Canal miniposts

Juan Urrutia: Sí, me doy pena y casi lloro por mí cuando me veo ingresando en la clínica, dentro de unas horas, con una maletita de embarazada que, sin embargo, no guarda faldones o vaporosos camisones, sino un ridículo pijama antiguo y una bata nueva porque la que uso en casa está en un estado lamentable. Voy a protagomizar un capítulo de House y espero que me dejen mirar cuando el catéter se vaya acercando a esa víscera incontrolable que respira babeante como el alien de Ridley Scott. Les seguiré informando desde mi blackberry si me encuentro con ánimos y, en cualquier caso, blogearé antes de ingresar un post de dimemsiones normales. (0 comentarios)
Juan Urrutia: En 1945, Martin Niemoeller (pastor protestante) escribió una frase célebre que erróneamente se atribuye a Brecht: “Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después vinieron por los socialistas y los sindicalistas, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro. Después vinieron por los judíos, y yo no hablé porque no era judío. Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí”. Siempre es opotuno recordarla y no con su intención evidente, que puede ser más o menos oportuna, sino con un poco más de amplitud semántica. (0 comentarios)
Juan Urrutia: Acabo de oir a Felipe González en un mitin haciendo de telonero de Zapatero y quejándose un pelín de ese papel. Solo le he oído decir, refiriéndose a Rajoy, que “cuando se quite los fideos de la boca quizá sepamos lo que dice”. Meterse con un defecto físico del contrincante está por debajo de lo aceptable. En mi opinión (0 comentarios)

Millán sobre la desaceleración

Archivado en: dietario — Juan Urrutia a las 11:02 am el Miércoles, Febrero 20, 2008

Nuestro amigo común Alfredo Pastor escribió ayer en la cuarta de El País un artículo interesante sobre la situación macroeconómica que les recomiendo encarecidamente. Un artículo así contradice mi queja respecto a la profesión que permanece callada en estos momentos.

Como reacción a esa opinión Teo Millán, otro macroeconomista, y un poco picado porque hace unos díaías me quejaba yo de que tampoco los banqueros de inversiones decían nada serio, me envía la comunicación siguiente que les ofrezco un poco editada y comentada con la sana intención de fomentar la conversación.

Estoy totalmente de acuerdo en la gran injusticia de sindicar el coste de las equivocaciones de los particulares que han participado en la burbuja inmobiliaria/crediticia. Al fin y al cabo la situación de fondo es que ciertos activos (inmobiliarios y financieros proxies de inmobiliarios) han resultado sobrevalorados y han sufrido un ajuste a la baja. Subvencionar el ajuste es un concepto no justificable y probablemente dañino para el desarrollo futuro de las prácticas económicas.

Esta opinión es especialmentr relevante al día siguiente, por así decirlo, de la nacionalización de Northern Rock: de modo que Alfredo y Teo tendrían que discutir un poco con Gordon Brown.

Continúa Teo:

El ajuste está dando lugar a dos tipos de efectos

a) por un lado, ha producido incertidumbre respecto de los balances de ciertas instituciones tenedoras de dichos activos, dificultando el préstamo de liquidez entre instituciones; para recuperar la normalidad, el mercado de dichos activos se ha de estabilizar y la información sobre los balances ha de hacerse pública

Esto parece evidente y la ausencia de una buena limpieza del sector financiero es lo que explica la persistencia de la crisis inmobiliaria japonesa de hace unos 20 años.

b) por otro lado, dicho ajuste ha afectado a la economía real en dos formas, por el efecto riqueza de los particulares, lo que deprime el consumo, y por la reducción de empleo asociada a la menor actividad del sector inmobiliario, que también incide en el consumo.

Esto parece evidente. Así que continuemos

Se junta entonces un colapso en la redistribución de liquidez y una ralentización económica. Un efecto parece ser transitorio, la ineficiente asignación de liquidez, y el otro permanente, el menor consumo. EL riesgo es si el primero conducirá al estrangulamiento total del sistema financiero y si el segundo producirá una recesión generalizada.

