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Nihilismo terapeútico

Hace un par de dí­as escribí­a de espejos y hoy me pregunto si no será el psicoanálisis un ejemplo particular de este mundo de espejos.

No sé la respuesta; pero esta terapia inventada por Freud hace más de 75 años tiene una ventaja sobre los otros ejemplos que ofrecí­a en relación a la imposibilidad de diferenciar entre una cosa y su imagen o de diferenciar entre dos imágenes que pugnan por realizarse.

Su ventaja está en que rompió en su dí­a el el nihilismo terapeútico que campaba por sus resetos en el Imperio Austohungaro.

Así­ llama Johnston, el autor de The Austrian Mind, ese ensayo al que hací­a referencia el otro dí­a, a un aspecto central de la decadencia de lo que creyó ser la culminación de la civilidad. Es una metonimia de esa capacidad que a la sazón mostraron los médicos de eternizarse en la precisión del diagnóstico y olvidarse de la curación.

Pues bien yo creo que estamos de vuelta en este nihilismo terapeútico. Nos debatimos hasta la extenuación en la diagnosis del terrorismo de uno u otro signo y a nadie se le ocurre hacer nada al respecto excepto poner el dí­a a dí­a de cada dí­a patas arriba, además de hacer imposible un futuro aceptable.

Y sin embargo ya hay ideas suficientes como para imaginar soluciones de tipos muy diversos y como para saber si esas soluciones son artificiales o nos encaminamos hacia ellas, queramos o no

  1. Tal vez una clave aconsiderar reside en la figura del psiquiatra como observador imparcial, desconectado del paciente. En el momento en que existe una vinculación sentimental con aquél, de nada sirve la preparación y conocimientos del analista, pues pasa a ser parte implicada.
    Con los análisis sobre el terrorismo pasa exactamente lo mismo: aparecen los sentimientos simultánemente con el temor a que al analista le cierren la consulta por atreverse a proponer soluciones realistas. No cabe duda de que los diagnósticos acertados y las terapias apropiadas siempre han levantado ampollas.

  2. En efecto, diagnosticar correctamente y proponer terapias relistas e inteligentes choca con todo el mundo, en un momento u otro o a propósito de un extremo o de otro, cuando se trata del terrorismo. Y es muy fácil acabar en la hoguera.

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Webmenciones

  • Juan Urrutia 4.0 » La Escuela Austríaca 20 agosto, 2006

    […] Es sorprendente lo bien que encaja esto en la idea, que ya he mencionado en este blog, del nihilismo terapeútico, una de las características básicas de la decadencia del Imperio Austrohúngaro y también de lo que sería una concepción providencialista de la acción humana propia de un pensamiento católico. […]