Cambios en la estrategia comercial del BBVA

En la relativamente reciente reciente reunión de ejecutivos de este Banco, ampliamente reflejada en la prensa quizá para atraer la atención hacia sí­ y desviarla de las operaciones corporativas de otros Bancos de las que se habla por o bajinis, se ha presentado la nueva estrategia corporativa con un enorme énfasis en la comercial.
Sin abandonar su enorme capacidad de intermediación ni su know how en otras lí­neas de la banca moderna y sin renunciar a su ya antigua vocación de adaptarse a las nuevas tecnologí­as, ha anunciado una estrategia de utilización de su magní­fica red.

Se tratarí­a de utilizar tanto los bits como el mortar, es decir de aprovechar su red fí­sica para hacer otras operaciones que, ademas, podrí­an ser potenciadas por las TIC.

La primera parte es como lo del huevo de Colón. Teniendo una red de oficinas a pie de calle muy extensa es perfectamente factible convertirse en un centro fí­sico multiuso en el que se venden créditos, hipotecas y cualquier instrumento financiero junto con cualquier otra cosa o servicio, desde billetes hasta automóviles o viviendas pasando por productos ecológicos como bicicletas o triviales como paraguas.

Los ingresos y el margen pueden ser muy grandes tanto con los nuevos productos como con su complementariedad con los tradicionales: te vendo un coche y el crédito para financiarlo. También son grandes los peligros. Notemos simplemente que el Banco con esta estrategia puede confabular en su contra a las grandes superficies y los pequeños comerciantes, una verdadera hazaña. Las primeras le acusarán aunque en silencio de reforzar las ventajas del pequeño comercio en los centros urbanos, pero este pequeño comercio le acusará a voz en grito de hacer su supervivencia todaví­a más difí­cil.

Pero los grandes beneficios pueden estar en la capacidad enorme de forzar rebajas en los suministradores y en la capacidad de convertirdse en el e-Bay de su clientela incluí­dos los empleados. Lo primero es obvio y le acarreará las quejas de los suministradores; pero lo interesante es lo segundo.

En efecto, el BBVA, como cualquier otro banco que trabaja intensamente al por menor, tiene una enorme clientela que puede ser segmentada en comunidades identitarias fácilamente construí­das a partir de los datos sobre pautas de consumo. Esto hace que se pueda organizar una especie de gran bazar de objetos usados o a estrenar que fijen su precio a través e una especie de enorme subasta on line. Las ganancias del intermediario pueden ser inmensas.

Pero es que, además, la distribución geográfica de este Banco le va a permitir la realización de unos intercambios muy ventajosos. Me viene a las mientes una propuesta que un amigo me hací­a hace unos meses. Se trataba de intermediar entre el arte latinoamericano y el español. Hoy son grandes desconocidos; pero la similitud cultural puede hacer que el mercado se ensanche en beneficio de los coleccionistas y museos de ambas partes del Atlántico y, no digamos, del market maker, en este caso el BBVA, para desesperación de mi amigo.

Me hago eco de la iniciativa estratégica de este Banco porque representa además un reconocimiento de que las TIC no murieron en el año 2000 y que finalmente se reconoce lo que de haberse reconocido antes no hubiera permitido la crisis de las punto com, que lo imporante no era el ngocio B to B, que claro que existí­a y existe, sino el P to P en donde funciona a tope el efecto red.

Más vale tarde que nunca.

Hangover electoral

Fueron unas 16 horas de mesa electoral con sus interventores, sus apoderados y sus ayudantes de la administración aunque , eso sí­, recibí­ 50 euros con 35 centavos. Una pesadilla administrativa.

Solo me llamó la atención una cosa: la unción y el respeto reverencial con que se ejerce el voto. Como yo me aburrí­a procuraba alegrarme a mí­ mismo haciendo bromas a los votantes conocidos o pidiendo provisiones a mi parentela. La reacción era tí­mida como si no estuviera tomando el acto con el respeto que se merece.Lo que respeto es el resultado limpio de la votación; pero el acto de emitir el voto deberí­a ser festivo.

Cuando voloví­ a mi casa acompañado por un amable policí­a municipal, todaví­a dediqué dos horas a mirar la televisión y escuchar opiniones sobre el significado de los resultados. Además de enfatizar el número de votos o el de concejales, los dos partidos mayoritarios no tienen nada nuevo que decir. A mi juicio lo más interesante es que ya no tienen más remedio que pactar con los partidos pequeños y regionales, nacionalistas o no o muy poco.

