Juaristi y los buscadores de renta

El pasado domingo 23 de septiembre, Jon Juaristi se marcó un proverbio moral en el ABC que llamó mucho la atención de mi mujer que acudió a mí para intentar desentrañar entre los dos su significado. Dado que hice el esfuerzo de colaborar con ella, me es ahora relativamente fácil explicar lo que creo que decí­a y en qué parte de ello estoy de acuerdo y en qué parte no tanto. Digo que desentrañar lo que decí­ ­a será fácil solo relativamente porque, para deslizarse en esa prosa apretada y en esta ocasión hasta enrevesada, hay que estar al tanto de algunas ideas de uso poco corriente.

Primero está la idea del buscador de renta (rent seeker) que no es necesariamnte conocida por el lector medio de ABC al que, seguramente, poco le ayuda que se le descubra que tiene su origen en la escuela virginiana ( de pensamiento políƒí­tico). Se trata, efectivamente, del uso que se hizo hace más de cuarenta años de la idea de cuasi-rentas de Marshall por parte de los promotores de la Public Choice Society, asociada ésta a una red de universidades del Estado de Virginia en donde profesaba a la sazón el premio Nobel de Economí­a James Buchanan. Qienes están cerca de los asuntos de la elección pública tienen la posibilidad de perseguir su propio beneficio de una forma que nada tiene que ver con el mercado y sí­ ­ con la manipulación de las reglas en su propio favor. La idea de renta como una noción singular de ingreso es, de hecho, más antigua puesto que podemos remontarnos hasta Ricardo quien habló de renta de situación, en el contexto de la renta del suelo agrícola, como aquella parte del valor de un suelo céntrico y productivo que está por encima del precio del suelo disponible para la expansión debido a que es más productivo y su situación ha llegado a ser privilegiada. En el caso de la renta de la tierra se debe, como digo, a que los nuevos terrenos son menos productivos que los que ya se explotaban con anterioridad.

La clarificación de lo que es el movimiento de la Public Choice así como de la noción de renta, hace posible entender correctamente la figura del buscador de renta con la que Juaristi nos confronta de sopetón. Consiste, consecuentemente, en el papel que juegan aquellos a los que les va bien hacer labor de lobby para conseguir apropiarse de alguna ventaja que resulte en la generación de una renta tal como la hemos explicado. Por ejemplo, parece comprensible que alguien pretenda que se recalifiquen unos terrenos que acaba de hacer suyos para poder venderlos más tarde generando una renta, una especie de beneficio que no se debe a ningún mérito de ese reciente propietario.

Pue bien, y ahora entro en el análisis del proverbio de referencia, es cierto que los que enseñaban Etica en tiempos tení­ ­an una cierta ventaja en el curriculum de la LOGSE y que, por lo tanto, seguramente harí­ ­an lo posible para que esa asignatura se impusiera como elección posible, lo mismo que es hoy cierto que los que esparan escribir un texto sobre Educación para la Ciudadaní­a habrán hecho presión para que se imponga (tal como ya ha ocurrido) y lo mismo estarán haciendo hoy mismo ciertos historiadores que harí­an un pequeño agosto si finalmente se aprueba la Ley de la Memoria Histórica. Esta es la interpretación que mi mujer y yo dimos finalmente a lo que dice Juaristi en el primer párrafo de su proverbio moral. Piénsese, en cualquier caso, que se trata de pequeñas rentitas en comparación con las que se obtienen con las recalificaciones.

Acierta sin embargo Juaristi al afirmar que este fenómeno ocurre sobre todo en el sector público porque, tal como el ejemplo de la recalificación hace pateente, es el Estado a cualquier nivel el que tiene la llave de esas rentas tan deseadas y porque el mercado, cuando es realmente libre, tiende a disiparlas. Esto, sin embargo, no quiere decir que los busacadores de renta no tengan que utilizar su patrimonio o realizar inversiones. Si yo veo venir la explosión económica de China y soy el primero en estudiar chino mandarí­­n también estoy buscando renta aunque es muy posible que mi renta como traductor o sinólogo se disispe en seguida porque tampoco será tan dificil para otros aprenderlo si yo lo he conseguido. Puedo añadir otro ejemplo más personal.Yo tení­a que gastar del dinero de mi familia para compra libros en Biarritz cuando era dificil encontrarlos en Bilbao bien porque estaban prohibidos, bien porque no se importaban por el escaso tamañoo del mercado potencial. Mi renta consistí­a en el mayor ingreso que la sabidurí­a decantada de la lectura de esos libros me supuso y que se debí­a a que Biarritz está más cerca de Bilbao que de Madrid, digamos. Una renta de situación como la que conceptualizó David Ricardo y que he explicado más arriba.

