Otra historia de Kueli

Está ya recogida como comentario al post sobre Cioran; pero creo que, como asi todos los de Kueli, merece der singularizado. Así­ lo hago.

Una noche al pasar por el parque, cuando volví­a hacia su casa desde la
universidad, cuatro encapuchados asaltaron a Matthew Henry, un teólogo
inglés que vivió a caballo de los siglos diecisiete y dieciocho. Esta es
la plegaria que dejó anotada en su escritorio antes de acostarse:

“Señor, hoy fui asaltado
Y se me ocurre que debo agradecerte varias cosas.
Primero quisiera agradecer
que nunca me hayan asaltado antes,
lo que un mundo como éste
es ya es casi un milagro.
En segundo lugar, quiero agradecer
que se llevaran sólo mi billetera
que, como siempre, apenas contení­a unos peniques.
También te agradezco que no estaban conmigo
ni mi esposa ni mi hija,
que se hubieran asustado mucho
Y también que, afortunadamente,
no me lastimaran en ningún sentido.
Finalmente, Señor,
quiero agradecerte muy especialmente
haber sido al que robaron.
Y no el que robó. ”

Visto así­, ¿qué es una victoria? y ¿ qué es una derrota?

La última frase la añado a petición del propio Kueli. Yo solo quiero añadir que no me parece que el señor me haya llamado por los caminos de la piedad y la teologí­a.

Cioran

Agotado fí­sica y psiquicamente tomé el viernes pasado, a partir de las 6 de la tarde, como el principio de una cura. Para la lasitud fí­sica nada como un paseo y para el atoramiento psiquico nada como ir de librerí­as. Así­ que me lanzo a visitar alguno de estos establecimientos, bien conocidos, bien nuevos para mí­, con el pretexto de encontrar un determinado libro para el club de lectura de mi mujer.

Entre montones de caprichos que no sé si me puedo permitir, me topo con un libro de Cioran (Desgarradura, Marginales, Tusquets editores, 2004, traducido por Amelia Gamoneda) que no estoy seguro si es nuevo en España o es una nueva traducción de algo ya publicado en aquella época en que se tradujo casi todo gracias, dirí­a yo, a Fernando Savater.

Lo abro como sin interés y me topo con este aforismo:

La verdadera elegancia moral consiste en el arte de disfrazar las victorias de derrotas

Y de resultas de esta idea recuerdo esa frase invertida que disfruto pronunciando y que repetí­ en la celebración del 5 º aniversario del IEP ( Instituto de Economí­a Pública):

De derrota en derrota hasta la victoria final

Naturalmente que la frase está invertida porque el original dice, como pariodando la ridiculez de los belicosos, que ellos van sin duda:

De victoria en victoria hasta la derrota final

Pero Cioran no distingue o privilegia ningún final y eso me ha hecho pensar. Sí­ que me parece elegante disfrazar de derrotas las victorias, pero toda la elegancia se disipa de repente si cantamos victoria en nuestras Memorias o en el lecho de muerte cuando lo único que nos consuela, en uno y otro caso, es haber tenido razón.

Pero si el final es una derrota, y ¿ qué otra cosa podrí­a ser?, no hay manera de disfrazarla de victoria disfrazada de derrota.

Fin

Homenaje a Rafael Azcona

En Long Beach, New Jersey, en 1941, mi poeta favorito termina su poema Exil con estas palabras. Et c ´est l ´heure, í´ Poí¨te, de decliner ton nom, ta naissance, et ta race… Azcona era un poeta y cumplió puntualmente el programa del exilado, poeta o no.

Dadá en la red

Según la Very Short Introduction a los llamados movimientos Dadá y Surrealista escrita por David Hopkins, el dí­a 23 de junio del 16 ocurrió lo siguiente en el Cabaret Voltaire de Zí¼rich.

El poeta dadaista Hugo Ball fue instalado como una mezcla de mago y obisp en el equeño escenario del local y recitó solemnemnte la siguiente “cosa”.

gadgi beri bimpa
glandridi lauli lonni cadori
gadjama bim beri glassala

Como he pasado bastantes horas en Hungrí­a y me fijo en los carteles y su ortografí­a yo dirí­a que no es magiar el lenguaje utilizado por el poeta dadaista.

Es más me atreverí­a a afirmar que no se trata de ningún lenguaje conocido sino de un poema “soñado”.