Como decí­a Josu Jon las cosas se complican y ganará quien sepa manejar la complejidad. Pero para esa tarea es imprescindible reconocerla.

A ver si escribo sobre eso en el próximo artí­culo de EXPANSION.

Víspera de elecciones

Mañana a las 8 de a mañana tengo que estar presente en las escuelas de Marí­a Goiri, en el barrio de Romo de Guecho, para presidir una mesa electoral.

Me voy a leer el librito de instrucciones y dentro de un instante les confiaré mis comentarios y mis miedos….

…De un instante nada; me ha llevado casi dos horas y estoy seguro de que no he entendido todo. Se hace referencia a un represenante de la administración que espero esté por allí­ para ordenar los pasos pues de lo contrario me voy a organizar un lí­o a no ser que admita que los que saben son los interventores de las candidaturas lo que es lo mismo que decir que los que saben son los representantes de los partidos polí­ticos.

Soy incapaz de recordar las actas que hay que firmar, los documentos que hay que rellenar y firmar, los sobres en los que hay que introducir los documentos y el orden en que hay que hacer todo ello. Para saber todo eso hay que ser como un registrador de la propiedad, por lo menos.

No tengo ni idea el documento que me tiene que entregar un noruego, un ciudadano de la U.E. o un ciudadano español pero no censado.

Y qué les voy a decir de la forma en que hay que hacer el escrutinio. Supongan que se me ocurre abrir una urna y esparcir los sobres sobre la mesa. Pues se me ha caí­do el pelo ya que puedo hacer que todo sea nulo. Hay que sacar cada sobre de uno en uno, abrirlo y leer la candidadtura votada para pasarsela luego a cada mimbro de la Mesa, concepto éste no definido; pero que se deduce que debe estar formada por el Presidente (es decir y0), los dos Vocales y los dos Interventores de cada candidatura.

Mis miedos sin embargo no son estos detalles; sino que que haya cuestiones de orden público que tenga que zanjar yo con ayuda de las fuerzas del orden.

Lo más sorprendente es que una vez terminado todo tengo que ir con los sobres 1 y 2, convenientemente rellenados, ante el o la juez de paz que firmará no sé qué.

Quizá esté de vuelta en mi casa a las 11 de la noche y entonces me enteraré de lo que ha pasado en general. Espero meterme a la cama sabiendo los votos totales de los grandes partidos, tanto españoles como vascos, y sobre todo cómo queda el poder entendiendo por tal el porcentajes de institucionesas por las distintas coaliciones posibles.

Ya lo dije yo

Decir «ya lo dije yo» es uno de los más feos defectos de los académicos. Pero hoy caigo en él tranquilamente.

Me refiero al magní­fico artí­culo de Ramoneda en las páginas de El Paí­s de hoy: El funeral del 68.

Me encanta decir que «ya lo dije yo» en esta ocasión y ello por tres razones. Primero porque es verdad. Segundo porque mayo del 68 es crucial y tercero porque Ramoneda es el mejor columnista de ese periódico que deberí­a ir renovándose.

Ellas y el pantalón corto

La moda es una industria que ha dejado de ser una cosa manejada por hombres para mujeres. Es una actividad económica de primer orden, las fashion victimes no saben de género y, como en otras muchas industrias, las mujeres escalan posiciones con dedicación y trabajo duro.

Por esa razón su utilización como ejemplo de actividad económica que no necesita de extensión artificial de la propiedad para estimular la creatividad, no es ninguna frivolidad. Si vuelven usteds al artí­culo de Varian que mencionaba hace unos dí­as, verán ustedes que el secreto de esa peculiaridad, según los autores citados por Varian, son la obsolescencia inducida y el «anchoring» ( que no se cómo traducir).

De lo que se trata es de que nos sintamos fatal si no estamos a la última y de que esa última cambie con frecuencia. Quizá el secreto esté justamente en conseguir que en cada ola de moda que nos llegue haya algo de ridí­culo e incluso de ocultamente vergonzoso.

Pensaba esto último porque ya he creí­do detectar la obsolescencia de los pantalones cortos que han esclavizado a las mujeres este invierno pasado y hasta bien entrada la primavera. Esta extraña, y yo dirí­a que perversa, costumbre por un dí­a merece un comentario de alguien que, como yo, tarda una temporada al menos en captar la evolución de la moda, pero que no pretende estar al margen de ella o ser inmune a sus efectos narcotizantes tal como de manera rutinaria pretende Varian.