Una vez entendido de lo que estamos hablando, el resto de lo que afirma Juaristi me parece no tan bien trouvé. Que el neocorporativismo conforma un fascismo rosa que añadir al pardo y al rojo tal como nos dice Juaristi que dice Robert Coquest, es algo de interés intelectual pero un poco fuera de lugar pues los otros dos fascismos me parece que tení­ ­an unas connotaciones polí­ ­ticas y filosóficas de las que carece este nuevo fascismo rosa que se limita a ser un aprovecado, no un criminal de lesa humanidad. En cualquier caso decir que este fenómeno se da especialmente entre las huestes postsocialistas progresistas me parece una afirmación gratuita que no resistirí­ ­a un análisis empí­ ­rico serio. Las huestes conservadoras premodernas son tan enemigas del mercado como las otras a las que se acusa no sé bien si por parte del mismo Conquest o de Juaristi.

Unos y otros fascismos necesitan hacerse con el control del regulador para pode exprimirle y apropiarse de rentas, según rezan las expresienes más usadas entre los economistas. Pero el regulador es el Estado y el Estado es el Estado sea éste centralizdo, federal, autonómico o confederal. Por eso creo que decir que el «ámbito originario» de la búsqueda de renta fue el de las administraciones autonómicas es simplemente incorrecto. Por ejemplo, la «oligarquí­a vasca» que se formó durante la industrialización es un ejemplo evidente y bastante escandaloso de captura del regulador central para que no se liberalizara el comercio exterior español del hierro. En comparación con esto, la captura de rentas efectuada por el nacionalismo vasco post-transición es una broma, aunque claro está que la Modenización Cultural y la Normalización Lingüí­stica han dado origen a rentas que han sido apropiadas por parte de mucha gente y, por cierto, no necesariamente nacionalista.

En este punto, mi mujer y yo creimos detectar una pequeñaa trampa de Juaristi. Nos hace ver, en una posible interpretación de palabras de Conquest, que la operación Gugenheim disipó aquellas posibles rentas, aunque, desgraciadamente al precio de la construcción de un versión modernizada de las obras ornamentales tí­ ­picas de los fascismos de antes y de la generación de unas posibles nuevas rentas asociadas al efecto Guggenheim. La trampa consistirí­a en la afirmación implí­cita de que es siempre el nacionalismo, así­ ­ sin más, el que es un buscador de renta. Serí­a más cierto decir que dentro de ese nacionalismo se observa un cambio en la clase o subconjunto de los que se las apropian, un cambio similar al que se produjo con el cambio en la clase políticamente dominante que ocurrió con la transición y algo que, así­ ­ mismo, observamos todos los dí­ ­as en el ejercicio cotidiano del poder por parte de cualquier administración. Como prueba de lo que digo pensemos en un caso reciente. Botí­n, que se sabe esto, sustituye al antigo BBV como banquero de esos socialistas que Juaristi afirma que gobiernan con buena conciencia a favor de su coreligionarios.

Y llegamos al final de recuadro de Juaristi que nos confronta con un posible caso de búsqueda de renta por parte de la Liga Española de la Educación y la Cultura, una institución aparentemente extremeña (a no ser que sea una invención de Juaristi que se me escapa) y por lo tanto también autonómica. El escándalo de lo que ha ocurrido con el señor Mayoral quien, además de ser parlamentario por el PSOE, tendrí­a intereses económicos en alguna editorial relacionada con la Educación para la Ciudadaní­a, recuerda bastante a la leyenda, que uno puede creer o no como es el caso con todas las leyendas, de que Polanco hizo su primer dinero gracias a la filtración por parte de Diaz Hochleiter de cual era el contenido de la Reforma Educativa.

Así­ ­ llegamos mi mujer y yo, completamente exhaustos, al final de nuestra exégesis y concluimos que realmente no hací­ ­a falta el rodeo culto para meterse con Mayoral y la LIGA ( y de paso con el nacionalismo vasco) y mucho menos el aprovechar el viaje para armar un ataque contra los repulsivos buscadores de renta que, aunque no del todo descaminado, no es privativo de los «progres» y resulta ser un poco demasiado oportunista.