Mientras me lo repetí­a como un mantra para horror de mis compañeros de fila en el avión que me traí­a de vuelta a Madrid, pensaba en los infinitos comentarios que recido en este blog y que no son más que spam que se cuela en cuanto descubren la manera de saltarse el filtro pero que, a veces, podrí­an considerarse verdaderos hallazgos dadaistas.

Tomemos uno cualqueira que lo mismo puede anunciar juegos en la red que renovaciones de hipotecas, seguros de todo tipo o crédito inmediato:

conquerer incites famed Persephone Saginaw freshening

Tampoco este otro está mal con su toque de exotismo:

disfigure Mac chink away Uruguay perpetrations

Mira por dónde no hace falta inventar un lenguaje nuevo ni siquiera constrir palabras abstrusas para ser dadá.

Dadá ha triunfado y está en la red.

Que lo sepas.

El aburrimiento es el único enemigo

Algo así­ leí­ en relación a los situacionistas de los que hablaba el otro dí­a aunque no lo reflejo en ese post.

Si eso fuera así­ a nadie le puede extrañar la frase de Francis Picabia que encabezaba la exposición de la Tate Modern: “je prend l ´amusement trí¨s serieusement”.

Pero tanbién tenemos esa cosa que yo juro haber oí­do en La Traviata pero que luego nunca la encuentro – “ogni cura se dona al diletto” – y que en mi italiano inventado quiere decir lo mismo que decí­a Picabia.

Dirán que esto es puro diletantismo. Puede ser; pero hablando de diletantismo me perocupa por qué tiene tan mala prensa. Es el amateurismo vs. la profesionalidad. Prefiero el amateurismo y estoy dispuesto a argí¼ir que la profesionalidad es en general estéril.Pero también es verdad que no todo el mndo puede ser Oscar Wilde todo el tiempo.

Llegar a ser un diletante comme il faut es una victoria sacrificada.

Se lo digo yo.

Zascandileando

Después de unas vacaciones deamasiado movidas para mi edad comienza unas semanas de trabajo demasiado movidas para mi gusto. Durante las vacaciones he conducido demasiado, he pinchado una rueda y, con la ayuda de Marisa, he sido capaz de cambiarla empezando por descubrir en donde se escondí­a el gato. En las próximas semanas no conduciré nada sino que seré transpotado aereamente de un lado a otro de Europa. Me gusta la Europa lenta, no los aeropuertos atareados. No sé si daré con el tono adecuado para mis “negocios” pues no sé si soy el gato o el ratón.

Jacques y Hugo sobre la universidad

Aunque Foixá sea un perfecto lugar de descanso, esto no quiere decir que no me lleguen noticias de las que no aparecen en la red. Salvador Barberá me pasa el cuadernillo conteniendo el discurso de Jacques Drí¨ze como nueno Doctor Honoris Causa del UAB, precedido de la laudatio que le ofrece Salvador. En las palabras de Jacques ocupa un lugar importante su concepción de la Universidad, una concepción que contrasta más de lo que él cree con la que Hugo Sonnenshein explicitó hace ya 14 años.Los dos son Doctores Honoris causa del UAB.

Jacques Drí¨ze cita a Hugo Sonnenschein en su lección y procura dar la vuelta al argumento de éste en relación al papel de las universidades. Hugo habí­a dicho que la pricipipal misión de la universidad deberí­a ser ” the discovery, preservation and tranmission of knowledge… ( within) a perspective that celebrates the development and testing of ideas”. Y este idel -continúa Jacques- contrasta con ” a fearful image of universities…seeking solutions to the most pressing problems and promoting national economic growth”. La presion sobre las universidades para que proporcionen soluciones tales ” could in the long run prove very injurious”.

Esta opinión de Hugo no parece estar muy lejana de la de la torre de marfil y, sin embargo, está seguida de una conclusión que deja un portillo abierto a la preocupación por el diseño de la polí­tica económica. En efecto, Hugo termina diciendo que ” Universities should be places where we can think hard and independently about the ideas that are…most likely to change the way tha we view…our oppotunities for the future”.

Esta conclusión no redime del todo a los supuestos ojos escrutadores de Hugo la declaración de Jacques de que lo que Europa no ha tenido es un programa de polí­tica económica que le hubiera podido sacar del desempleo persistente y que no la ha tenido porque en Europa no hay una apreciación y apoyo serios de los economistas académicos.

