turbulencia es aprovechada inmediatamente y, de esa forma, eliminada como tal turbulencia.

Y en el fondo esto es lo mismo que subyace en la ruptura de la banda de fluctuación del florint húngaro. Ese esfuerzo por cumplir con las condiciones impuesta para entrar en euro (¿ recuerdan Maastricht?) generaba rentas en favor de algún sector de la economía húngara que, al no poder ser mantenido en una sociedad competitiva, hace que salte. En el fondo y tal como digo, nada puede parar la competencia que se establece en una sociedad en la que la información circula sin restricciones. Hungría y otros países recién incoporados a la U.E. tienen que tener su vía a la europa común sin corsés que no les sirven porque están diseñados para economías que se planteaban la unión monetaria en otras circustancias.

El libro de Julian Reiss

Archivado en: dietario — Juan Urrutia a las 9:21 am el Lunes, Marzo 3, 2008

Me acaba de llegar, como cortesía de su autor, el libro del jóven Reiss. Está editado por Routledge en su colección INEM, Advances in Economic Methodology. Su título es: Error in Economics.Towards a more evidence-based methodology.

De momento quiero hacer constar una protesta indignada contra Routledge por la contraportada en amarillo con letras blancas. Hace imposible su lectura y nos deja huérfanos a todos aquellos que, como yo, solo leen la contraportada de los libros.

Bien es verdad que, en este caso, el contenido de la contraportada ha sido reproducido en una de las primeras páginas del libro, pero esto no evita mi protesta porque para notar este hecho extraño he tenido que abrir el lbro en contra de mi manía ridícula de solo leer contraportadas

Bueno, una vez que ya he abierto el libro, me comprometo a comentarlo cuando tenga tiempo para leerlo con el detenimiento que seguramente merece.

A decir verdad rompo mis reglas porque en esas primeras páginas agradece a la Fundación Urrutia Elejalde

Al tiempo

Archivado en: dietario — Juan Urrutia a las 11:20 am el Domingo, Marzo 2, 2008

Ayer leí en un periódico cómo alguien que no recuerdo trataba de reforzar su argumento fiando su opinión “al tiempo”. Me parece que esa clase de expresiones revela mucho de quien las usa.

La expresión “al tiempo” suele rematar a veces las discusiones que no conforman una conversación abierta en la que se ejerce la fraternidad que siempre deja un resquicio al convencimiento. Pero no es la única.

Hay muchos casos en los que la falta de fraternidad se patentiza en la apelación al “sentido común” o en la eliminación del campo discursivo de algo, cualquier cosa, por la fuerza y “de una vez por todas”.

Formas expresivas estas dos últimas que delatan la dificultad de lidiar con lo complicado o de menejar la complejidad. Las utilizan los autoritarios aprendices de Alejandro que no toleran ver su poder puesto en juego por una estúpida dificultad mental o un nudo complicado de desatar.

En cambio la fórmula “al tiempo” no es propia del autoritarismo pero delata la inseguridad que también subyace en éste. Es propia de quien apuesta sistemáticamente en contra de lo que desea pues así gana siempre.

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