Pero para terminar quiero añadir algo por mi cuenta. Lo que no creo que es correcto es la suposición implí­ ­cita, que se suele tomar como un lugar común, de que es más dificil capturar a un único Estado que a una Administración autonómica, sea esta la extremeña o la vasca. De hecho ese hecho serí­ ­a compatible con que las dos operaciones fueran similarmente fáciles o difí­ciles para el mismo tamaño de la renta de la que hablamos. La realidad, creo yo, es que, para ese determinado nivel de renta, apropiárselo es más dificil cuando la regulación está descentralizada y los reguladores compiten entre ellos en una competencia que hasta el PP parecí­a admitir como buena en materia fiscal en alguna de sus eslóganes propagandí­sticos de hace un par de meses. Sin duda, afirmo, es más dificil comprar a 17 reguladores de la competencia que a uno solo y ello por dos razones. Porque sale más caro y porque la opinión pública está más cercana.

Michele y Rodrigo

El tí­tulo de este post es una licencia poética pues mientras creo que conozco bien al primero (aunque nunca se sabe con Michele Boldrí­n pues puede salir por cualquier sitio en cualquier momento) no conozco de nada a Rato excepto por sus andanzas de todo tipo que son conocimiento común pues aparecen en los periódicos.

Los dos hablan sobre la crisis. Los dos lo hacen demasiado tarde lo que tiene excusa en Michele, pero no en Rodrigo. La diferencia es que uno sabe de lo que habla y el otro quizá también aunque no las tengo todas conmigo. Pero lo que me interesa es que no puedo estar de acuerdo del todo con ninguno de los dos aunque por distintas razones.

No puedo alabar las declaracione de Rodrigo porque deja mal a la única institución con la que se puede contar para la gestión de la economí­a mundial (FMI). Que su director general se limite a decir que hay que reconocer que las cosas no son como eran y que hay que rehacer las proyecciones para el año que viene a la baja pues las consecuencias de la crisis de las hipotecas tendrá unas consecuencias reales el primer semestre del 2008 es, como mucho, una crónica periodí­stica muy por debajo de lo esperable de él aunque vaya a dejar su puesto dentro de 4 dí­as.

Michele es otra cosa. Con su estilo inconfundible nos cuenta, en su comentario macroeconómico periódico del BIAM de la Carlos III, que los ciclos son inevitables y que tratar de solucionar uno determinado mediante bajadas de los tipos pone las semillas para el siguiente, tal como ocurrió con Greenspan en el pasado: el aprendiz de brujo se hizo un lí­o. Nada radilcalmente nuevo lo que me extraña porque yo hubiera esperado de Michele un toque de radicalidad que no tengo más remedio que poner yo.

Si un banco central no puede resistir la presión mediática no nos sirve para nada su independencia. O, mejor dicho, no es independiente. Ha sido capturado por la opinión pública, por los ministerios de finanzas de cada paí­s o por los grupos de poder.Y aquí­ hubiera esperado yo la lección de un gran libertario como Michele. Yo habrí­a disfrutado mucho si se hubiera hecho la pregunta crucial: ¿para qué necesitamos un banco centarl? Justo la pregunta a la que me referí­a hace poco.

Debiera habernos contado lo de Mervin King en Gran Bretaña, que ha tenido que hocicar, y no tanto las buenas ideas de su amigo Draghi que, al fin y al cabo, no es el reponasable del BCE aunque pertenezca su consejo y deba ser escuchado.

Si Michele fuera Trichet subirí­a los tipos en Europa. Ya veremos lo que este último hará dentro de unos dí­as.

Central Banking

Este comentario de Alex Cukierman representa con fidelidad la ortodoxia en lo que respecta al porqué y al quehacer de los bancos centrales. Leerlo es como repasar unos apuntes antes del examen.

Me interesa especialmente la idea teórica del sesgo inflacionario puesto que parece ser el fundamento último de la indepebdencia de los bancos centrales. La idea parece potente porque los gobiernos no son creí­bles en lo que respecta a la polí­tica monetaria ya que siempre estarán tentados de inflar la economí­a para generar empleo por encima del potencial. Lo mejor, por lo tanto, es dejar hacer a un banquero central que no tenga esa debilidad.

