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Pere Quintana: La impredecible sensibilidad del clima: “Son muchos los equipos de científicos que compiten incansablemente para obtener un dato que parece vital para preparar la lucha contra el calentamiento global: ¿cuánto subirá la temperatura media global si doblamos la concentración de CO2 en la atmósfera? Lo que estos científicos no se imaginan es que esta búsqueda ya no tiene sentido”. Un artículo de TemaTerra. (0 comentarios)
Francisco Polo: Witness, una de mis ONGs favoritas, ha lanzado The Hub, un repositorio abierto para vídeos que denuncian las violaciones de los Derechos Humanos en todo el mundo. (0 comentarios)
Pere Quintana: Harto de buscar una conexión a internet decente en España, un amigo mío, que se ha trasladado a Galícia desde Francia y que necesita la red para sobrevivir, ha decidido crear un sitio web de comparativa de ofertas de conexiones de acceso a internet, para que nadie más tenga que pasar por el mismo calvario. Zona Comparativa. (0 comentarios)

Mi enemigo el frutero

Archivado en: dietario — Juan Urrutia a las 2:22 pm el Lunes, Noviembre 12, 2007

Supongo que todos conocemos esa extraña sensación de incompatibilidad de carácter con una persona concreta que nos saca de las casillas por cualquiera de sus rasgos. En el caso que estoy relatando se trata del frutero del super en donde hago la compra los sábados al mediodía.

Se trata del frutero mayor, alguien que domina a sus ayudantes y los humilla a voz en grito y ¡qué voz tan desagradable, dios mío! Alguien que se explaya en explicaciones de porqué los plátanos se debieran comprar verdes o porqué esta semana en paticular hay que comprarlos maduritos. Alguien que no es capaz de tener en la cabeza el orden de los que hemos llegado a la frutería y discrimina arbitrariamente. Alguien, en fin, que me odia porque hago todo lo que puedo para ser atendiddo por uno de sus acólitos, un chico jóven que habla poco y sonríe mucho sin tratar de darte lecciones de horticultura o de cómo está el negocio esta semana de acuerdo con el clima.

Pero sobre todo es la voz, entre un clarinete desafinado y un cormretín de órdenes. Imposible de resistir aunque las señoras parecen ser buenas amigas suyas y algunos hombres parecen haberle cogido el punto.

Mi otoño es tan miserable que el sábado pasado mi pobreza interior, mi horroroso estado de ánimo me llevó a amigarme, o a tratar de hacerlo, fingiendo interés en la calidad de los kiwis. Quizá su otoño es también miserable pues me pareció que él tampoco quería continuar con la tensión de nuestra agresividad soterrada.

Así que hablamos y siento como si me hubiera quitado un peso de encima. Uno menos, me decía de vuelta a casa. Un peso menos en el alma que parece esponjarse al menos temporalmente. Lo mismo que cuando en la mili gritabas tontamente depués de la bajada de bandera que ya te faltaba un día menos.

Lapsus savateriano

Archivado en: dietario — Juan Urrutia a las 10:21 am el Domingo, Noviembre 11, 2007

Aunque más jóven que yo, Savater fue fundamental para mi formación general más allá de mi instrucción en Economía y Derecho. Por eso le guardo un respeto rayano con el cariño, pero también le reservo una retranca vengativa como quien se enfrenta al padre.

Por esto último me regocijé malsanamente cuando ayer creí encontrar un lapsus en su introducción al pensamiento de Odo Marquard, un filósofo alemán para mí desconocido, lo que no quiere decir nada dada mi ignorancia en estas materias.

Después de alabar su estilo erudito pero divertido y su sentido del humor, entra Savater en las aguas más profundas de la filosofía de la historia y nos cuenta cómo Marquard ” se unió a los que defendían la República Federal Alemana contra quienes llevados por su celo transformador la acusaban practicamente de fascismo, frente a los paraísos del Este o a la utopía en devenir”.

Será pues este filósofo gozoso una especie de Raymond Aron a la alemana, un precursor de la demolición del pensamiento de la izquierda real por mor de la observación de la realidad no cegada por el deseo.

Pero Savater añade que Marquard “diagnosticó certeramente esta batalla “. Y cita: Con la resistencia a la no-tiranía se pretende suplir la no-resistencia a la tiranía“. Esto se entiende como una crítica a los intelectuales de izquierda que criticaban como resistentes lo que les parecía mal del regimen democrático de Alemania del Oeste, callando las barbaridades de la Alemania del Este. Y una crítica certera pienso yo.

