Canal miniposts

Juan Urrutia: En Long Beach, New Jersey, en 1941, mi poeta favorito termina su poema Exil con estas palabras. Et c´est l´heure, ô Poète, de decliner ton nom, ta naissance, et ta race… Azcona era un poeta y cumplió puntualmente el programa del exilado, poeta o no. (0 comentarios)
David de Ugarte: No se lo pierdan, sobre todo el final (con esos hermosos logos)… (0 comentarios)
Arnau Fuentes: Ya está disponible la versión en español de Örlandooo Things. Igual que hicimos fiesta de inauguración de la versión inglesa, con la versión en español queremos hacer lo mismo. Por eso extendemos la oferta de gastos de envio gratis hasta el 10 de Abril. Ropa feliz y colorista. ¡Pasen y tomense algo! :) (0 comentarios)

Otra historia de Kueli

Clasificado bajo: dietario — Juan Urrutia a las 5:47 am el Lunes, Marzo 31, 2008

Está ya recogida como comentario al post sobre Cioran; pero creo que, como asi todos los de Kueli, merece der singularizado. Así lo hago.

Una noche al pasar por el parque, cuando volvía hacia su casa desde la
universidad, cuatro encapuchados asaltaron a Matthew Henry, un teólogo
inglés que vivió a caballo de los siglos diecisiete y dieciocho. Esta es
la plegaria que dejó anotada en su escritorio antes de acostarse:

“Señor, hoy fui asaltado
Y se me ocurre que debo agradecerte varias cosas.
Primero quisiera agradecer
que nunca me hayan asaltado antes,
lo que un mundo como éste
es ya es casi un milagro.
En segundo lugar, quiero agradecer
que se llevaran sólo mi billetera
que, como siempre, apenas contenía unos peniques.
También te agradezco que no estaban conmigo
ni mi esposa ni mi hija,
que se hubieran asustado mucho
Y también que, afortunadamente,
no me lastimaran en ningún sentido.
Finalmente, Señor,
quiero agradecerte muy especialmente
haber sido al que robaron.
Y no el que robó.”

Visto así, ¿qué es una victoria? y ¿ qué es una derrota?

La última frase la añado a petición del propio Kueli. Yo solo quiero añadir que no me parece que el señor me haya llamado por los caminos de la piedad y la teología.

Cioran

Clasificado bajo: dietario — Juan Urrutia a las 10:25 am el Domingo, Marzo 30, 2008

Agotado física y psiquicamente tomé el viernes pasado, a partir de las 6 de la tarde, como el principio de una cura. Para la lasitud física nada como un paseo y para el atoramiento psiquico nada como ir de librerías. Así que me lanzo a visitar alguno de estos establecimientos, bien conocidos, bien nuevos para mí, con el pretexto de encontrar un determinado libro para el club de lectura de mi mujer.

Entre montones de caprichos que no sé si me puedo permitir, me topo con un libro de Cioran (Desgarradura, Marginales, Tusquets editores, 2004, traducido por Amelia Gamoneda) que no estoy seguro si es nuevo en España o es una nueva traducción de algo ya publicado en aquella época en que se tradujo casi todo gracias, diría yo, a Fernando Savater.

Lo abro como sin interés y me topo con este aforismo:

La verdadera elegancia moral consiste en el arte de disfrazar las victorias de derrotas

Y de resultas de esta idea recuerdo esa frase invertida que disfruto pronunciando y que repetí en la celebración del 5º aniversario del IEP ( Instituto de Economía Pública):

De derrota en derrota hasta la victoria final

Naturalmente que la frase está invertida porque el original dice, como pariodando la ridiculez de los belicosos, que ellos van sin duda:

De victoria en victoria hasta la derrota final

Pero Cioran no distingue o privilegia ningún final y eso me ha hecho pensar. Sí que me parece elegante disfrazar de derrotas las victorias, pero toda la elegancia se disipa de repente si cantamos victoria en nuestras Memorias o en el lecho de muerte cuando lo único que nos consuela, en uno y otro caso, es haber tenido razón.

Pero si el final es una derrota, y ¿ qué otra cosa podría ser?, no hay manera de disfrazarla de victoria disfrazada de derrota.

Fin

Dadá en la red

Clasificado bajo: dietario — Juan Urrutia a las 9:23 am el Viernes, Marzo 28, 2008

Según la Very Short Introduction a los llamados movimientos Dadá y Surrealista escrita por David Hopkins, el día 23 de junio del 16 ocurrió lo siguiente en el Cabaret Voltaire de Zürich.

El poeta dadaista Hugo Ball fue instalado como una mezcla de mago y obisp en el equeño escenario del local y recitó solemnemnte la siguiente “cosa”.

gadgi beri bimpa
glandridi lauli lonni cadori
gadjama bim beri glassala

Como he pasado bastantes horas en Hungría y me fijo en los carteles y su ortografía yo diría que no es magiar el lenguaje utilizado por el poeta dadaista.

Es más me atrevería a afirmar que no se trata de ningún lenguaje conocido sino de un poema “soñado”.

Mientras me lo repetía como un mantra para horror de mis compañeros de fila en el avión que me traía de vuelta a Madrid, pensaba en los infinitos comentarios que recido en este blog y que no son más que spam que se cuela en cuanto descubren la manera de saltarse el filtro pero que, a veces, podrían considerarse verdaderos hallazgos dadaistas.

Tomemos uno cualqueira que lo mismo puede anunciar juegos en la red que renovaciones de hipotecas, seguros de todo tipo o crédito inmediato:

conquerer incites famed Persephone Saginaw freshening

Tampoco este otro está mal con su toque de exotismo:

disfigure Mac chink away Uruguay perpetrations

Mira por dónde no hace falta inventar un lenguaje nuevo ni siquiera constrir palabras abstrusas para ser dadá.

Dadá ha triunfado y está en la red.

Que lo sepas.

El aburrimiento es el único enemigo

Clasificado bajo: dietario — Juan Urrutia a las 9:21 am el Jueves, Marzo 27, 2008

Algo así leí en relación a los situacionistas de los que hablaba el otro día aunque no lo reflejo en ese post.

Si eso fuera así a nadie le puede extrañar la frase de Francis Picabia que encabezaba la exposición de la Tate Modern: “je prend l´amusement très serieusement”.

Pero tanbién tenemos esa cosa que yo juro haber oído en La Traviata pero que luego nunca la encuentro - “ogni cura se dona al diletto” - y que en mi italiano inventado quiere decir lo mismo que decía Picabia.

Dirán que esto es puro diletantismo. Puede ser; pero hablando de diletantismo me perocupa por qué tiene tan mala prensa. Es el amateurismo vs. la profesionalidad. Prefiero el amateurismo y estoy dispuesto a argüir que la profesionalidad es en general estéril.Pero también es verdad que no todo el mndo puede ser Oscar Wilde todo el tiempo.

Llegar a ser un diletante comme il faut es una victoria sacrificada.

Se lo digo yo.

Siguiente página »