Sin embargo y a mi juicio la crisis actual ha roto esta teorí­a puesto que hemos visto cómo el banco central puede ser capturado como cualquier otra agencia presuntamente independiente. Hemos observado con toda nitidez cómo el Banco de Inglaterra se rendí­a ante la opinión pública y la presión del Tesoro.

No hay más remedio que empezar a buscar otra forma de pensar la polí­tica monetaria o la polí­tica económica en general.

Isabel y Ana

Podrí­an ser las socias de una tienda de modas o unas diseñadoras vanguardistas o quizá las dueñas de un salón de peluquerí­a.

Pero no, me refiero a Isabelita Garcés y Anita Obregón. Cine de Barrio, dedicado a Marisol, nos premió el sábado pasado con una peli de aquella andaluza que no lo parecí­a y, asi, de repente, reparé en que la Garcés me resultaba parecida a alguien.

Con mi infalible don para detectar parecidos no tardé en reconocer en sus facciones las de Antoñita la fantástica. No incluyo fotos porque no las hay de la Isabelita de la época que hablo.

Pero más allá del parecido fí­sico, las dos exhiben el mismo despiste simpático.

Pero mientras una tiene cuerpo de mujer bajita la otra parece la mujer araña o la señora de Popeye aunque también sea bajita.

El poeta Millán

Teo ( Millán) se cuasi-estrena como poeta con un poemario con tí­tulo dadá: RAPE-IN(G) TIME que ni se me ocure traducir.

Lo componen tres cuadernos:

1.The notebook of unleashed will and proper behaviour
2 El cuadern vermell de las petites veus dolces del estiu
3.El cuaderno de la musa austral

Y lo que es un chulada, no es tanto el multilingí¼ismo, sino que los fecha en este agosto pasado desde Madrid-Menorca-Biarritz. Reminiscencias de veraneo Belle Epoque.

El segundo cuaderno recupera por una parte, y con una pequeña corrección, el poemita que ya les dí­ hace meses y que ahora se llama Dry Martinis y contiene, por otra parte, otro poema con un guiño hacia mí­, según él, que se titula Ideas Perdidas.

Disfrútenlo.

Ideas perdidas

Algunas buenas ideas
se me resienten
vienen y van
y normalmente dejan algún poso
únicamente un el rescoldo

Pero al reavivarlas
ya no prenden igual
de algunas conservo
apenas el hedor a muerto

Por eso como Juan
hago ya cualquier cosa
por retener un apunte
cuando aparece

Hoja de papel,garabato
aun en la palma de la mano
manchón de tinta
en la camisa

Y todo para qué
¿para no saber abrir ya
el sello secreto
de la fecundidad?

Es solo mi vanidad la que me hace no quejarme de esa demasiado explí­cita referencia a mi esterilidad senil.

Como venganza prometo ir publicando los peores de sus poemas aunque, en realidad, y dado mi despiste, es posible que sean los mejores.

Horóscopo

Solamente por el horóscopo de Karin Sylveira merece la pena comprar el ABC.

Que la astrologí­a no es cientí­fica está claro; pero tampoco lo es la polí­tica y me empapo todos los dí­as con la incesante lluvia de interpretaciones segadas y parciales. Porque me gusta.

Pues lo mismo con el horóscopo este del que estoy hablando. Es mejor que el kempis para meditar.

Por ejemplo yo, piscis donde los haya siempre nadando entre dos aguas, llevo tiempo bajo la influencia especial de Urano y, claro, me siento revolucionado, cambiado, como en una encrucijada. Pero es que además estos dí­as me influyen también nada menos que Marte, el dios de la guerra, y es bastante cierto que estoy en pie de guerra aunque no les contaré quén es el enemigo; por el Sol, lo que explicarí­a esa arrogancia insólita en mí­ con la que me muevo últimamaente y, para terminar, por el mismí­simo Jupiter que me lleva por la senda del exceso lo que resulta muy pernicioso para mi tensión arterial.

Creo que debo tener cuidado y pensar las cosas no dos, sino al menos tres veces, antes de actuar.

Cine y neurología de la visión

En la ciudad de Silvia es una pelí­cula intrigante.

Mi primera impresión es que se trata de celuloide que retrata, con luz portuguesa, mujeres eslavas en un escenario natural convertido en escena teatral, un poco a la Lars von Triars.