En realidad hay dos clases de pantalones que hay que distinguir con toda claridad: unos son los del Jean Pierre Léaud de mi juventud y otros, que no tiene nada que ver, son los hot pants sobre leggings que exhiben las más osadas.

Los primeros son como de adolescente masculino de posguerra. Se llevan sobre media normal y si no se acompañan de un tacón desmesurado, hacen de la figura femenina una estampa de la fragilidad reminiscente de los chiquillos de los Cuatrocientos Golpes de Truffaut y que parecerí­a llamar más bien a la pedofilia.

Pero los otros son como una exageración teatral de sueño masturbatorio de adolescente incapaz de controlar su dotación hormonal. El conjunto de unos pantaloncitos diminutos de denim sobre leggings marrones, refuerza la imagen de rubia explosiva que el cine americano nos ha transmitido desde Mae West a Marilyn Monroe, una imagen de una mujer ingenua y miope que no se da cuenta que va a reventar cualquier prenda con la pretenda cubrirse o adornarse.

No son éstas las confesiones de un viejo verde. Pretenden ilustrar el carácter endógeno de la obsolescencia inducida y del «anchoring». La fashion victime (en este caso ellas) se miran unas a otras asombradas decidiendo cambiar de role al dí­a siguiente, pero también deseando afectar al que mira al menos por una temporadita.

A los autores que han destacado el papel ejemplar que juega el sector de la moda en la discusión sobre propiedad intelectual no se les puede haber escapado el juego sexual que se me antoja central. Las fantasí­as sexuales tienen la caracterí­stica de durar poco y ser recurrentes.

¿Tiene el nuevo capitalismo talón de Aquiles?

El 1 de mayo pasado el catedrático de Polí­tica Económica de la UB, Antón Costas, festejó la efemérides con un artí­culo en La Vanguardia que llevaba el tí­tulo de El talón de Aquiles del capitalismo y que leí­ con cuidado. Guardé un recorte entre las páginas de una de mis moleskines y me lo acabo de encontrar.

Después de caracterizar ese nuevo capitalismo como aquel en el que florece lo que en otro sitio he llamado la Private Equity, se pregunta por tres caracterí­sticas que parecen darse en este capitalismo nuevo: su infuencia en la polí­tica, la desigualdad creciente y la inestabilidad laboral.

Si tuviéramos una visión más amplia de este nuevo capitalismo, no nos parecerí­a raro su influencia en la polí­tica. Esta está cada vez más relacionada con la economí­a, pero esto quizá no sea no tanto porque la economí­a lo invade todo; sino porque las otras facetas de la polí­tica están en recesión: la ideologí­a cuenta ya poco.

En cuanto a la desigualdad no me impresiona mucho que el más rico sea ahora muchas veces más rico que el ciudadano medio que hace 100 años. Me parece mucho más relevante que los sueldos de los grandes ejecutivos sean tan desmesurados. La primera cuestión no creo que influya demasiado en el í­ndice de Gini, mientras que la segunda parece no solo que influye en la desigualdad personal de le renta, aumentándola en ciertos paí­se asociados a lo que entendemos por nuevo capitalismo, sino también el la caí­da de participación de las rentas del trabajo. Pero sobre todo me importa que genera focos de envidia que hacen de la vida algo poco agradable.

Sí­ me parece más significativa la inestabilidad laboral y estoy de acuerdo con Costas y con Richard Sennet ( al que aquel cita :La cultura del nuevo capitalismo. Amagrama) en que esto trae consigo un cambio cultural muy profundo. En el capitalismo que viene el trabajo no será para toda la vida; pero seguramente los perí­odos de mala suerte serán compensados con los de buena suerte de modo que, como media , ganaremos lo mismo a lo lago del ciclo de vida aunque con mayor variabilidad.

Pensemos que esto es así­, aunque sea muy discutible, y reflexionemos sobre si preferirí­amos vivir en lo que parecí­a que pudo haber sido el capitalismo renano o preferirí­amos llegar a vivir en el nuevo capitalismo que apunta y que llamarí­amos americano.

La diferencia estarí­a en que en el primer caso la suavización del ciclo la hace el Estado con nuestros impuestos mientras que en el segundo caso esta suavización la harí­amos nosotros mismos a través de esquemas privados de aseguramiento.