Serí­a posible, según Jacques, que los economistas académicos piensen seriamente sobre problemas como este del desempleo permanente y que, sin enbargo no tuvieran el respeto de los que hacen las polí­ticas económicas.

Es inevitable pensar que quizá no tienen ese apoyo porque el resultado provisional, siempre provisional, de su pensamiento simplemente no ha sido dado a conocer. Hay que enfrentar esa posibilidad y concluir que seguramente en lo que falla Europa es en la capacidad de transmitir ese pensamiento a los polí­ticos y a los medios de comunicación. Yo dirí­a que los polí­ticos no demandan de los periodistas especializados análisis serios y que éstos, los periodistas especializados, en consecuencia no se acercan a las univesidades para saber qué están pensando los académicos.

Quien encuentre un medio para extraer de los despachos de los académicos su pensamiento y aprenda a difundirlo con cierto rigor hará un favor a la universidad, a su paí­s y a sí­ mismo. Siempre que, claro está, las ideas que se extraigan sean las que pueden cambiar nuestra manera de mirar al mundo y siempre que no nos olvidemos de celebrar la emergencia de ideas.

El artista y su modelo

En la exposición de Picasso en el Reina Sofí­a hay al menos dos cuadros que, dicho sea de paso, están entre los más coloristas y que tienen como tí­tulo el artista y su modelo. En ambos vemos a un pintor macho delante de su caballete equipado con una tela y detrás y un poco escorada una mujer semidesnuda.

En el catálogo razonado de Ucelay escrito por Adelina Moya ( a quien debo el detalle de enviármelo) y que me he traí­do desde Madrid a este pequeño refugio de Foixí lo primero que he visto, una vez más, es una especie de retrato de una dama (vestida) que está siendo retratada por el pintor sentado a la derecha del cuadro también vestido!) y que acaba de dibujar la silueta de su modelo en un lienzo que reposa en su caballete.

No quiero presumir de conaisseur, pero creo que no hay pintor de fuste que no haya presentado esa escena al menos una vez en su vida de artista aunque no siempre con tanta sutileza como en el caso de las Meninas.

Debe haber algo que no entiendo en esta recurrencia. ¿Cual es la gracia de pintar la prática de tu oficio de pintor o una manera especial de practicar ese oficio? ¿Es la pintura en sí­ un objeto indescifrable que puede ser desvelado por la pintura? ¿Es que El acto de pintar se pinta porque todos los grandes lo han hecho?

Claro que en otras artes esta reflexividad es práctica habitual. Pensemos en la literatura y en la cantidad de novelas que están centradas en los problemas que el autor tiene que resolver para hacer literatura. Hay muchos ejemplos.

¿Pasa esto mismo en otras actividades?. Quzá en la filosofá puesto que la historia de la filosofí­a es filosofí­a, se nos ha dicho siempre, y porque el filosofar es problemático desde el punto de vista filosófico.

Pero ¿y en la ciencia? No veo yo a los cientí­ficos preocupados con la explicación cientí­fica de su actividad. El pensar cientí­fico no parece ser un problema fí­sico, biológico o cientí­fico en general.

Pero las cosas son un poco diferentes si pensamos en las matemáticas o en las llamadas Ciencias Sociales.

Piénselo.

Tibet

Siempre hemos creí­do que China no tení­a ningún problema de nacionalismo distinto del oficial porque todos pertenecen a la etnia Han. Pero hay tres peros. Primero, los tibetanos no pertenecen a dicha etnia y parece que están enfadados. Segundo, la etnia Han no es tan homogénea y, tercero, no todos los problemas de separatismo tienen que ver con lo étnico. Yo me atreverí­ ­a a decir que China es demasiado grande y que eso es disfuncional con idependencia de otro tipo de problemas y más allá de las posibilidades del autoritarismo que ha sido y es tan querido en la zona y tan eficaz …hasta ahora.

Craig Venter sigue en el candelero

Craig Venter sigue en el candelero mostrando otra vez que la ciencia puede privatizarse. Lean la siguiente conversación entre Venter y Dawkins. Cortesí­a, ya antigua, de J. Ruiz Castillo. Recordarán que Venter es el que ganó la carrera de la secuenciación del genoma humano desde su empresa Celera y que Dawkins ha tenido una gran influencia a través de su bestseller El Gen Egoista y más recintemente por The God Delusion.