Se le han buscado muchos antecedentes visuales o narrativos Hitchckok o Godard; pero no se ha mencionado esa joya de Manuel de Oliveira de la que nadie ha hablado en serio pero a la que dediqué mi mejor homenaje, Belle Toujours. En ambas pelí­culas se trata de la persecución de una mujer por un hombre que quiere reencontrar su pasado para descubrir algo que no va a poder hacer. Hay esquinas que parecen ser la misma en una y otra pelí­cula, como prece la misma la actitud de la mujer perseguida.

Las mujeres entre las que busca el protagonista de la pelí­cula de Guerí­n son estudiantes de una escuela de música y arte dramático de Strasbourg, pero todas parecen eslavas lo que da un toque de exotismo muy a la francesa, Y el escenario de la búsqueda es esa ciudad en la que con humor, nos cuenta el director, todos los mendigos son obesos, los repatidores de flores son cojos y alguien ama a Laura, ¿qué Laura?. La secuencia de la persecución transforma Strasbourg en un esquema de puesta en escena, con las indicaciones de dirección sorprendentemente explí­citas y reconocibles por cualquier expectador atento.

Pero lo más interesante es que se trata de una reflexión sobre el oficio, no muy diferente de lo que él mismo expresa en otros medios, y que está basada en la fisiologí­a de la visión mostrando así­ la posible fuerza poética de la ciencia, en este caso la neurologí­a.

Que se trata de una reflexión sobre el oficio de mirar es obvio. Mira el protagonista sin pudor alguno buscando siempre el mejor ángulo para hacerlo y mira el director a su protagonista mirar de forma que cuando el expectador ve cómo guerí­n mira simultáneamente a observador y observada ns descoloca, como sis rstuviera haciendo una trampa pues crí­amos que el protagonista era simplemente el alter ego del director. Pero como el oficio de hacer cine no es solo mirarar también nos topamos con una reflexión sobre el ritmo. El ritmo de las palabras musitadas de la primera escena, en la quien creemos ser un poeta pule el ritmo de su verso, el ritmo del escorzo dibujado, el ritmo de la música intercalada con intención y de resonancias inconfundibles y el ritmo del viento de cambio de estación que hace revoloterar el cabello de una jóven eslava y el cuaderno de un desconcertado rememorador.

Que la neurologí­a de la visión está envuelta en lo que parece ser solo fisiologí­a es algo no tan obvio que me permite especular libremente. El escaso parpadeo de la mirada del jóven que busca y el parpadeo del montaje parecen ser solo parpadeo, es decir la necesidad de humedecer el globo ocular. Pero hay algo en la visión menos doméstico. La neurologí­a de la visión nos ha descubierto que el ojo se mueve constantemente de manera casi imperceptible. Ese movimiento parece ser imprescindible para poder ver. Si el ojo se mantuviera fijo en un punto sin temblor alguno, la visión se cegarí­a y, de hecho, estarí­amos ciegos. No se puede ver con cuidado lo que queremos ver sin al tiempo observar su pequeño entorno.

He ahí­ pues la moraleja en forma de metáfora. La mirada que ve es la mirada lateral, la que mira como los cangrejos andan, un poco de través.

Una buena pregunta

No resisto la tentación de reenviarles a ustedes a un bonito y simple post de Mankiw que, a su vez , hace referencia a una pregunta fundamental que él mismo reconoce está sin contestar satisfactoriamente.

Espero que noten que esa pregunta subyace a todo lo que he escrito este verano sobre la crisis.

Y deseo que ahora que ya estamos en otoño podamos escribir sobre cuestiones menos básicas.

Espionaje industrial y dopaje

La crónica del presunto espionaje de McLaren a Ferrari compite mediáticamente con el caso de los McCann. Este último era hasta hace unos dí­as el scoop del año; pero desde hace unos dí­as el asunto de la Fórmula-1 y el affaire del posible espionaje de los angloalemanes a los italianos empalidece cualquier otro asunto.

La Fórmula-1 es un asunto practicamente privado que es mucho más que un deporte. Propongo que lo tratemos también como un problema de propiedad intelectual.

En el ámbito del deporte copiarse no creo que tenga mucha importancia y se hace todos los dí­as aunque envuelva algún artefacto tal como una bicicleta. Lo que importa es no jugar con ventaja porque en ese caso se desluce la competencia genuina. Por eso cosas como la Operación Puerto han sido también noticia. Pero no quiero hablar de eso porque ya dejé dicho lo que pienso del dopaje. No solo me parece natural, sino que además igual empuja al deporte hacia atrás, hacia el deporte amateur, dejando el profesional para los grandes espectáculos de masas.