Podrí­a argí¼ir que los incentivos a trabajar son mayores en el segundo caso y que por lo tanto la tarta a repartir serí­a mayor mitigando la envidia. Pero creo que hay un argumento más serio y este es el argumento de la autonomí­a. El ser dueño de mi destino es un bien en sí­ mismo y la vida que ese bien impone me resulta más gratificante. Así­ son mis gustos.

Claro está que el paso a un regimen así­ no serí­a fácil y que alguien por el camino sufrirí­a y mucho. Pero esto es solo un argumento para hacer bien y justamente la transición, no es un argumento sobre el escenario en el que nos moverí­amos después de hecha. También es cierto que mi escenario ideal puede no ser realista y que hay que establecer instituciones para apoyar a los que no han podido salir de una serie de malas suertes. Pues claro que sí­; pero tanto más dispuestos a hacer algo por ellos estaremos cuanto más libres hayamos sido y menos mentalidad de rentistas tengamos.

El nuevo capitalismo no tiene talón de Aquiles o si se quiere todo él es un tal talón. Todo puede salir mal, pero esto es algo de lo que ningún sistema económico puede librarnos. Es porque ya sabemos eso que uno puede pensar con mayor libertad en las caracterí­sticas del Capitalismo que Viene.

Cosas que no entiendo:Sebastian y ANV

Entre las muchas que no entiendo, hay dos asuntos de actualidad en estos dí­as de elecciones a los que me gustarí­a referirme.

El primer asunto está relacionado con el candidato a la alcaldí­a de Madrid, Miguel Sebastián, por el que siento simpatí­a personal.

Por un lado se le acusa de haber intervenido en la elaboración y/o filtración a la CNMV de un informe desfavorable para el Presidente del BBVA y relacionado con la venta de FG a Merryl Lynch movido, se dice, por despecho. Por otro lado se le acusa también de haber preguntado a Gallardón, actual alcalde, y en mi opinión un buen alcalde a pesar de que me ha hecho obras incómodas cerca de mi casa, por su relación con una persona presuntamente involucrada en el escándalo urbaní­stico de Marbella y de haberlo hecho de tal manera que parecerí­a como si le estuviera preguntando por su vida privada.

Como acusar a Sebastián de haber filtrado el informe a un amigo- Arenillas- y de haberlo hecho por despecho, me parece una intromisión en su intimidad, incluso si no se tratara de una acusación sino de una simple pregunta o insinuación, no entiendo que esto se deje pasar, e incluso se incida en ello como si fuera una iniquidad polí­tica, y todo el mundo-incluí­do el periódico que se supone apoya al PSOE- se queje de su intromisión, que se da por obvia, en la vida privada de Gallardón porque le preguntó si tení­a relación con una persona con la que muy bien podrí­a tener una amistad que hiciera normal que se hablaran por teléfono.

Debe ser que hay diferencias entre Arenillas y Corulla. Pero si las hay me parecen favorables al primero que, al fin y al cabo, parecerí­a estar tratando de investigar una irregulariad presunta, mientras que la segunda parecerí­a que estaba tratando de ayudar al jefe de la trama mafiosa de la operación Malaya. Así­ que debe ser otra cosa.

Quizá sea que la intimidad deba ser dejada fuera de la polí­tica. Pero es que tampoco entiendo porqué esto deberí­a ser el caso, aunque no me parede mal que haya pactos sociales implí­citos. Pero porqué éste en concreto cuando es precisamente la vida privada la que da un montón de información sobre las personas. Por ejemplo si, como dice mi mujer, un conyuge rompe el contrato de fideledad que hizo con su pareja, ¿por qué habrí­amos de creerle que va a cumplir los contratos que hace con su electores? Dice esto en el contexto de nuestra conversación sobre Hillary; nada que ver con la polí­tica española, claro está.

El segundo asunto que se me escapa es más serio y tiene que ver con la izquierda abertzale por la que no siento gran simpatí­a. Lo que no entiendo es que se anulen listas de un partido legal y que parece no incurrir en la ilegalización prevista por la Ley de Partidos.

Se anulan y parece ser que con razón, ya que así­ lo entiende el TC, por el hecho de que en esas listas aparecen nombres de personas que está o han estado asociadas con Batasuna o con cualquiera de sus marcas electorales. Como esto viola el derecho fundamental de esas personas a poder ser votadas, no entiendo que sean agentes contaminantes de nada si ese derecho está vigente.