No es ni mucho menos claro que los problemas del sector financiero sean transitorios. Va a depender precisamente de la agilidad institucional para sanear el sector, de forma que puede estrangularse. Y, ami juicio, tampoco es evidente que el frenazo al consumo sea permanente. Depende de la renta permanente y ésta depende a su vez de. las expectativas, imposibles de modelar de una manera realista. es posible que que una recesión generalizada pueda ser evitada.

Y, finalmente, Teo comienza a terminar:

Los intentos de los bancos centrales por actuar como prestamistas de última instancia atajan el primero efecto, recuperar el consumo sabemos que es más complicado. EEUU se ha adelantado tratando de combatir la recesión, bajando tipos de forma brusca. Ello no va a resolver el problema de los mercados financieros ni los ajustes necesarios en los balances de las instituciones financieras tenedoras de activos depreciados. Pero se espera que ayude a recuperar el consumo. En Europa se ha optado por que el banco central facilite liquidez a los bancos sin bajar tipos. Con ello se está tratando de atacar el problema de liquidez obviando el de economía real. Son dos apuestas asimétricas. Un ejercicio interesante.

Sin duda el ejercicio es interesante; pero no es fácil de evaluar porque no podemos controlar algunas diferencias entre las dos zonas. Pero Teo quisiera sacar eventualmente una de las dos conclusions siguientes que responden al planteamiento de Alfredo:

De tener razón la postura americana, veremos cómo en Europa sube el desempleo, y habremos de pregonar el éxito en combatir la inflación. De ser al revés, en los próximos meses repuntará la inflación en EEUU. Lo cierto es que EEUU se ha quedado sin munición, su apuesta está echada. El Banco Central aún tiene capacidad de reacción, aunque podría tratar de hacerlo demasiado tarde.

Sí, fíjimonos atentamentre en las asimetrías y tratemos de aprender. De todas formas no hay porqué restringirse a la política monetaria tanto más cuanto que se habla en todas partes de impuestos y algunos hablamos de gasto público productivo

En batería o en paralelo

Archivado en: dietario — Juan Urrutia a las 11:31 am el Martes, Febrero 19, 2008

Tengo que comenzar diciendo que este post estaba siendo editado cuando se descalabró esta máquina que me tiene “amarrado al duro banco”. Este incidente técnico me proporcionó unas vacaciones blogeras durante dos días después de cargarse lo que estaba en borrador. Voy a tratar de rehacerlo.

La idea partía de la lectura ese mismo día de dos artículos de El País.

El catedrático de sociología y residente en Berlín, Ignacio Sotelo, trataba de convencernos de que la Europa de las regiones ( que otros llaman de los pueblos) es algo irrealizable aunque, curiosamente y de una manera enredadada, admitía que la globalización abre las puertas a esa posibilidad. Algo que, en su día, me costó un disgustillo con los que vieron en esa idea una peligrosa defensa del nacionalismo excluyente, pero que ahora se lee hasta en el FT.

Por otra parte un catedrático de Microbiología de Murcia apellidado Argüelles, creo recordar, exponía con precisión el sistema de evaluación de los trabajos científicos que se conoce como peer review system en el que cada revista decide la admisión o no de un trabajo determinado en base a la evaluación anónima de sus colegas o pares.

La lectura de estos dos artículos me trajo a la memoria un viejo artículo de Sah y Stiglitz que he utilizado muchas veces ( la última en el prólogo al Poder de las Redes ) y que seguiré usando mientra no se comprenda ampliamente y no llegue a formar parte del acervo cultural convencional. Se trata de estudiar diversas formas arquitectónicas de tomar decisiones o de admitir ideas en entornos donde no cabe el óptimo de primer orden por falta de capacidad de raciocinio o por falta de información.

Se comparan dos arquitecturas generales que se diferenncian en que, en un caso, los filtros a las decisiones o ideas están puestos en batería, debiendo en ese caso atravesar un filtro después de otro o, en el otro caso, lo están en paralelo, de forma que si no pasan por un filtro pueden acudir a otro que igual es menos exigente o menos tupido.

Lo que recuerdo de aquel artículo de mediados de los años 80 es que el sistema en paralelo dejaba pasar más ideas o propuestas que el alternativo de forma que se admiten más buenas, pero también más malas ideas o propuestas que en el aternativo sistema en batería.