Sin embargo en este punto Savater quiere añadir algo y nos cuenta que este “dictamen (que)por cierto, también puede aplicarse a esa parte de nuestra izquierda que se acomoda prudentemente al fascismo batasunero pero no renuncia al heroísmo de de impnerse a título póstumo sobre el franquismo“.

Se entiende bien lo que quiere decir, especialmente ahora que discutimos con mayor o menor honestidad la memoria histórica. Pero de la lectura precisa de la cita de Marquard y la plicación que hace de ella Savater parece seguirse, al menos para alguien como yo no experto en lógica, que el franquismo fue una no-tiranía, al menos visto a toro pasado.

No puede creer que Fernando Savater quiera decir esto. Por lo tanto prefiero pensar que es un lapsus y que este no revela nada soterrado. De lo contarrio este otoño aparecería como más siniestro de lo que ya está siendo.

Un otoño siniestro

Archivado en: dietario — Juan Urrutia a las 7:46 am el Viernes, Noviembre 9, 2007

Yo no soy de Madrid y no tenía ni idea en donde estaba el cementerio de San Isidro. Cuando por fin lo hemos encontrado, he dejado a mi mujer en la puerta con sus familiares que esperaban al féretro que se acercaba con solemnidad fúnebre desde el tanatorio y yo he tratado de aparcar.

Para cuando he vuelto a la puerta del cementerio, después de un rápido paseo contemplando la extraña belleza del perfil insólito para mí de esta ciudad africana, ya no había nadie, así que me he adentrado en el laberinto sin ayuda de ningún virgilio. Y me he perdido.

He circulado en extraños zigzags entre tumbas y panteones que despliegan el nombre familiar como última defensa frente al olvido, algunos incluso recordando que ese agujero es propiedad de XXXX. Supongo que ese señor XXXX igual tenía esperanzas de que sus deudos pudieran negociar con esa parcelita.

Pero la cosa no es de broma, más bien da miedo. En un mediodía espléndido de este otoño madrileño los colores, el skyline y la reverberación del aire te llevan a un mundo onírico próximo a la atmósfera de los suburbios cinematográficos como los de Eduardo Manostijeras o Mujeres Deseperadas, un mundo sospechoso de superchería o impostura como era el caso de El Show de Truman .

Es como si el mundo fuera una simple puesta en escena y la realidad estuviera ahí…..bajo tierra.

Y así comienza un otoño que veo como el comienzo de la vuelta a esa realidad soterrada e imposible de sublimar. Tías muertas, el nido vacío, madres mayores que sufren accidentes, hermanas septuagenarias sin interés por seguir engañándose después de una operación y jóvenes colegas que no querían irse y son arrebatados.

Cómo será, Dios mio, el próximo invierno. .

Nomadismo y plagio: un héroe de nuestro tiempo

Archivado en: dietario — Juan Urrutia a las 9:08 am el Miércoles, Noviembre 7, 2007

A primeros de agosto apareció una noticia insólita en un diario nacional. Hans Werner Gottingen, un economista de mi edad, especializado en análisis matemáticos del medio ambiente lleva décadas publicando cosas ya publicadas por otros y haciéndolo en revistas científicas no muy puntereras así como cambiando constantemente de institución de acogida, sea ésta docente o de investigación.

A pesar del escándalo del caso, que mereció la atención de la afamada revista Nature, HWG representa dos características de nuestro tiempo, el nomadismo y el plagio, que hacen del escándalo un paragigma.

Es un héroe, un plagiario solitario que utiliza las redes sociales y su falta de completitud en su propio beneficio y yo diría que en el de todos pues si no le han cogido hasta ahora es porque los lectores de diferentes revistas en las que publicaba, no precisamente entre las mejores, no se relacionan entre ellos,  ni la memoria de las generaciones vence en potencia a la de los peces, ni los miembros de claustros más o menos marginales se relacionan demasiado entre ellos.

Por otro lado, si falsear resultados puede resultar relativa y tnagencialmente bueno como ocurrió en el caso del famoso científico coreano con la clonación humana, porqué habría de extrañarnos que un simple y modesto plagiador que actua como el “solitario” sirva para extender el conocimiento.

El nomadismo y el plagio son dos formas de extender el conocimiento, que es de lo que se trata. ¿O no?

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