La contestación convencional, que dice que de lo contrario Batasuna estarí­a en las elecciones, se me escapa totalmente. Sí­ que entiendo que mucha gente que militaba o milita en Batasuna va a estar en las elecciones y en los ayuntamientos; pero no es cierto que sea Batasuna, el partido, el que va a estar presente porque no puede, porque no es legal.

Se arguye que ANV es Batasuna. Si lo fuera de verdad tendrí­amos que Batasuna condena la violencia, cosa que aunque a mí­ no me parezca exigible, me encantarí­a. Pero no parece serlo aunque miebros de la ilegalizada formación polí­tica abertzale pidan el voto para ese partido. Como se pregunta mi amigo JB, si los abogados de esta gente les indicaran que pidan el voto para otro partido ¿ caerí­amos en la trampa y acusarí­amos a ese otro partido de ser ETA? Seguro que no. Pero entonces ¿por qué si caemos en ella en el caso de ANV?

Como las cosas que no entiendo no han sido explicadas claramente aquí­ por mí­, precisamente porque no las entiendo, tengo que salir al paso de la crí­tica fácil de sofista porque en realidad, se dirá, todos sabemos de lo que estamos hablando. Pues bien, esto es justament lo que me gustarí­a denunciar, que no sabemos de lo que estamos hablando.

Agitación y propaganda

Como decí­a en el último post la semana entrante tendremos ocasión de hablar en serio sobre Propiedad Intelectual (IP).

Copio a continuación el folleto de promoción para animar a todo el mundo a enterarse de un debate que no solo es un gran reto intelectual sino que , además, tiene unas serias consecuencias prácticas.

La moda y la propiedad intelectual

Ayer jueves Michele Boldrin dictó la prestigiosa Barcelona Lecture organizada por el CREA y aprovechó la ocasión para presentar, de manera un si es no es técnica, su trabajo reciente con David Levine sobre Estrutura de Mercado, Innovación y Propiedad Intelectual.

Ya llevan estos dos autores bastantes años desarrollando una versión sofisticada y dinámica del Equilibrio General que permite pensar cómo la innovación puede de hecho ocurrir porque los innovadores tienen incentivos a hacerla aunque no exixtiera el monopolio temporal que representa la propiedad intelectual en cualquiera de sus versiones, ya sea como derechos de autor, ya sea como patentes.

La idea central es que para que haya incentivos no es necesario que el innovador se apropie de todo el beneficio social de su invención, basta con que se pueda apropiar de una parte más o menos grande,dependiendo de las circunstancias, de ese baneficio social.

Que éste es un problema serio es algo que cualquier lector de un periódico económico debiera saber ya que se habla ya sin tapujos de la exageración de la legislación de patentes en EE.UU.

Por la seriedad del asunto y porque algunos creen que estar en contra de las patentes significa ser poco menos que un comunista de diente retorcido, merece la pena anunciar que la próxima semana se desarrollará en la sede de la UNED un taller, organizado por el mismo Michele, en el que se dicutirán estos asuntos con más detalle.

Quizá como aperitivo a esas sesiones merecerí­a la pena mencionar dos pequeñas aportaciones de dos economistas bien conocidos que se refieren a dos aspectos a los que Boldrin tambié hizo alusión en la Barcelona Lecture.

En primer lugar, la vieja idea de los premios a las invenciones podrí­an ser unos posibles mecanismos sustitutivos de las patentes ha sido resucitada por Stiglitz.

En segundo lugar, un articulito de Hal Varian nos recuerda que el sector de la moda funciona con gran creatividad y capacidad innovadora sin necesidad de patentar los diseños. Este sector es justamente el ejemplo de una innovación permanente que se debe precisamente a que no hay una protección artificial de la creatividad o, mejor dicho, de sus resultados.

La beautiful de Zapatero

Una vez desmontada la torí­a de la conspiración, teorí­a que estaba desplazando al ABC como periódico de referencia de la derecha, este diario necesita cargar la mano contra el gobierno para no quedarse atrás. Todo muy comprensible desde el punto de vista del negocio. Sin embargo nunca pensé que Ignacio Camacho, alguien al que yo tení­a por templado, se deleitara con una letaní­a de pretendidos insultos que más que tales resultan ser una declaración de rabietas, o quizá algo más, cuando en su columna de hace unos dí­as trata de desmomtar las pretendidas virtudes de los miembros de la Oficina Económica de Presidencia (OEP)

Antiguos brokers de Bolsa. Yo solo dirí­a que Miguel Sebastián no lo es, ni antuguo ni moderno broker, ni de Bolsa ni de seguros ni de ninguna otra cosa. Sus buenos conocimientos de Economí­a no pasan por la faceta financiera de ésta.