Por lo tanto la conclusión en un entorno donde la racionalidad, por las razones apuntadas, ha de ser limitada, parece depender de lo que queramos. O bien la eliminación del error de tipo uno minimizando el número de buensa ideas o decisiones rechazadas o no tomadas, o bien la eliminación del error de tipo dos minimizando el número de ideas falsas o decisiones inadecuadas que se acepten. Depende, me atrevería a decir de si somos “atrevidos” o “segurolas”, progresistas o conservadores en un sentido amplio.

Pues bien, lo importante es saber en qué condiciones del entorno es epistémicamente mejor ser “segurola” o “atrevido”. Es mejor ser un “atrevido” como yo, que no se perdonaría acallar una buena idea o censurar una bena decisión, cuando el entorno hierve en ideas y cuando la distancia entre las buenas decisiones o ideas y las malas es mayor.

Yo diría que en los tiempos que corren estas dos condiciones del entorno se satisfacen. Pensemos en genética u otras ramas de la biología. Parece que Craig Venter la ha vuelto a montar y ha sido capaz de pasar un cromosoma de una bacteria a otra convirtiendo a ésta última en la primera. Parece, por otro lado, que la polarización en este campo es mayor que nunca pues, por ejemplo, la distancia entre el creacionismo y la teoría de la evolución es infranqueable. Y si nos fijáramos en formas nuevas de toma de decisines políticas o de otro tipo podríamos argüir de manera similar.

La conclusión es obvia. Yo, que quiero la Europa de los pueblos, no tengo más remedio que aceptar el peer review system puesto que ambos sitemas ejemplifican una arquitectura de filtros en paralelo. Cambiaré de opinión cuando sea el caso que las ideas se agostan o que el mundo deja de estar polarizado.

Algo así es lo que quería decir y estaba diciendo cuando se rompió esta maquinita. No tengo paciencia para recuperar los enlaces. O sea que ahí va.

¿Lapsus Mundi?

Archivado en: dietario — Juan Urrutia a las 10:32 am el Domingo, Febrero 17, 2008

El Mundo de ayer recelaba del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) en cuanto a la última encuesta elaborada por ese organismo gubernamental y que da una ventaja muy escueta al PSOE en intención de voto directo. Llega a decir que es posible que la cocina estadística de la estrapolación de esa intención al total puede estar sesgada para exagerar la intención de voto a favor del PP a fin de introducir esa tensión que favorecería al PSOE.

A continuación y aun admitiendo la solvencia de su director, Fernando Vallespín, viene el posible lapsus de este periódico. En efecto, como los resultados anunciados por el CIS son muy parecidos a los que resultaban de la última encuesta de El Mundo, el editorial que estoy glosando añade:

Pero no es esa la cuestión porque una cosa es un medio de comunicación privado y otra, un organismo del Gobierno, que deberí mantenerse neutral en esta guerra estadística que se repite en cada campaña electoral.

Se sigue, me parece a mí que un medio de comunicación privado no tiene porqué mantenerse neutral en la guerra estadística. Pero esta implicación es en sí misma ambigua.

Puede querer decir que ese periódico no tiene porqué ser creído ya que admite la posibilidad de manipulación estadística por su parte.

Esta interpretación parecería descabellada puesto que cabría pensar que con la frase citada estaría echando piedras contra su propio tejado de medio de comunicación que tiene que vender periódicos.

Pero quizá no es tan descabellada pues es posible que El Mundo no quiera vender periódicos y tenga otras intenciones aunque no se me alcancen cuales. Y, sobre todo, porque es posible que para vender periódicos no haya que ser neutral ni siquiera veraz sino beligerante en una dirección previsible y enardecedora.

Así que es posible que la respuesta al interrogante del título de este post deba ser negativa.

Cosas de la vida.

Sexualidad:Keynes y Steiner

Archivado en: dietario — Juan Urrutia a las 9:08 am el Sábado, Febrero 16, 2008

Algún día de la semana que acaba hoy me detuve en la página cultural de El Mundo. En ella un corresponasal en Londres informaba sobre un pequeño ensayo del crítico literario George Steiner que parece ser forma parte de un libro de ensayos cortos que acaba de publicarse. En el ensayo a que me refiero Steiner reflexinaba, basándose aparentemente en su experiencia personal, sobre las relaciones entre sexo e idiomas.