Sin embargo lo de la propiedad intelectual me parece que tiene otras connotaciones. Por un lado yo estarí­a de acuerdo con liberalizar el espionaje como en cualquier otro deporte y por las mismas razones. Pero aquí­ entra la naturaleza privada del negocio que podrí­a verse amanazado como tal negocio al aparecer como un deporte dañado en su credibilidad y sin posibilidades de volver hacia un amateurismo imposible en este campo que mueve cantidades ingentes de dinero.

Pero no es solo eso, es también que la Fórmula-1 es un banco de pruebas de innovación tecnológica que, eventualmente, encuentra su camino hacia su incorporación a los automóviles que circulan por las carreteras.

Tengo un bonito ejemplo de esta naturaleza innovadora de la Fórmula-1, ejemplo que está sacado de este asunto de neutrones al que ahora me dedico. Me contaba Laszlo Rosta, director del Budapest Neutron Center, que hace años, cuando la FIA decidió que los motores deberí­an durar para dos carreras sin poder sustuirlos después de cada una, Ferrari acudió al centro que dirige con el encargo de examinar los posibles defectos estruturales del metal de una pieza clave del motor. Se trataba de sustituir ese material por otra aleación más resitente. Lazslo examinó el material mediante el uso de neutrones y fue capaz de recomendar un cambio que igual tuvo algo que ver con el triunfo de la escuderí­a roja durante los dos siguientes años.

Usar neutrones para testar las caracterí­sticas de la materia no es barato luego esa anécdota nos debe hacer pensar sobre la importancia de la propiedad intelectual en este campo solo aparentemente deportivo. Pero en el circuito las cosas evolucionan con tal rapidez que no hay tiempo para patentar nada. La nueva aleación de Ferrari en el ejemplo anterior no habrí­a podido ser patentada quizá porque no representaba ninguna novedad digna de serlo.

De ahí­ que no haya más remedio para los defensores del negocio, tanto central como periférico,
que tratar de que no decaiga la tención a causa de las posibles trampas. Para ello se inventan sobre la marcha reglas y jurisdicciones de juguete que, sin embargo, nadie quiere denunciar.

Lo interesante a mi juicio es que todos los demás estarí­amos encantados de que el espionaje se generalizara y en que el tiempo que pasa entre que se innova y se liberaliza la innovación se acorte pues de esta manera los automóviles que conducimos los humanos sean cada vez mejores.

Luego mi conclusión es como la que dí­ al presunto problema del dopaje, que se permita todo. Por distintas razones en un caso que en el otro lo interesante es que la competencia no se limite más que por el código penal y no creo que doparse o espiar deberí­an estar tipificados como delitos.

La FED

Ya está. Bernanke ha bajado los tipos medio punto, el doble de lo que se esperaba.

Si ha hacho bien o no es algo que discutiremos largamente, empezando desde mañana. De momento la Bolsa de NY ha reaccionado muy positivamente y dentro de unas horas veremos cómo reaccionan las asiáticas y un poco más tarde las europeas.

Es posible que se piense que el tamaño de la bajada refleja la seriedad de la crisis y comience a vender paracolocar los ahorros en cualquier sitio.

Ayer los principales bloggers de mi feevy discrepaban. se puede comprobar quien acertó y quien erró y, por lo tanto, confirmar quie va etar contento y quien va a mostrar su irritación.

Pero una vez más el que pone el dedo en la llaga es Becker quien a su manera discursiva nos cuenta porqué es mejor un sistema reglado que la discrección, un tema muy conocido y ya casi aburrido.

Lo interesante de la opinión de Becker es que se hace eco de una obviedad: no hay manera de garantizar que es la FED la que gobierna las expectativas y, por lo tanto, puede ocurrir, como ha ocurrido esta vez que sea la presión polí­tica la que determina lo que la FED hace.

Esto es un hecho de la naturaleza aunque algunos quisieran enmendarle la plana a esta naturaleza. No hay manera de apoyarse en tierra firme, no la hay, ni manera ni tierra firme.

Es justamente el no querer ver esto lo que acarrea a veces dificultades inmensas como ocurrió con la crisis creada directamente por Paul Volker en su dí­a. Este imponente figura antiinflacionaria, y otros banqueros centrales creen que ellos son la tierra firme.

Criaturas.