Cerebritos de la Banca. La mayorí­a de lo que trabajan en la OEP no son cerbritos, sino unas más que buenas meninjes muy bien formadas. Y en cualquier caso casi niguno proviene de la Banca, excepto Miguel Sebastián y David Taguas, que no vienen de la Banca así­ de manera genérica, sino de el BBV que demostró buen gusto en contratarlos.

Yuppies del Monetarismo. Esto del monetarismo es una etiqueta que se usa sin ningún rigor y que pretende ser un diferenciadora entre los macroeconomista a lo Friedman y aquellos que no son partidarios de esa maera de entenderla sino que estararí­an más cercanos a una forma más ecléctica de ver las cosas, entre estos los neokeynesianos. De los antiguos no quedan a pesar de que su arrumbamiento es más cuestiñon de moda que de ciencia.

Reconvertidos al republicanismo cí­vico o a la tercera ví­a de Giddens….A mí­ me parecen poco versados en estos conceptos de teorí­a polí­tica; pero si fueran o hubieran llegado a ser republicanos cí­vicos me parecerí­a estupendo. Manos me gustarí­a la tercera ví­a; pero después del canto a Sarkozy no entenderí­a porqué se les criticara esa tendencia.

Jóvenes Zapatos calientes…. No entieno lo que esta expresión quiere decir en sí­ misma o relacionada con la época de Sohaga con la que se asocia en la columnade Camacho.

Degustdores de carí­simos caldos franceses en vez del vino machadiano de los tabernas. Pues les alabo el gusto pues el vino peleón solo se puede tomar con alkaseltzer a partir de una cierta edad que estos miembros de esta pretendida nueva beautiful me temo ya han sobrepasado.

Sedicentes y soberbios amos del universo según Tom Wolfe. Dios mí­o eso es de hace más de 20 años y desde entonces ha llovido mucho en cuanto a quien manda en el universo. Ya no se trata de los traders del libro de Wolf sino de gastores fondos especializados que ganan unos bonus desmesurados. Pero es que los «cabezas de huevo» de la OEP no se han dedicado a esto nunca sino que son o eran unos probos funcionarios públicos que a penas si han probado las mieles de la buena vida según parece entenderal Camacho. Son profesores de universidad y funcionarios del Banco de España que, en efecto, podrí­an ganar más trabajando para una institución financiera, tal como algunos han aprendido por propia experiencia, y que sin embargo se dedican al servicio público.

Masters e Berkley y Massaachussets. Sorry, no conozco a ninguno que venga de Berkley y ciertamante no provienen de la zona de Boston. Y en cualquier caso no son masters sino Ph.D.s que es algo un pelí­n más complicado y señala una dedicación y claridad intelectual que no todo el mundo ha sido capaz de señalar.

Resentidos… porque están generacionalmente desubicados. Esto es cierto y muy malo para ellos porque los antiguos de la gauche divine se han convertido en un tapón muy poco divino o estético y les es muy dificil entablar conversación con la desenvoltura de los economistas del Estado quienes, con excepciones, no tienen porqué estar a la última en Economí­a sino hacer bien su trabajo funcionarial del que no le van a echar. No como a estos inquilinos interinos de la OEP de la que saldrán cualquier dí­a sin destino al que reincorporarse.

Serí­an una guardia petroriana de Zapatero uniformada con penachos keynesainos. Mal visto. Estos jóvenes ya no respetan al gran Keynes como debieran y, sobretodo, no hay manera de asociar a Keynes con penachos. Le bastaba una biena chaqueta de tweed desgastada para que su voz autoritaria electrizara a los oyentes de la BBC.

No me cabe la menor duda de que las declaraciones de Conthe, de las que se deriva esta columna del subdirector de ABC, son periodí­sticamente fascinantes; pero hay algo en todo esto que no encaja. El olvido de la OPA famosa es demasiado clamoroso como para que sea casual. Olvidarse de que serí­an, según las primeras noticias, estos monclovitas los que habrí­an fastidiado la OPA de E.ON y centrarse inmediatamente en una tonterí­a vieja parace querer ocultar algo.