No es lo mismo hacer el amor en ingés, francés, italiano o alemán. No parece un gran descubrimiento a no ser que se caractericen con un poco de gracia las diferencias. Que en alemán el amor puedes ser un poco salaz o en francés verboso son afirmaciones que se parece demasiado a los chistes de “había un francés, un ruso y un español” como para resultar realmente interesante.

Me quedé con las ganas de saber, por ejemplo, si Steiner gusta de la variedad en este campo del sexo y, si ese fuera el caso, de conocer su opinión sobre el amor en lenguas minoritarias. Este asunto iría más allá del tipo de chiste al que me hereferido más arriba y tendría alguna implicación intelectual sobre los nacionalismos o la Europa de los pueblos. Pero parece ser que nada de esto se puede aprender de este reciente ensayo del sagaz Steiner.

Más interesante me parecen los diarios sexuales de Keynes que conozco através de una converasación entre dos historiadores de la religión que me envía David Teira. Me entero de que en uno de ellos aparecen sus conocidos amantes con siglas reconocibles con lo que el diario tiene un cierto interés historiográfico. Aprendo también que en el segudo de estos diarios la cosa va de coleccionismo de las aventuras anónimas y un poco sórdidas que son recogidas con preocupación de estadístico o de coleccionista comparando performances y clasificando las experiencias según un código secreto cuyo descubrimiento pueda dar para una tesina sobre los orígenes próximos del lenguage gay.

¿Podriamos aprender algo más de este aparente descubrimiento reciente de un trocito de la obra del gran Keynes? Parecería que no; pero no debemos darnos por vencidos tan pronto. Creo, un poco tongue in cheek - aunque no del todo - que se podría abrir una promisoria línea de investigación sobre sexualidad y política económica. Tengo el pálpito de que el pump primig, por ejemplo, no es algo tan raro para alguien que como Keynes tenía una concepción de la promiscuidad sexual no como algo saludable y natural, sino como algo parecido a ese coleccionismo propio de adolescente que está interesado más bien por la iniciación en algo un tanto prohibido y diferenciador.

Naturalmentr que los primeros resultados de esta línea de investigación tan novedosa y posmoderna deberían testarse frente a los ejemplos recientes que en estos tiempos de turbulecias podrían ser muy reveladores respecto a la manrra de ser de distintos ministros de economía o de diferentes gobernadores de bancos centrales o de patidarios de una u otra forma de concepción macroeconómica o de intervención de política económica.

No prometo nada, pero se me empiezan a ocurrir cosas que quizá puede someter a su criterio en un futuro próximo cumpliendo así mi sueño secreto de mezclar la economía con la prensa del corazón. Es esta, creo yo, un espejo privilegiado de la situación económica y de las políticas que se están siguiendo o prometiendo.

Gasto público

Archivado en: dietario — Juan Urrutia a las 10:13 pm el Jueves, Febrero 14, 2008

Ya está aquí la recomendación de usar el gasto público en las circunstancias económicas actuales , naturalmente de la mano de Krugman. Como el Beaujolais nouveau ya ha llegado, simpre nuevo pero con el mismo sabor central de siempre.

Una recomendación la de Krugman que coincide- siento la la presuntuosidad, pero es solo aparente - con la mía del último miércoles en EXPANSION.

En su caso se la permite porque cree que, debido a la conjunción de la explosión de dos burbujas-la immobilaria y la crediticia- la desacelaración, recesión o crisis será larga.

En mi caso, aunque no de una manera muy explícita y, desde luego con referencia a España en donde no hemos padecido la segunda de esas burbujas, sugería yo, en contra por supuesto de la mayoría de los opinadores habituales, que sería bueno utilizar el gasto público.

Mi argumentación era que tenemos necesidad de infraestructuras, especialmente científicas, y que tenemos el dinero para abordar su financiación. En mi opinión su mero anuncio, aunque se tardara en comenzar las correspondientes obras, tendría un impacto claro en las expectativas.

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